Un mal día lo tiene cualquiera
Agradecer de nuevo (y van…) a Eddie Lamorgue (de LaMorgueCinema) por animarse a traducir y montar una película que anda fuera de cualquier circuito comercial posible.¡Gracias por sacrificar tu tiempo y regalarnos estas gemas que de otra manera se quedarían perdidas en procelosos océanos de celuloide!
Dos hermanos, hombre y mujer, escapan de casa para disfrutar de su pecaminoso secreto. Escondidos en una reserva natural nunca imaginaron que ella quedase atrapada en un mecanismo fabricado por un demente que ronda esa zona en busca de victimas. Al horror de los hermanos se unirá el de cuatro tenistas que se han perdido en la zona, un guardabosques que patrulla las zonas de los campitas y un par de policías que no gozan mucho de su trabajo. Todos ellos convergen en una espiral de equívocos y situaciones peligrosas que, a buen seguro, no tendrán un final feliz.
Lo mejor: La fotografía y la belleza de las mujeres israelitas.
Lo peor: Las reacciones de los personajes y un mediotiempo continuo incapaz de crear tensión.