slasher

Maligno

...pero simpático.

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Trailer Park of Terror

Una vuelta de tuerca al slasher

Trailer Park of Terror

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Trailer Park of Terror

Hay quiénes se han apresurado en vaticinar el fin del slasher o body count como subgénero del terror (película con psicópata asesino –generalmente con máscara- que da buena cuenta de un grupo de jóvenes incautos y sexualmente sobreexcitados).
Recurren, como principales argumentos, al desgaste del género y a su incapacidad para ofrecernos algo que resulte mínimamente original o novedoso - algo que no hayamos visto ya en un centenar de ocasiones-.

Y lo cierto es que razones para realizar tales afirmaciones no les faltan.
La sobreexplotación de los 80 (Halloween, Viernes 14, Maniac Cop, Prom Night,...). Kevin Williamson -autor de los guiones de “Scream” (Scream, 1996) y “Sé lo que hicisteis el último Verano” (I Know What You Did Last Summer, 1997)- empeñado en dejar al descuebierto las tripas del género durante los 90. La reiteración –hasta la extenuación- de tramas, situaciones y personajes, de forma que tienes la sensación de estar viendo siempre la misma película.
Un subgénero regido por estrictos esquemas, tanto de fondo como de forma, que apenas dejan lugar para la sorpresa.

Hemos llegado a un punto en el que el único factor a tener en cuenta para determinar la validez o no de un slasher es la inventiva del director y guionista a la hora de diseñar las distintas muertes que se suceden durante la película.

Lo mejor: Consigue superar las estrictas limitacioes del slasher.

Lo peor: Ciertas inconsistencias del guión. Y por el amor de Dios, ¿cómo es posible que una película con abundancia de escenas brutales, sádicas y crueles; muestre a un par de jovenes follando sin quitarse la ropa interior?


Habitaciones para turistas

Auténtico horror con denominación de orígen

Habitaciones para turistas

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Habitaciones para turistas

Con tres años de retraso ha llegado a mis manos “Habitaciones para turistas”, pero la espera ha valida la pena.
Estamos ante la que es, simple y llanamente, la mejor sorpresa en lo que llevo de año.
No os equivoquéis… no estoy diciendo que sea la mejor película que he visto este año, sino la que más me ha asombrado.

“Habitaciones para turistas” es una película argentina, de bajo presupuesto, rodada en blanco y negro, y que bebe directamente de las fuentes del slasher y el body count norteamericano más clásico. ¿Originalidad? Está bien, no la encontraréis en “Habitaciones para turistas”.
Pero entonces, ¿es lo mismo de siempre? No, no lo es. Es mucho mejor. Es la muestra más digna y honesta de cine independiente que he visto en muchísimo tiempo (del auténtico cine independiente. No ese cine indie que acabará ganando el premio al mejor guión original en la próxima ceremonia de entrega de los Oscars –sic-).

Lo mejor: Tener la oportunidad de verla sin saber de antemano lo que vas a encontrarte.

Lo peor: Algún inserto gore que se repite.


The Cottage

El difícil arte de mezclar humor y slasher.

The Cottage

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Cottage

Mezclar humor y terror no es algo novedoso. La fórmula nos ha deparado algunas obras maestras, tales como "Terrorificamente Muertos" (Evil Dead 2, 1987), de Sam Raimi, una horror movie plagada de situaciones cercanas al slapstick; "Tu madre se ha comido a mi perror" (Braindead, 1992), de Peter Jackson, cuya comicidad derivaba de su exceso ultra-gore; o incluso la más cercana "Zombies Party" (Shawn of the Dead, 2004), de Edgar Wright, una comedia pura –y desternillante- que recorre sin prejuicios todos los elementos comunes al subgénero zombi.

The Cottage, dirigida por el británico Paul Andrew Williams, no alcanza las cotas de calidad de las anteriores, pero sí supone un vigorizante soplo de aire fresco dentro del actual panorama del cine de género.

La película consta de dos partes muy bien diferenciadas argumentalmente. En la primera se nos muestran las desventuras de tres absolutos perdedores, torpes e incompetentes hasta gritar basta, que deciden solucionar sus problemas económicos secuestrando a la hija del jefe y ocultándola en la pequeña cabaña a la que hace referencia el título de la película. Ni que decir tiene que su estrategia para sobrellevar su particular crisis económica resulta, desde el principio, condenada al desastre. A la decrepitud mental de los presuntos delincuentes, se une una durísima víctima del secuestro que opone más resistencia de la deseada.

Lo mejor: Su estimulante mezcla de géneros.

Lo peor: Que los aficionados al terror puro no sepan aceptarla.