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Manborg

Cutreciborgs Vs. Draculon

Manborg

En un futuro no tan lejano, vampiros y zombis son liderados por el temible Conde Draculón y sus secueaces, surgidos de las mismísimas entrañas del infierno para apoderarse del planeta. Un grupo de rebeldes intentan hacer frente a la amenaza, pero su rebelión es aplastada con eficacia por las hordas de Draculon, dejando una tierra devastada en la que los Hellions planean construir su nuevo mundo.

Tras un enfrentamiento personal con el Conde, un soldado pierde el conocimiento y despierta en un futuro oscuro para darse cuenta de que la mayor parte de su cuerpo ha sido reemplazado por mejoras cibernéticas. Un misterioso científico ha convertido sus restos ensangrentados en Manborg, un cyborg destructivo que deviene la gran esperanza de la rebelión.

Los chicos de Astron-6, quienes el pasado año nos deleitaron con su divertidísima Father’s Day, vuelven a la carga con su particular homenaje/monumento/parodia a la cutre scifi de la añorada década de los 80. Quizás tendríamos que matizar los referentes; mientras en su página web oficial la gente de Astron-6 define Manborg como un “regreso a las películas de scifi y acción de los 80 tales como Robocop, Terminator y Tron”, lo cierto es que a un servidor, una vez visto (y disfrutado) el descacharrante tráiler de la película, le han venido a la mente joyitas ochenteras del calibre de R.O.T.O.R, Robot Jox, Krull o Galaxina.

Tráiganme la cabeza de la mujer metralleta

Curvas, cuero y metralletas

Tráiganme la cabeza de la mujer metralleta

Un poderoso mafioso argentino utiliza todos los medios para detener a la mujer que lo quiere matar, una sensual mercenaria conocida como “la mujer metralleta”. La exorbitante suma de dinero que ofrece por la cabeza de la mujer pone en movimiento a un ejército de sicarios. Y también, por accidente, a un ingenuo DJ llamado Santiago, un joven común que deberá armarse de cojones para sobrevivir al bajo mundo y sobre todo, a la sanguinaria e irresistible Mujer Metralleta.

Ernesto Díaz Espinosa debutó en 2006 con Kiltro, considerada la primera película de artes marciales de nacionalidad chilena, país de orígen del joven director y guionista. Un año más tarde estrenaría Mirageman, de nuevo contando con Marko Zaror en el papel protagonista (fue también el protagonista de Kiltro) y acometiendo una historia que mezclaba nuevamente las artes marciales con el género de superhéroes. Le seguiría Mandrill dos años más tarde, en 2009, nuevamente con Marko Zaror - erigido por méritos propios en actor fetiche del director chileno – en esta ocasión interpretando a un sofisticado agente secreto más cercano al perfil exploit de Filnt, Agente Secreto que a James Bond.

Dust Up

La vida en el desierto es muy dura

Dust Up

Un vigilante con un solo ojo y un oscuro pasado está dispuesto a cambiar su vida, y para lograrlo es imprescindible dar un primer paso: cambiar su ametralladora para una esterilla de yoga. Pero cuando se encuentra con una joven y hermosa madre envuelta en un grave problema con el capo de una banda de traficantes de droga caníbales, se dará cuenta de que su destino seguirá siendo el de impartir justicia. Asociado con un nativo americano de lengua suelta, nuestros héroes se enzarzarán en la pelea macarra del siglo.

“Es como si los hermanos Coen y Quentin Tarantino hubieran colaborado, mano a mano, en un guión dirigido por el Oliver Stone de Natural Born Killers”. No se me ocurre un mejor piropo para este Dust Up, un exploit de aires setenteros escrito y dirigido por Ward Roberts y protagonizado por Amber Benson, a la que supongo que los aficionados a la popular serie Buffy La Cazavampiros recordaréis por interpretar el papel de Tara Maclay.

Tokyo Species

Sexo lésbico provinente del espacio exterior

Tokyo Species

Una colegiala intenta suicidarse lanzándose al vacío desde lo alto de un puento. Malherida y tirada en el suelo, una ser extraterrestre penetra en su interior y utiliza su cuerpo como anfitrión de una criatura sedienta de sexo y sangre que busca aparearse y reproducirse.

Este es, a grandes rasgos, el argumento de Tokyo Species (si digo que es la penúltima locura nipona… ¿me repito?… sí), película de bajo presupuesto dirigida por el japonés Nozomu Sasaki que, como salta a la vista, posee evidentes semejanzas con Species (en España tuvo el subtítulo de Especie Mortal), una sci-fi con toques de horror dirigida por Roger Donaldson en 1995 y que contó con la destacada presencia de una guapísima (y por aquel entonces una absoluta desconocida) Natasha Henstridge en el papel de una mujer resultante de la supuesta combinación de ADN humano y alienígena recibido en una transmisión del espacio exterior, que buscaba, efectivamente, aparearse con el primer desdichado y/o afortunado que se cruzase en su camino con el objetivo de perpetuar su especie.