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Blackburn

De fantasmas, asesinos... y Soska Sisters

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Un incendio forestal y un desprendimiento de rocas, dejan a cinco amigos atrapados en un pequeño pueblo de Alaska. Un pueblo fantasma perseguido por una terrorífica historia. Cuando buscan refugio en el interior de una mina abandonada desperatarán las iras de su habitantes. Ahora deberán unirse y luchar juntos por la supervivencia, ya que los habitantes están acabando con ellos… uno tras otro.

Bueeeeno… Esta es una de esas ocasiones en las que, sin encontrarme con nada realmente novedoso (a botepronto parece una mezcla entre Wrong Turn, My Bloody Valentine y el universo de Silent Hill; y pasaré por alto lo de que está basado en hechos reales), lo que acabo de ver… me pone. Un poquito. Y sin ánimo de crear falsas expectativas. Blackburn es una producción canadiense dirigida por Lauro Chartrand que mezcla el relato de fantasmas con el slasher puro y duro. Fantasmas, caníbales, un asesino con pinta de minero y una caterva de cachorros universitarios liderados, ni más ni menos, que por las inefables Soska Sisters (Jen y Sylvia), las afamadas guionsitas y directoras de películas como American Mary. Seguir leyendo…

Puñaladas traperas

10 slashers para una década

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A raíz de la reseña de la igualmente famosa que infame “Inocentada Sangrienta”, mi compañero Manu y un servidor convenimos que nuestra afición por el slasher tenía que verse cristalizada en forma de monográfico sobre tan denostado subgénero, sin prejuicios, sin análisis sesudos que vayan en contra de la diversión descerebrada representada por iconos de la talla de Michael Myers o Leprechaun.
Ni cortos ni perezosos nos planteamos echar la mirada hacia atrás y comentar sobre un buen puñado de películas que nos hubiesen llamado la atención en los últimos diez años. Por supuesto, se trataría de un especial sesgado por nuestros gustos personales y que no pasaría de mero repaso de slashers que por una razón u otra nos habían hecho pasar un buen rato a ambos. Diez asesinos, o alguno más, con los que pasar un buen rato entre cuerpos de escándalo y montañas de vísceras. Diez asesinos que han pasado con mayor pena que gloria por nuestras pantallas desde 2004. Diez asesinos que sirven como perfecta introducción al género desde su perspectiva moderna, que desgraciadamente se ve demasiado sesgada por un pasado, los setenta y los ochenta, de peso y calidad difíciles de recuperar.

Dadas estas directrices ya os podemos anunciar que no hemos redactado una especie de top ni hemos tenido la intención de abarcar lo mejor del subgénero. Por ejemplo nos hemos dejado en el tintero cintas que a buen seguro os escandalizará su ausencia. Somos conscientes de que el remake de “Las Colinas tienen Ojos” es un peliculón, que “Scared” es una slasher exótico como pocos o de que “All the Boys Love Mandy Lane” merece una buena dosis de alabanzas, pero deseábamos sacar a la luz títulos más personales, a la par que dejar la puerta abierta a vuestras propuestas y recomendaciones. Más peliagudo sería el tema de lo que mi estimado compañero y el que suscribe consideramos un “slasher”; precisamente la lista de marras vendría a definir de forma muy clara nuestra visión, que vuelvo a insistir tiene un interesante y divertido tufillo a serie b, el sesgo que en realidad ha sido el abono para el verdadero slasher.

Así pues, aquí van The hills run red, Rest Stop, Dark Ride, Black Christmas y Home Sick – seleccionadas por el gran Manu –; y Behind The Mask, Hack!, Stitches, El Aprendiz de Satanás y The Orphan Killer – mi selección personal –.

Esperamos poder compartir impresiones e incluso descubrir alguna joya oculta gracias a vuestros comentarios y opiniones. ¡Os esperamos! Seguir leyendo…

Billy Club

El slasher nunca pierde tirón

billy club

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  • Título original: Billy Club
  • Nacionalidad: USA | Año: 2013
  • Director: Drew Rosas, Nick Sommer
  • Guión: Drew Rosas, Nick Sommer
  • Intérpretes: Marshall Caswell, Erin Hammond, Nick Sommer
  • Argumento: Quince años después de un brutal triple asesinato, cuatro amigos del equipo infantil de baseball se reúnen para honrar sus memorias, aunque descubrirán algo aterrador
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

billy club

Como anuncia el subtítulo de esta reseña, siempre ha habido y habrá directores que decidan darle una oportunidad a un género como es el slasher. El tiro puede salir por la culata, y no sólo porque en él está todo inventado, sino porque siempre ha trabajado con unos esquemas muy limitados, en los que innovar se ve desde forzado a irreverente, o peor, traidor. Con todo, es posible facturar un buen título, y todos sabemos que no hace falta ser original para hacer una buena película, siguiendo tan recurrente adagio en el mundo del celuloide.

Me hubiera gustado ensalzar Billy Club, ponderando su cinematografía, originalidad y estilo, pero me temo que serán pocas las cosas de las que podré hablar bien. Además, aunque me cueste, intentaré no ser injusto y cebarme con factores claramente ligados a lo limitado del presupuesto, como el elenco actoral o la fotografía. Es obvio que los fondos no daban para fichar a Anthony Hopkins o para agenciarse un equipo luminotécnico espectacular, pero sí hay aspectos que se podrían haber mejorado para redondear un producto más presentable.

Lo cierto es que Billy Club comienza bien y va desinflándose irremediablemente, aunque en la parte final remonta levemente el vuelo. En sus primeros quince minutos se pone toda la carne en el asador, y se inquieta al espectador – en el buen sentido – con planos muy cercanos de maquinaria y objetos, explicitando la metódica labor de un asesino muy concienzudo, en la línea de Maniac o El asesino de la caja de herramientas. La narrativa también es heterodoxa pero acertada, con flashbacks bien insertados, que desmenuzan todo para que quede claro desde el principio qué clase de película se va a ver. Los crímenes, bastante gráficos, no tardan en aparecer, y el asesino posee cierto carisma, vestido de cátcher de baseball y pertrechado con los habituales útiles, en su versión más descerebrada. Seguir leyendo…

Lo mejor: El tramo inical, con su estiloso modo de presentar los hechos

Lo peor: Ritmo tedioso y deslabazado. Intentos de humor fallidos

Slashers

Lavado de cerebro televisivo

Slashers Poster

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  • Título original: Slashers
  • Nacionalidad: Canadá | Año: 2001
  • Director: Maurice Devereaux
  • Guión: Maurice Devereaux
  • Intérpretes: Sarah Joslyn Crowder, Tony Curtis Blondell, Kieran Keller
  • Argumento: Seis concursantes norteamericanos participaran en el “reality” de moda en Japón: “Slashers”. Donde los afortunados que sobrevivan a los ataques de tres sádicos asesinos en serie, ganaran un premio desorbitado!!!

66 |100

Estrellas: 3

Slashers Grande

Bienvenidos a “Caspa Movies”, una etiqueta bajo la que se reseñaran las películas fantásticas y de terror que caminan descalzas sobre el filo de la navaja: cintas de bajo presupuesto, serie B y Z cuyo único objetivo es entretener sin tener que ser sometidas a la misma mirada crítica que otras películas de más altos vuelos. Aquí no hay cabida para las grandes estrellas o los efectos especiales más caros que el caviar Beluga; nos adentramos en un vergel de atrocidades y producciones que tal vez no deberían existir, pero cuyo valor es el puro atrevimiento a “ser” y capaces de contar con un puñado de fotogramas tan malos que sean capaces de arrancarnos una sonrisa de satisfacción.

Slashers es el programa de moda en Japón. Todas las semanas, unos concursantes se juegan la vida enfrentándose a los asesinos más sádicos que la cadena de televisión pueda encontrar. Un programa sin reglas donde perder significa la muerte y ganar, un premio tan sustancioso que te faltarán vidas para gastarlo.

Tanto éxito está teniendo Slashers, que hoy contamos con una edición especial completamente norteamericana. Seis estadounidenses fuertes, guapos y atléticos tendrán que enfrentarse con nuestros tres asesinos favoritos: El Doctor, el Predicador y Charlie el Paleto de la Sierra Mecánica. Con diferentes motivaciones para luchar por el premio, nuestros concursantes se someten a un viaje sin reglas hacia las más macabras evisceraciones.

Detrás de un argumento algo traído por los pelos, nos encontramos frente a una producción canadiense, directa a DVD, que a principios de este nuevo siglo irrumpía en los videoclubes, tomando como excusa el exagerado auge de los “reality shows” (o experimentos sociológicos televisados que le gustaría decir a la prepotente y arrugada Mercedes Milá), para recorrer ciertos tópicos de las películas de “asesinos en serie” o “slashers”, con el humor negro como telón de fondo y el gore ejerciendo de justificación visual de cara a la galería, o el sector más duro de los aficionados al terror.

El trabajo de Maurice Devereaux tras la cámara y el guión se demuestra efectivo durante casi todo el rodaje, desenvolviéndose bastante bien entre el divertimento puro, propio de una tarde de encefalograma plano con amigos bien encervezados, y las pinceladas justas de crítica social para con los programas de televisión que se basan en hundir al individuo hasta el cuello en su propia mierda para divertimento (por supuesto sociológico e inocente) de los espectadores. Si el equilibrio existe es precisamente por su ausencia; paradoja que se explica al poco de avanzar su metraje gracias al abandono de cualquier mensaje pedante o filosófico por parte del guión. La crítica hacia los “reality” es tan solo un telón de fondo para cuatro reflexiones fáciles sobre lo que desea ver el aficionado (“tetas y sangre”, se podría resumir en la acepción más cateta del cine de terror), las cuales sirven como motor de los asesinatos y horrores a los que se somete a los concursantes, que no olvidemos participan por su propia voluntad, revelando que la carnaza de los “slashers” lo es por su propia estupidez.

Como dato anecdótico comentar que Deveraux dirigiría y escribiría otra película de género bastante superior a la que tenemos entre manos, incluso algo más seria, pero también con la crítica, esta vez religiosa, como leitmotiv de la misma. Os hablo de End of the Line, otro bajo presupuesto que paso sin pena ni gloria junto a los estrenos de 2007, pero que bien merece un visionado para disfrutar de la libertad que goza el verdadero cine independiente, claro que a costa de otras debilidades que algunos nunca aceptaran.

Esta libertad y estos defectos se encuentran grabados en el ADN de Slashers. Efectivamente, durante el recorrido de los concursantes por un set bastante cutre – y esa cutrez refleja muy bien el “reality” que se intenta plasmar – observaremos una libertad de discurso muy coherente que permite explorar la citada necesidad de “Tetas y Sangre” por parte del público del cine de terror, pero sin hacer discursos morales y mostrando precisamente lo que buscan aquellos que quieran un simple entretenimiento cafre y presentado a la ligera. Y aquí es cuando aparecen las debilidades clásicas… siendo la principal la penosa caracterización de los asesinos sueltos por el plató del programa y la, aun peor, caracterización de sus victimas que se podrían calificar de personajillos enervantes mal interpretados. No es de extrañar que se haga divertido ver como son guiados por los pasillos de su matadero particular hasta un desenlace con las sorpresas justas para arrancarnos una sonrisa. Como veis, acabamos disfrutando del entretenimiento que se nos propone, como el rebaño descerebrado que contempla un “reality” donde los concursantes deben morir solo para nuestro goce y el incremento de ingresos por publicidad. Una ironía que por mucho que parezca accidental, ya os digo que no veo a Devereaux siendo capaz de seguir un discurso intelectual, no deja de resultar satisfactoria.

Hora y media de personajes corriendo como pollos sin cabeza, todo siempre desde la perspectiva de un “reality”, me parece una idea muy resultona si al menos la exponemos con pulso y capacidad de auto parodia; y la verdad que así es: el ritmo no decae pese a la abundancia de diálogos superfluos o quizás justamente por su presencia, porque resulta casposamente fascinante escuchar los razonamientos de los protagonistas ante una situación que no tiene ni pies ni cabeza.

Resultan obvias las fuentes de las que bebe la cinta, siendo principalmente una: Perseguido (The Running Man 1987); permitiéndose incluso presentar, durante los títulos de crédito finales, una serie de anuncios muy jocosos sobre cigarros de marcas imposibles como “Clavos para tu ataúd”, algo bastante futurista, ¿no creéis? Aunque los decorados de guerrilla de Slashers nos retrotraen antes a la “Carpa Volante No Identificada” de los Killer Klowns, no cuesta mucho realizar un esfuerzo imaginativo para visualizar Slashers como una emisión pirata de un futuro poco esperanzador pero harto probable. A tamaña visión ayudan principalmente los collares de control que portan tanto los concursantes como los psicópatas; nombres como La Fortaleza Infernal o Battle Royale nos vienen a la mente; hecho muy divertido, puesto que Slashers no podría estar más lejos debido a su puesta en escena tan gárrula.

En definitiva, una cita simpática que sorprende desde su potente inicio, genial la presentación del show japonés que nos recuerda al enfoque netamente “psychocutrepop” de la obra en auge de Yoshihiro Nishimura (Tokio Gore Police, Vampire Girl Vs Frenkenstein Girl y un largo etcétera). Y que, además, a medida que va avanzando, navega entre la vergüenza ajena y el interés más primitivo (esa necesidad de ver erradicados a los más estúpidos del planeta) de una forma directa y no poco ayudada por unos decorados imposibles pero acordes con el planteamiento colorista del “reality” que se supone estamos viendo. A pesar de habérmelo dejado para el final, no es menos importante dejarse llevar por la sangrienta presentación de las masacres a las que los concursantes son sometidos – no menos interesantes que las vejaciones con las que se burlan de ellos, y es que semejantes gilipollas se merecen eso y mucho más –, un gore que sin ser la estrella de la función, desgraciadamente Canadá no es Japón, subraya los momentos álgidos en los que un concursante pierde la vida (¡Otra vez dejándonos lavar el cerebro por la caja tonta!). No obstante, la carcajada gruesa está asegurada con pequeños detalles como los tiempos muertos entre anuncios, la capacidad para aparecer y desaparecer de la nada de todos los personajes, los decorados de barraca de feria, los diálogos antes leídos que declamados, los forcejeos parapléjicos entre los asesinos y sus victimas, etc, etc… Es decir, una película bastante atractiva para lo que sería el canon del cine de bajo presupuesto, quizás podría haber sido más desternillante, pero ya no estamos en la época de la comedia involuntaria vía explotation italiana o el cine “kebap” (cine turco cuyo mayor exponente sería la versión “sui generis” de La Guerra de las Galaxias). Como podéis ver, una manera estupenda de adentraros en el mundillo de la “caspa movies”, una dimensión donde todo es posible menos ver buen cine…

Lo mejor: El humor negro y la crueldad propiciados por el entorno del “reality show” ficticio.

Lo peor: La caracterización de las victimas y sus verdugos: excesivamente pedestre.

¿Dónde conseguirla?
La Morgue Cinema: “Slashers” en VOSE (¡Gracias Eddie!).