Girl in Woods

Monstruos de la naturaleza... y la mente

Girl in Woods

Una joven mujer emprende un viaje de fin de semana romántico acompañada de su novio. De pronto ambos se pierden en las inmensidades de las montañas Apalaches. Tras la muerte accidental del novio, la mujer se queda sola, sin comida, sin agua y sin conocer el camino de vuelta a casa. Privada de su medicación, ella comienza a resquebrajarse mentalmente, recordadndo un pasado que dará forma a su futura batalla por la supervivencia.

Jeremy Benson, guionista y director de Live Animals, regresa al ruedo con un “survival psicológico” titulado Girl in Woods en el que una joven afectada por un trastorno mental diagnósticado, se pierde en las montañas Apalaches sin poder acceder a su medicación. La lucha de la protagonista de Girl in Woods^, por lo tanto, se presume doble: por un lado deberá sobrevivir a un terreno que le resulta hostil, que pondrá a prueba su resistencia física y que amenazará su vida de manera constante; mientras que por otro lado se verá empujada también a una pugna interior, debiendo sobreponerse a su propia enfermedad y agarrándose con todas sus fuerzas a una cordura que se irá esfumando con el paso de las horas. Un concepto, el de la doble lucha, que, a priori, y por lo que a mí respecta, eleva considerablemente el interés de una propuesta como Girl in Woods.

They look like people

La verdadera amistad resplandece cuando todo se ha oscurecido

They look like people

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

They look like people

Wyatt acaba de mudarse a Nueva York huyendo de una serie de problemas personales y mentales que han cambiado su vida. Allí se encuentra con Christian, un amigo de la infancia que, igualmente, está pasando por un complicado momento. Juntos, tratarán de luchar contra esos fantasmas que, paulatinamente, pugnan por desestructurar su paz interior.

They look like people, el brillante debut a la dirección de un hasta el momento desconocido Perry Blackshear, es una de esas sorpresas inesperadas que, destinada a descollar estas épocas difíciles para los amantes del auténtico talento cinematográfico, no dudaría en catalogar como un exquisito rara avis. Relativamente sencilla, sin necesidad de recurrir a grandilocuentes artificios visuales ni otro arma que un guión sólido y bien estructurado, la incursión de Blackshear ha logrado hacerse, entre muchas otras, con la mención especial del jurado en el Slamdance FF o en el Nashville Film Festival. Pequeña y modesta aunque, no obstante, eficiente, They look like people ha demostrado de qué forma las buenas ideas son capaces de hacer a un lado las formas grandilocuentes y poco eficaces que le industria cinematográfica se empeña en sobreexplotar una y otra vez. Formas que, por otra parte y de manera sorprendente, parecen aplacar las ansias de un público que no parece sentir reticencias ante el exasperante crecimiento de las repetitivas fórmulas celuloides.

Lo mejor: Hay veces que la belleza radica en la simplicidad.

Lo peor: También radica en los ojos de quien la mira, y es evidente que sus notas discretas y poco artificiosas encontraran pronto detractores.


Union Furnace

¡Que empiece el juego!

Union Furnace

Un ratero de ciudad llamado Cody vive sus peores momentos cuando un misterioso desconocido le ofrece la oportunidad de su vida. Tan sólo hay una pega… en este juego tendrá que apostarlo todo, incluso su vida. Cody se encuentra atrapado en mitad de un grupo de extraños e inadaptados que luchan por sus vidas para lograr un bocado del sueño americano. Instigados por un grupo de sádicos enmascarados, Cody y el resto del grupo ganarán una fortuna… o sufrirán una muerte dolorosa y brutal.

Las películas de “extraños forzados a participar en un juego mortal” - definición que parece irle como un guante a Union Furnace son prácticamente un género en sí mismas. De hecho, en nuestro modesto catálogo de películas en Filmin tuvimos un par de representantes bastante dignas del género: Pannic Button, en la que los ganadores de un concurso se suben a un jet privado en el que serán sometidos a una serie de juegos macabros; y Vile, en la que un grupo de desconocidos despiertan atrapados en una casa de la que tan sólo podrán escapar si rellenan un contador que se nutre con los elementos químicos que producen sus cerebros al sentir dolor… Rebuscado, el argumento.

Pressure

¡Aguanta la respiración!

Pressure

Un grupo de hombres se encuentran atrapados en una pequeña vaina en el fondo del mar luego de bucear hacia abajo para fijar un oleoducto, quedando separados de su nave. Allí deberán enfrentarse juntos a sus miedos más íntimos.

Pues sí, hemos visto esto mil veces. Seguro que, tras leer la sinopsis, tenéis la misma sensación de déjà vu que un servidor. Pero, como también sucede, puede que la enésima visión de un tipo de terror, en este caso el submarino con rollo psicológico, sorprenda/guste más de lo esperado a través de su forma, y no por su fondo. Al menos por el trailer, Pressure nos ofrece ciertas esperanzas de un producto inquietante, con buena factura e intérpretes solventes, con Matthew Goode y Danny Huston a la cabeza. Esta producción inglesa cuenta con la dirección de Ron Scalpello, que dirigió un potable thriller titulado Offender (2012). Pudo verse en Inglaterra durante el Glasgow Film Festival y tuvo estreno limitado en Estados Unidos. A la espera de estreno comercial el 21 de agosto en su país, nada más se sabe del resto del mundo de cara a su distribución.