
- Título original: Presence
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2024
- Director: Steven Soderbergh
- Guión: David Koepp
- Intérpretes: Callina Lliang, Lucy Liu, Chris Sullivan, Eddy Maday
- Argumento: Una familia comienza a experimentar fenómenos inexplicables tras mudarse a su nueva casa. Una presencia acecha todos sus pasos.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

Steven Soderbergh es, ante todo, un tipo inquieto. Un director que parece aburrirse si no tiene un juguete nuevo o una limitación técnica que superar. En 'Presence' (2024) decide meterse en la manoseada temática de las casas encantadas, pero lo hace bajo sus propias reglas. La idea es experimentar.
Lo mismo de siempre, pero al revés.
A primera vista, la trama de Presence no te va a volar la cabeza: una familia en plena crisis se muda a una casa señorial donde, por supuesto, no están solos. Sin embargo, el truco aquí no está en qué te cuentan, sino en desde dónde te lo cuentan.
Soderbergh utiliza una interesante idea: la cámara es, en todo momento, la entidad que habita la casa. Es sumamente interesante ver la película sintiéndote el fantasma observando. No eres un espectador externo; eres ese voyeur invisible que se desplaza por los pasillos, que escucha conversaciones privadas y que acecha desde las esquinas. Esto plantea un juego interesante con el espectador.

Personajes en la sombra.
Pero no todo es técnica. El guion de David Koepp nos lanza a una dinámica familiar tan gélida y tóxica que acaba pasando factura. Nos encontramos con personajes con los que es muy difícil empatizar; sus dramas se sienten distantes y su falta de carisma hace que, como "fantasmas", nos importe poco lo que les acabe sucediendo. Esa frialdad emocional crea una barrera que la dirección no siempre logra romper.
Un desenlace con problemas.
El mayor debate llega cuando la película intenta dar explicaciones. El tramo final se siente apresurado y nos lanza un giro final efectista y únicamente sorprendente hasta que le das alguna vuelta en tu cabeza. Da la sensación de que Soderbergh estaba tan centrado en el "cómo" (el experimento visual) que se olvidó de apuntalar el "por qué" (la coherencia narrativa).

Conclusión.
Presence es una película que merece la pena por su valentía formal. Es un experimento que puede llegar a ser fascinante, aunque se quede algo coja en el guion y el desarrollo de sus personajes.
Lo mejor: El experimento. Seguir la cámara sintiendote ese espiritú y buscar todos los detalles en las interpretaciones y los planos.
Lo peor: Los personajes y el guion no están a la altura de lo interesante de dicho experimento.
Vuestros comentarios
Escribe tu comentario:
¡ATENCIÓN! El formulario de comentarios utiliza un sistema de previsualización con el objetivo luchar contra el spam. Por lo tanto, tras pulsar el botón PREVISUALIZAR no olvides pulsar el botón ENVIAR para dar de alta definitivamente el comentario.
Si desea incluir un spoiler indique use las etiquetas [spoiler] y [/spoiler] para enmarmar el texto que se ocultará.