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DYLAN

La Serie

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Después de una pelea con su esposo Corrado, el mundo de Morgana parece de alguna manera diferente: frío, oscuro y podrido. Atrapada entre realidad y pesadilla, no tiene otra opción que buscar a Dylan Dawn, investigador privado del mundo de las pesadillas. Pero, ¿podrá Dylan salvarla de su destino o quedará atrapada para siempre en un laberinto de pesadillas?

Para los amantes del comic “Dylan Dog”, para los amantes del cine de terror extraño, para los amantes del estilismo propio del horror italiano del siglo pasado… A todos ellos, entre los que me incluyo, les alegrará saber que Kevin Kopacka, director del interesantísimo mediometraje TLMEA, se ha lanzado al vacío para adaptar las novelas gráficas de Tiziano Sclavi en una mini serie no oficial. Seguir leyendo…

Iron Shoes

guerra, niños y un sueño

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Ronny Matey es una niña de doce años que lucha por huir del mundo de los mayores, sumido en una guerra que está devastando el planeta. En su particular lucha le acompaña Balthasar Mastran, un niño con las piernas destrozadas por la neopolio, lo cual le hace depender de una estructura metálica para caminar. Motivo de mofa entre los demás chicos, será bautizado con el apodo “Zapatos de hierro”. Ambientada en un mundo con visos pos apocalipticos, la cruzada de los dos niños aparecerá salpicada de las intervenciones de otros interesantes personajes como el general Marion Giamatti, un desprestigiado militar que luchará por recuperar su nombre, Brad Curzon, un criminal genocida o Theodore Mastran, un eminente biomecánico cuya intención es ayudar a cambiar el futuro de la humanidad.

Sin duda, interesante premisa la de Iron shoes, un nuevo cómic de ciencia ficción cuyo primer tomo no tardará en ver la luz por obra y gracia de Cazador de ratas editorial. La obra cuenta con un excelente plantel, conformado por Andrés Garrido a cargo del apartado gráfico, que firma con un trabajo de gran calidad visual, y el no menor empeño de Daniel Parra y Rafael Lindem a cargo de la historia y el guión. En palabras de la propia editorial: “Ciencia ficción, drama y mucha acción en este cuento sobre robots que no son lo que parecen y niños con la capacidad de cambiar el mundo”. Seguir leyendo…

Cercenador: Corta y pega

Dos pulgares menos... y un cuchillo de carne de más

Cercenador corta y pega

Puede que Stanton ya no sea un tipo musculado y estiloso. Seguramente no entre en ningún traje de lycra. Pero tiempo atrás fue despiadado y letal, un profesional sin escrúpulos. Ahora tiene dos pulgares menos y unos kilos de más, pero no ha perdido facultades y no hay nada como un ex cazarrecompensas motivado. El Cercenador es un antihéroe que buscará recuperar su honor a cualquier precio a través del sexo y la venganza. Un samurái postmoderno que se abre camino a golpe de cuchillo desde la pequeña cocina del dinner perdido donde trabaja.

Ha sido verlo y desearlo con todas mis fuerzas. Cercenador: Corta y Pega, la historia de un cocinero gordo y pringoso que no tiene dedos pulgares, pero persigue la venganza con sus cuchillos de carnicero. Según sus propios autores, “Un cómic que bebe de la serie B y el western sucio, con diálogos chispeantes y atrevidos y un dibujo minucioso y detallado. Incorrecto y gamberro. Una historia cruda, de viejas glorias y sus cicatrices, cocinada en 28 páginas de trepidante acción a un precio inmejorable.” Un proyecto que nace a finales de 2004, cuando dos compañeros de facultad, Alberto Ballester y Alberto Silva, acuerdan crear un cómic a partir de la idea de “un cazarrecompensas que corta los pulgares de sus víctimas como facturas de sus trabajitos”. El mismo día que surgió la idea terminaron de perfilar toda la historia via Messenger. El 13 de Enero de 2005, Alberto Ballester entregó un primer borrador del guión del cómic. Pronto Alberto Silva, tras desmenuzar toda la historia, tenía preparados unos bocetos del protagonista, Mike Stanton, El Cercenador. “Decidimos centrarnos en el Stanton más gordo, el más viejo, pero también el más letal”, comentan los autores. Seguir leyendo…

Silent Hill: Sinner's Reward

La Recompensa del Pecador

SH Centrada

Jack “El Cachorro” Stanton es un asesino a sueldo profesional para la mafia irlandesa. Jillian Conway es su amante, por no hablar de su peligroso jefe, su esposo. Juntos, están huyendo de su pasado oscuro, con la esperanza de un futuro brillante. Sin embargo, algunos pecados no puedes dejarlos atrás, no importa cuánto te esfuerces…

TOMO 1: Desde su más tierna infancia, maltratado por su padre para ser el tipo duro y sin escrúpulos en que se ha convertido, Jack se dedica a lo que mejor sabe hacer, aquello para lo que fue entrenado: matar. Pero hastiado de una vida de sangre y violencia, conoce a la dulce Jill, una dulce mujer con la que empezar una nueva vida. Lástima que sea la novia de apestoso jefe. Se ven por ello obligados a huir, convertidos en fugitivos por carreteras secundarias que les llevan a ninguna parte en una constante huida hacia adelante.

Dredd 3D

Se empieza a hacer justicia

Dredd

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  • Título original: Dredd 3D
  • Nacionalidad: USA | Año: 2012
  • Director: Pete Travis
  • Guión: Alex Garland
  • Intérpretes: Karl Urban, Olivia Thirlby, Lena Headey
  • Argumento: Dredd tiene que hacer un examen de acceso a una joven aspirante. La prueba del día será realmente dura.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Dredd 3D

En 1995, el hoy resucitado Sylvester Stallone protagonizó la primera aproximación al mítico Juez Dredd en la pantalla grande. La cosa no salió demasiado bien. Incluso la misma estrella comunicó años más tarde que aquella producción puede considerarse una “oportunidad perdida”. Y lo fue, no tanto como película de acción/ciencia ficción entretenida, sino como adaptación del cómic en que se basa.
Con todo, podría haber sido peor, pues se dice que Stallone quería una calificación PG-13 (mayores de 13 años) y no la lógica R (mayores de edad y menores acompañados) que al final se llevó, pese a contener violencia de andar por casa. Han tenido que pasar 17 años para que alguien se propusiera limpiar el nombre de Dredd. ¿Lo habrán conseguido? Como suelo decir, vayamos por partes. Seguir leyendo…

Lo mejor: Violencia grafica sin concesiones, conseguida atmosfera de mal rollo, Lena Headey y que, ahora sí, Dredd es un juez temible.

Lo peor: Guión excesivamente simple que no aprovecha el rico universo creado en los cómics.

El Extraño talento de Luther Strode

El Noveno Arte Chorrea Tinta Roja

Luther Strode grande 1

TODO ESTÁ INVENTADO

Un euro. Si me hubieran dado un maldito euro cada vez que un “gafapastoso” (y ojo, os lo dice quien las luce, que mis siete dioptrías no dan tregua tras años de lecturas oscurantistas y visionados infames), me hubiera soltado la susodicha frasecita de marras con aires de estúpida suficiencia nihilista, ahora mismo sería rico y estaría… ¡Qué coño! Estaría haciendo exactamente lo mismo que hago ahora, escribir para Almas Oscuras porque me encanta hacerlo.

Tranquilos, que no voy a caer en la candidez nostálgica de creer que el género de terror en particular y en fandom en general vive sus mejores momentos (los años ochenta para nuestra desgracia, o fortuna, quien sabe, ya quedaron atrás). Y si bien es cierto que puedo conceder que el ufano aforismo de marras se ha convertido en la tónica general, ello no significa que existan las suficientes excepciones como para caer en la absurda desesperanza. Es más, si cabe, la encomiable labor de páginas como Almas Oscuras se asemeja a esos viejos mineros de Alaska que disfrutaban sus vidas cribando fango, para de vez en cuando toparse con una pepita de oro con la que iluminar su espíritu.

Y a las pruebas me remito, cuando creemos haberlo visto todo sobre monster movies, nos salta a la palestra la magnífica, pese a quien pese, “The Host” y toda la “fiebre amarilla” (“I Saw The Devil”, etc.) que le sigue, cuando uno está más que hastiado de slashers de medio pelo, nos golpean con “Matyrs” y la “nouvelle horreur vague”. Y así podría seguir pero no quiero aburrir al personal antes referido, sobre todo éste cuando se compone de un grupo de adoradores de los “cahiers du cinema” con los que es inútil debatir al respecto.

Así que hagámoslo más difícil todavía. Unámonos al enemigo pero convirtiéndonos en el abogado del Diablo. Y cuando nos suelten esa farsa del “todo está inventado” con fingida expresión de estar de vuelta de todo, démosles la razón. Y observad su cara de sorpresa. La absoluta estupefacción de quienes están acostumbrados a fomentar la discordia, la afrenta, la discusión y que de buenas a primeras se encuentran con alguien que secunda su credo discordante. Y decidles, que tienen toda la razón del mundo, que en esta época de remakes innecesarios y reboots absurdos, ya nada puede sorprendernos.

Y cuando se hayan confiado creyendo haber ganado un nuevo acólito para su perdida causa, entonces preguntadles. Y de ser así, ¿dónde está el puto problema? ¿Es necesario siempre innovar para epatar al espectador? ¿Hay que sorprender por sistema para convertirse en un referente del género?

MEZCLADO, AGITADO Y SALPICANDO

Luther Strode grande 2

Una vez se hayan quedado mudos por su absoluta falta de argumentos con los que contrarrestar vuestra postura, no les deis tregua y comenzad a razonar como buenos cinéfagos que sois. Porque si bien lo ideal es crear algo nuevo de la nada más ignota, en absoluto tiene menos mérito tomar prestada una idea ya consagrada y hasta sobreexplotada y firmarla con tu propio e inconfundible sello.

De nuevo pongamos un par de ejemplos convencer a los más escépticos. Imagina que un día un director, yo que sé, un tal James Cameron, por ejemplo idea un film sobre un robot futurista con aires del slasher de moda y te filma nada menos que “Terminator” en 1984. Y apenas tres años después un cachondo espabilado que responde al nombre de Paul Verhoeven parte de la misma idea pero convierte al villano en héroe con su inefable “Robocop” de 1987. Y que rizando más el rizo un desconocido Richard Stanley tiene la osadía de mezclar ambos conceptos y se calza la cult – movie “Hardware: Programado Para Matar” en 1990.

Y yo pregunto, ¿dónde está el problema si los tres filmes tienen su propia personalidad y te hacen disfrutar del séptimo arte, que es precisamente su finalidad?

Llegados a este punto los más beligerantes seguro que saltan con aquello de “hombre, es que si nos ponemos así…” Claro, es que tergiverso los datos con el maquiavélico objeto de llevar la razón. Pues no, chicos, no. Entre otras cosas porque jamás me rebajaría a vuestro mismo nivel. Así que voy a poner otro de los infinitos ejemplos de los que podría servirme para demostraros que lo anterior no ha sido ni casual ni rebuscado. Imaginad que un tipo está harto de ver pelis de pirados de medio pelo masacrando al personal y decide crear un personaje icónico con el que el público simpatice más que con sus víctimas. Venga, le voy a poner una máscara llamativa y un cuchillo carnicero y tira millas. Y así en 1978 un tal John Carpenter entra a formar parte de los anales del celuloide con su “La Noche De Halloween”. Pero fíjate tú que dos años después un listillo llamado Sean S. Cunningham, decide hacer lo mismo pero esta vez usando una máscara de hockey y un machete para acojonar más al personal y nos regala “Viernes 13” en 1980. Y nada menos que en el mismo 2011 un desconocido Matt Farnsworth se dice aquello, de “yo también puedo” y nos alucina “The Orphan Killer” con un reto slasher de los de libro.

Y de nuevo dale con el tema ¿dónde está el problema si los tres filmes tienen su propia personalidad y te hacen disfrutar del séptimo arte, que es precisamente su finalidad?

SOMOS LO QUE VEMOS Y LEEMOS

Luther Strode PortadaEstá visto que a esta misma conclusión debieron llegar Justin Jordan, Tradd Moore y Felipe Sobreiro tras años de lecturas ingentes de cómics y manga, y pensaron aquello que muchas veces hemos imaginado los fans del género: “Jo, sería la leche que alguien mezclara tal base con tal reactivo y ¡BOOM! estallara la bomba, pero claro, a ver quién se atreve…”

Pues ellos tuvieron la osadía de mezclar nada menos que las obras más paradigmáticas de Stan Lee y Steve Ditko con su “Spiderman” y Buronson y Tetsuo Hara (“Hokuto No Ken””, aka “El Puño De La Estrella Del Norte”) y crear la obra gráfica que nos ocupa, “El Extraño Talento De Luther Strode”.

Los paralelismos son innegables. Luther es el típico alfeñique empollón de Instituto que sin llegar a ser el nerd de turno, es objeto de las mofas de los musculitos de rigor, con sus chupas de paño rojo y blanco y la letra de la hermandad estampada en su pecho como alegoría del “american dream”. Nuestro protagonista supera las burlas diarias como puede con la ayuda de su inseparable y tópico amigo friki y su más que evidente enamoramiento de la chica de la taquilla de enfrente por más que se empeñe en ocultarlo.

Hasta que un buen día, harto de la situación, como es de suponer… pues no, no es picado por una araña radiactiva sino que decide realizar algo mucho más mundano. Solicita por Internet un extraño libro llamado “El Método Hércules” que garantiza resultados sorprendentes con un breve pero durísimo entrenamiento y que tiene toda la pinta de ser un burdo engaño para crédulos desesperados. Pero quizá, por eso, porque Luther lo está, con él funciona de una manera que jamás podría sospechar, adquiriendo poderes sobrehumanos y percatándose una vez más de que “todo gran poder conlleva… en este caso un gran bestialidad”.

Y así, asistimos durante 6 descacharrantes tomos a la transformación del apocado estudiante Strode en una máquina de matar que haría palidecer a mismísimo “Predator”, con una breve pero necesaria historia de amor y amistad de por medio, que sirve como preámbulo para la presentación del villano de la función, un enigmático individuo que parece poseer las mismas facultades que Luther, con lo que el enfrentamiento está más que servido. Pero eso sí, aderezado con cantidades ingentes del gore más desfasado y un humor más negro que una noche sin luna.

El guión como vemos no es mucho menos sobresaliente, ni falta que le hace, para depararnos unas buenas horas de ilimitada y sádica diversión, con un entintado colorista y hemoglobínico y un trazo de dibujo agresivo y anguloso como la propia temática del cómic demanda.

VALORACIÓN GLOBAL: 70/100

LO MEJOR: La mezcla funciona de maravilla. Y si no, que se lo digan a Tarantino y su filmografía.

LO PEOR: Resulta tan divertido y bestia, que te lo ventilas en un suspiro, pero su final apunta a una futura continuación. ¡Esperemos que así sea!

FICHA TÉCNICA

Comic Original: The Strange Talent Of Luther Strode
Autores: Justin Jordan, Tradd Moore y Felipe Sobreiro
Editorial: Image
Idioma: Español
Número De Tomos: 6

El Príncipe de la Noche

El noveno arte de la mano de MASP

Principe cabecera

YVES SWOLFS, EL “INTRUSO” EUROPEO

Decirle a un joven quinceañero que hay vida más allá de las mallas multicolor de Marvel y DC suele ser como decirle a un hermano pequeño que flipa con los actuales FX, que aprecie un film de Roger Corman, esto es, una misión tan loable como fútil. Porque no podemos, por mucho que nos seduzca la idea, ir de reformistas por la vida si no deseamos vernos avocados a predicar en el desierto. Cada uno ha de adquirir sus propios conocimientos y gustos y esto suele ser una labor que el Dios Cronos cumple con metódica precisión.

Porque al igual que nos ocurrió a nosotros en otros ámbitos, llegará el momento en el que ese joven que alucina con el remake de La Cosa, descubrirá por sí mismo que existe una versión de Carpenter con cuyo visionado adquirirá, además de un nuevo mechón de pelo cano, la visión de todo un amplio y nuevo horizonte por descubrir como necesaria terapia de choque y quizá llegar hasta El Enigma De Otro Mundo de Christian Nyby e ir aún más allá…

Y es que no hay nada más difícil de romper que una vieja costumbre, pues supone enfrentarnos con ese miedo atávico a lo desconocido, como nos puede ocurrir la primera vez que se nos menciona el cómic europeo. En el viejo continente, salvo honrosas excepciones, no hemos destacado precisamente por ser unos productores en masa de obras gráficas comerciales, ni falta que nos ha hecho, porque cuando hemos realizado algo de calidad, ha obtenido por sí mismo la fama y el reconocimiento mundial que por derecho se ha merecido.

Yves Swolfs es uno de los mejores ejemplos de lo anteriormente expuesto. Artista belga que ha trabajado en variados géneros, desde el clásico espagueti western con su estupenda serie Durango hasta la espectacular épica medieval con Leyenda comenzó estudiando Literatura y Periodismo, conocimientos que le sirvieron con la inestimable ayuda de su innato talento, para comenzar a trabajar en la primera saga de las antes mencionadas hasta derrochar toda la experiencia adquirida en la obra que nos ocupa, El Príncipe De La Noche.

LOS CÓMICS COMO EL PAN, MEJOR INTEGRAL

De un tiempo a esta parte en ésta different Spain que habitamos, estamos disfrutando, por fin ¡loado sea Dios! de las ediciones de lujo que tiempo ha pululan por otros países, pero claro está en España como somos ricos, podremos acceder a las mismas previo desembolso de una cuantía excesiva gracias a la “puticonversión” del euro con el resto de divisas. Estas versiones Integral vienen pues a recopilar en un solo tomo cartoné de lujo todos los números editados por separado en el lanzamiento original de la saga. Y así, los citados Seis Libros totales se incluyen en este único volumen de generoso peso y tamaño con el que adornar fastuosamente nuestras, a buen seguro ya de por sí sufridas estanterías. Y si bien es cierto que poseer los originales en sus impolutas fundas plastificadas posee un valor coleccionista añadido, no es menos atractivo tanto para neófitos como para Diógenes comiqueros de vicios completistas hacerse con estas versiones únicas y limitadas.

Principe Central

LA SANGRE ES VIDA… Y LA TINTA TAMBIÉN

El Príncipe De La Noche es una magnífica saga vampírica estructurada en Dos Ciclos de Tres Libros cada uno dotado de un clasicismo exquisito que se evidencia en cada viñeta, a las que Swolfs otorga de vida propia gracias a un diseño preciosista no sólo de sus protagonistas sino de unos escenarios de calidad cuasi fotográfica que se convierten en un personaje más, tan importante como la trama que se desarrolla en los mismos.

Es tal la atención prestada hasta el más mínimo detalle y la innumerable cantidad de influencias artísticas y cinematográficas incluidas en este fastuoso volumen que sería imposible mencionarlas por separado, pues Swolfs consigue lo que a todas luces sería inaudito para un artista menos talentoso: destilar todas esas referencias en una esencia propia y primigenia de la que nace un desbordante río de creatividad visual, narrativa y policromática. Esas montañas escarpadas con ecos de La Gran Ola de Hokusai, ese dominio del color para ambientar los escenarios marcando el tempo narrativo, esos planos cinematográficos a lo Terence Fisher y mil un detalles por descubrir en cada relectura.

Estamos pues ante un historia clásica de vampiros en cuanto a ambientación, pero en absoluto típica en su desarrollo, pues partimos de unos noir años 30 para desplazarnos por Tiempo y Espacio a través de de calculados flashbacks, pasando por el Medievo, para relatar un enfrentamiento primigenio y cerval. Una terrible maldición pesa sobre la estirpe de los Rougemont. Generación tras generación, los primogénitos de la familia se verán arrastrados a un oscuro combate contra el más sanguinario y poderoso vampiro de todos los tiempos: Vladimir Kergan. Y, uno tras otro, caerán derrotados. En 1930, Vincent de Rougemont acometerá el asalto final de esta desigual lucha que decidirá la extinción de su linaje o la muerte de la maléfica criatura de la noche.

La magia, la seducción definitiva de esta magna obra, radica no sólo en los elementos ya expuestos sino en la realista teatralidad con la que nos son narrados. Aquí los héroes carecen de súper poderes, son tan mortales y vulnerables como cualquiera de nosotros y el villano deviene tan carismático y atrayente que resulta difícil resistirse a sus encantos de ultratumba. Si además a eso le sumamos las dotes justas de necesario erotismo salpicadas de hemoglobínicas transformaciones con las que la bestia del no muerto exhibe su verdadera naturaleza, obtenemos una obra gráfica tan excelsa como bella. Si acaso, cabe reprocharle la reiteración de algunas situaciones, especialmente en el Segundo Ciclo, que bien podrían haber sido contempladas desde una óptica menos conservadora y mucho más arriesgada, pero con ello se habría renunciado al formal esteticismo que termina por convertirse en su genuina seña de identidad.

LO MEJOR: Una magna obra clásica objeto de innumerables disfrutes.

LO PEOR: La reiteración de algunas situaciones y el pastizal a desembolsar.

Ficha Técnica

Principe PortadaAutor: YVES SWOLFS

Editorial: GLENAT

Encuadernación: Cartoné De Luxe

Páginas: 296 COLOR

Precio: 45 Euros

VALORACIÓN GLOBAL: 90 / 100

Neonomicon

Los mitos de Lovecraft se despelotan

Neonomicon Grande

Neonomicon PortadaUn agente del FBI, Aldo Sax, investiga una serie de asesinatos rituales sin esclarecer. Sangrientos desmembramientos perpetrados con el mismo “modus operandi”, pero sin aparente relación entre ellos. Las pesquisas llevarán a Sax a un depravado submundo compuesto de música extraña, drogas y sexo; subcultura que es solo la antesala a nuevos descubrimientos, capaces de cambiar su vida y sumergirlo en los antiguos mitos de Cthulhu revividos, para la ocasión, con un simple chute de Aklo. Los trapicheos en el patio marcan el inicio de una desagradable historia donde lo explicito reina en el trono de R’lyeh junto al ominoso fin de la humanidad. Los ritos blasfemos cobran vida entre el olor metálico de la sangre y el acre sabor del semen, los adoradores de los primigenios lustran sus juguetes sexuales para la ocasión, mientras Los Gatos de Ulthar siguen sonando a todo trapo en el tocadiscos…

Neonomicon, comic recién editado este agosto por Panini, del inasequible al desaliento Alan Moore recopila dos series limitadas de narraciones lovecraftianas ilustradas por un detallista Jacen Burronws. Como sabréis, Moore es el principal culpable de obras imperecederas como From Hell, Watchmen, V de Vendetta, La liga de los Hombres Extraordinarios o la mejor etapa de La Cosa del Pantano; mientras que Burrows es un dibujante bastante desconocido por estos lares; y, sin embargo, su trabajo en los seis números regulares, que componen esta serie, no podría ser más sobresaliente: con un dominio del lenguaje gráfico envidiable y un detalle realista que no desentona con el tono oscurantista de la historia, equilibra un argumento bizarro y decadente que en manos de otros artistas podría haber caído en el chiste chusco o la sal gorda. Amén de lucir las viñetas entre lo moderno y el tono pulp tan propio de Lovecraft y su círculo, aun sabiendo que la acción transcurre en la época moderna (con destellos cuasi cyberpunks) es imposible no tener los años cuarenta en mente cuando Burrows y Moore nos llevan de la mano por las peores zonas del peor barrio de la peor ciudad: Red Hook.

El origen de esta obra tan peculiar es bastante prosaico: pagar una deudas, al más puro estilo de “La Faraona”, que_Moore_ tenía con la hacienda pública. Otra cosa es el núcleo argumental; ¿de dónde viene eso de meter en la turmix farlopa, consoladores, sectas, profundos, rock gótico y metalenguaje? Muy sencillo. Cualquiera minimamente próximo a los relatos y novelas cortas de Lovecraft habrá observado que existe una negación sexual evidente. Apenas leemos sobre mujeres en cualquiera de sus cuentos, y a pesar de que los híbridos entre seres humanos y “otras cosas” plaguen sus páginas, nunca conocemos el origen carnal de estas aberraciones. Rituales blasfemos que incluso cuesta intuir en su prosa. Entonces, ¿los profundos y los humanos no tienen sexo? Pues claro que sí, y quien mejor para explicarnos estos apareamientos, con todo lujo de detalles, que Alan Moore. Y la verdad que lo hace estupendamente, hiendo siempre al grano sin olvidarse de que tiene que existir una historia detrás, unos personajes principales bien perfilados en sus debilidades y fuerzas, así como abundante cultura “lovecraftiana”, siempre exhibida de una forma distinta – justamente esa que refiera a las gónadas y las endorfinas -, pero completista como pocas. Incluso Moore se permite el lujo de añadir al panteón “lovecraftiano” uno de sus mejores personajes que, al más puro estilo mefistofélico, ejerce de propagador del caos de forma divertida y cruenta. Os hablo del “dealer”, el “farmaceutico”, el “camello” Johnny Carcosa; genial aportación.

Resumiendo, podemos decir que el guionista británico decide llenar, con la mayor de las inquinas, los espacios descriptivos que Lovecraft evitó en su obra; bien por algún trauma sexual o por el deseo explicito de sugerir antes que mostrar como medio para horrorizar. Ya aviso a los más timoratos de que los autores de este “comic-book” están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias… os harán fruncir el ceña de asco en más de una ocasión. De hecho, no creo que se trate de una lectura agradable para muchas mujeres, puesto que la exposición de ciertos “abusillos” es bastante extrema, dentro de la más pura ficción, eso sí.

Bajo estas premisas, ¿funciona la historia? Rotundamente sí. El Neonomicon se divide en dos partes bien diferenciadas: los dos números que componen el primer acercamiento de Moore a la depravación de la “cultura lovecraftiana” (”The Courtyard”, 2003) y los cuatro que forman parte del Neonomicon en sí (2010-2011). Estando el primer segmento más centrado en la adicción al Aklo y sus efectos en un barrio marginal; y el segundo segmento, continuando la historia anterior, ya completamente centrado en violaciones, juguetes imposibles, orgías explicitas – muy explicitas – y gore del bueno. Obviamente el final, el desenlace, no presenta un verdadero clímax, pero os aseguro que contiene un giro de tuerca con respecto a los tópicos de la existencia de los Primigenios capaz de demostrar de forma definitiva la genialidad del chiflado Moore.

En cuanto a la edición en sí solo podemos alabarla. Quizás un poco cara para lo que sería el estado de los bolsillos medios en la actualidad: 18 euros. Pero 160 páginas de valor seguro dada la gran calidad de este tebeo solo apto para adultos. Papel de alto gramaje, impresión perfecta (sin desagradables “desenfoques” o “pixelizados”) y una portada satinada en tapa dura que hará las delicias de los seguidores de la mitología “cthulhuidea”. Tan solo recriminarle que se haga corto, un mal endémico de los comics, especialmente de las series limitadas, y es que dado el dinamismo con que desgranan las miserias de los protagonistas todo sucede ante el lector como si viajásemos en un vuelo a propulsión, que no da ni un segundo de respiro entre asesinatos bestiales y perversiones sexuales presentadas sin tapujos y con una naturalidad escalofriante.

Sinceramente recomendable tanto para los seguidores de Lovecraft como a los de Moore, incluso creo que trasciende la idiosincrasia de ambos autores, la literatura o por lo menos el mundillo del comic. Se trata de una obra que cualquiera, con gusto por el terror más depravado e intenso, sabrá sacar provecho, siempre que deje los prejuicios temporalmente en un cajón. Eso sí, dadas las evidentes referencias mitológicas a la cosmogonía creada alrededor de Cthulhu, se disfrutará muchísimo más, de este Neonomicon, si uno ha leído buena parte de los trabajos de Lovecraft y amigos (C.A. Smith, Long, Howard, Bloch, Campbell…).

Una creación única en su especie, e ilustrada para su puesta de largo al castellano (en una traducción mejorable, eso sí), que aúna el terror más directo con el sexo más degradado mediante las apocalípticas enseñanzas de los Dioses Exteriores y sus mensajeros; algo solo al alcance de escritores como Moore.