Estás aquí: Página de inicio » Slasher » Los Inocentes

Los Inocentes

Juventud... santa inocencia

Los Inocentes

Ver ficha completa

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Debo reconocer que cuando supe del proyecto por primera vez, tuve mis dudas. Por un lado asumir el riesgo de darle a 12 estudiantes de la prestigiosa escuela ESCAC de Barcelona, aspirantes a directores de cine, la oportunidad y la responsabilidad de sacar adelante un slasher de apenas 70 minutos de duración, me pareció una iniciativa cojonuda. Pero por otro lado saqué a pasear mi lado más conservador y, como dije antes, albergué serias dudas de que el resultado final estuviera a la altura de la osadía del experimento. Al fin y al cabo el subgénero slasher ha sido uno de los peor maltratados por el cine español en los último 20 años. Basta mencionar títulos de tan nefasto recuerdo como Tuno Negro, El Arte de morir, School Killer o las más recientes Afterparty y XP3D. La suma del metraje de todas ellas hace que a un servidor le recorra un sudor frío por la espalda cuando escucha las palabras “slasher” y “cine español” pronunciadas en una misma frase. Pero a pesar de todo, repito, el experimento seguía resultándome atractivo; y por lo tanto seguía con muchísimas ganas de ver Los Inocentes. El Atlántida Film Festival me ha dado la posibilidad de saciar esa curiosidad.

Nueve jóvenes deciden pasar el día de los inocentes esquiando. Tras perderse, optan por no desaprovechar el viaje e irse de fiesta al viejo albergue abandonado 12 colinas. Los rumores dicen que el albergue posee una maldición que tiene lugar cada 28 de diciembre. Pese a las advertencias de los lugareños, los jóvenes deciden proseguir con el plan. Todo es fiesta, sexo y alcohol hasta que comienzan a ser víctimas de macabras bromas asesinas.

El guión de Los Inocentes es un enorme compendio de todos los tópicos habidos y por haber del subgénero slasher. Los jovencitos con ganas de fiesta, el edificio abandonado, el alcohol, el sexo (se cumple, a rajatabla, el cuarto mandamiento del subgénero slasher: “Quién folla… muere”), la final girl poniéndole las cosas difíciles al asesino mientras se pasea en ropa interior, incluso la identidad del propio asesino es puro cliché. No aporta prácticamente nada al subgénero. No reinventa la rueda… ni falta que le hace. Estamos hablando del slasher, un subgénero que probablemente se agotó a mediados de los ochenta (a pesar del soplo de aire fresco que Williamson y Craven le insuflaron en la segunda mitad de los 90 con el inicio de la saga Scream). Pretender que Los Inocentes fuera una película divertida, bien hecha y además original; era poner el listón excesivamente alto. De manera que, simplemente, eliminemos el último elemento de la ecuación. ¿Qué nos queda?

Así es, Los Inocentes es una película muy bien hecha. A pesar de haber sido amasada y cocinada por 12 pares de manos supuestamente inexpertas, la película funciona perfectamente como un todo. La historia apenas se resiente del cambio constante de director. De hecho el único momento que desentona a lo largo de la película - como mínimo a nivel formal – es aquel en el que el director de turno decide que uno de los protagonistas de pronto saque de su bolsillo el teléfono móvil y empiece a grabar la acción como si de un found footage (ver, p.ej., El proyecto de la bruja de Blair) se tratase. En realidad no es una crítica al director. Esa secuencia propia del found footage está muy bien resuelta, y al fin y al cabo una de las premisas del experimento era que cada uno de los directores gozaba de libertad absoluta, desde un punto de vista creativo, para llevar a cabo su parte del guión. El problema es que estamos hablando de la única secuencia que rompe la unidad y la coherencia formal de la película y, personalmente, creo que su inclusión fue una decisión errónea.

Pero por lo demás Los Inocentes es un película tremendamente competente a nivel formal e incluso me atrevería a catalogarla como visualmente atractiva en buena parte de su metraje. Además tiene la inmensa suerte de contar con un plantel de jóvenes actores que, a diferencia de lo que suele ser habitual, no te dan ganas de ponerte tú mismo la máscara de asesino y emprenderla a hachazos con todos ellos.

Sin embargo donde realmente destaca Los Inocentes por encima tanto de los slashers patrios citados al inicio de esta reseña, como de muchos slashers norteamericanos de reciente hornada, es en su capacidad para entretener. Ofrece exactamente lo mismo de siempre, pero en ocasiones mejor y más divertido. Presenta muertes muy logradas y sangrientas (el episodio del gas de la risa), momentos de logrado suspense (un par de supervivientes se suben a la camioneta de un cazador…), tiene un par de diálogos que resultan graciosos, e incluso aparece una chica cuyo único fin en la película es el de morir - por supuesto – , no sin antes enseñar, sin venir demasiado a cuento, un par de tetas enormes. Puro slasher. Recomendada.

Lo mejor: Su duración. No se hace aburrida en ningún momento.

Lo peor: No deja de ser, rotundamente, lo mismo de siempre.


Vuestros comentarios