monstruos

Glorious

¿Un glory hole Lovecraftiano?

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Bait 3D

Más conocida como “Tibu y sus amigos se van de compras”

Bait 3D

Un tsunami azota la costa y deja atrapados a un grupo de personas dentro de un supermercado. Todo se torcerá aún más cuando descubran que dicho tsunami también ha traído a un grupo de tiburones tigre.

Cómo he llegado a sufrir con películas como Tiburón, de hecho, después de ver de pequeño tantas películas de ese estilo he desarrollado una especie de ligera fobia a nadar en el mar. Es un tema totalmente serio, no sé qué leches me pasará que cada vez que no toco suelo cuando nado en la playa me imagino a un megalodón con sus enormes fauces abiertas dispuesto a darme un bocado del quince. Luego claro, aparecen cosas como Piranha 3D y nos descojonamos como nunca. Kimble Rendall se encarga de traernos la primera película australiana en 3D. Precisamente los tiburones son el tema central de la misma, aunque planteados de una forma un tanto curiosa, todo sea dicho. Dicho director sabe de lo que habla porque yo, personalmente, no dudaría de alguien que ha trabajado en las últimas dos partes de Matrix (Matrix Reloaded y Matrix Revolutions). El elenco de actores tampoco queda discreto del todo: Sharni Vinson (Step Up 3D), Phoebe Tonkin (muy conocida por la serie de Disney H20) y Julian McMahon (Los Cuatro Fantásticos) son algunos de los elegidos.

Castle Freak

Un castillo alucinante

Castle Freak

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Castle Freak

Quiero dedicar esta reseña al resto de mis compañeros. A los que todavía permanecen con nosotros: Samdra, Manu, Trent, Mr. Zombie, Asier, MASP. Gracias por permanecer a mi lado soportando mis rarezas. A los que nos abandonaron: Missterror, Blanch, Elniniodecristal. Porque nunca fue un adiós, solo un hasta luego… aun soportando mis rarezas. A los que nos leéis: mención especial a Elizabeth (la “vieja guardia”, y perdonad que no os nombre al resto, pero vosotros sabéis quienes son las Almas Oscuras Primigenias), a Eddie (por su apoyo y una labor que no tiene precio), a Beatriz (por sus mágicas palabras), a Mr. Joe D’amato (porque es un fenómeno aunque el nunca lo reconocerá), a Cratosxp (porque yo lo hecho de menos) y tantos, tantos otros. Todas mis reseñas las he hecho por vosotros y por mis rarezas. Pero especialmente quiero dedicar esta reseña a Joan Lafulla y a Alberto Bermúdez: unos malditos locos que siempre me enseñan la coherencia interna dentro de un manicomio. ¡Un brindis por los Hermanos Marx del terror! ¡Y por todos vosotros!

Lo mejor: La truculencia, el ambiente malsano, Jeffrey Combs y muchas más cosas...

Lo peor: Su tramo inicial, y momentos puntuales, tienen ese ritmo extraño de Gordon que puede resultar somnoliento.


Cell Count

Vivir o morir es una cuestión médica

Cell Count

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Cell Count

Actualización 09/07/2012: Hemos podido confirmar con el director de Cell Count, Todd E. Freeman, la presencia de esta genial película en el próximo festival de Sitges 2012. En propias palabras de Todd: “Se trata de uno de esos festivales en los que uno solo puede soñar ser aceptado. Estamos muy contentos de que la película vaya a proyectarse en Sitges, así como poder acudir para conocer a cineastas de sobrado talentos y de todas partes del globo. Me siento humildemente halagado de formar parte de festival tan increíble lleno de lo mejor que el género puede ofrecer.” Enhorabuena Todd, esperamos que el público de Sitges disfrute con tu entretenida obra.

Sadie está muy enferma, se va consumiendo poco a poco. Su marido, Russell, accede a la petición del Dr. Brandt. Así se interna con Sadie en una institución donde tiene lugar un tratamiento experimental que apenas entienden. Junto a otros sujetos, la pareja irá descubriendo que algo falla. Sienten un error dentro de ellos, aquel hospital casi parece una cárcel y sus compañeros de tratamiento están tan tristes y confusos como ellos. Sin respuestas claras lo único que perciben es como el Dr. los lleva hasta un mundo en que la enfermedad y la realidad dejan de cobrar sentido. Cansados de esperar un por qué, la pareja planea escapar de las instalaciones, es entonces cuando la falsa quietud de aquellas celdas revela su verdadero y deformado rostro.

Lo mejor: El trabajo coral de los actores.

Lo peor: Su exigencia con el espectador.


Atrapados en Chernobyl (Especial)

¡Nuclear sí! ¡Por supuesto!

Atrapados en Chernobyl (Especial)

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Atrapados en Chernobyl (Especial)

Seis jóvenes entran en la ciudad de Pripyat, hoy una ciudad fantasma por el desastre de Chernobyl, para pasar una tarde de aventuras extremas. La tarde se hace noche y con ella llega el horror.

Iniciación al desastre

Atrapados en Chernobyl (Chernobyl Diaries en su Estados Unidos natal y Terror en Chernobyl en países latinoamericanos) es un producto frustrante. Y digo “producto” de una forma muy consciente. Creo que sería ensalzar mucho Atrapados en Chernobyl si la tratase como película. Para que me entandáis, esta producción es una de tantas que equivale al séptimo arte lo mismo que grupos como Backstreet Boys o las Spice Girls representaron para el gran mundo de la música. Sí, saben menear el culo, lucen bien, bailan decentemente y hasta entonan, pero sin una pizca de “alma”. ¡Parad los fanáticos de dichos grupos o los amantes de esta producción! Ojito que hasta un servidor ha meneado su tubo de cubata al son del taladrante “Wannabe” y se lo ha pasado teta con otros productos como Lockout. La industria y el arte están más que mezclados, a veces de malas maneras, y me entusiasma que se realicen películas “revientataquillas” tanto como ver paranoias amateurs rodadas en 16mm. No obstante, Atrapados en Chernobyl además de no tener la mínima intención de asustar, entretener o emocionar al espectador, es frustrante por estar ubicada en el entorno idóneo para un terror de altos vuelos.

Lo mejor: La ambientación que proporciona Pripyat, algunas escenas funcionan solas gracias a la sensación de peligro que aguarda en la ciudad fantasma.

Lo peor: El último tercio, su desenlace, es bastante aburrido, confuso y poco emocionante. Amén de un giro final que habla muy mal del estilo del guionista: efectismos sin eficacia.