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El hombre menguante

Robinson de bolsillo

El hombre menguante

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

El holandés Jan Kounen se ha animado a adaptar, con notable fidelidad, la novela homónima de Richard Matheson, El hombre menguante; una película de fantasía, aventura y ciencia ficción para el lucimiento de Jean Dujardin, que pudimos disfrutar en la pasada edición del Festival de Sitges y que aterriza esta semana en las carteleras. Jan Kounen es un director de pulso que cuenta en su filmografía con cintas deslumbrantes en sus encuadres y montaje, como Doberman, la interesantísima y visionaria 13,99 euros, o el western chamánico Blueberry: La experiencia secreta (donde se explican a la perfección los efectos que produce un viaje de ayahuasca). La cinta supone su regreso al cine ambicioso, un intento de desfibrilar una carrera que parecía haber perdido pulso en la última década.

Richard Matheson

Para aquellos a quienes el autor no les suene, Richard Matheson es uno de los grandes maestros del género fantástico, en el que ha tocado infinidad de cuerdas y tonos. Muchas de sus obras han sido llevadas a la gran pantalla y son ya clásicos indispensables para cualquier cinéfilo aficionado a la fantasía:

En terror le debemos obras como Soy leyenda (os recomendamos la versión de 1964, pero cuenta hasta con una versión española de 1967), el episodio de La dimensión desconocida: Pesadilla a 20.000 pies (aquí os aconsejamos el protagonizado por John Lithgow), una de las mejores películas de casas encantadas: La leyenda de la casa del infierno, con un grupo de sensitivos con la misión de certificar que existe el más allá; la efectiva y escalofriante El último escalón, donde un joven abre su mente a la percepción extrasensorial y es acosado por un espíritu; o La caja, adaptada tanto en largometraje como en episodios en varias ocasiones.

En el thriller cuenta con el clásico y tenso film de Steven Spielberg: El diablo sobre ruedas; o el también clásico, emparentable con el polar francés, dirigido por Terence Young: Los compañeros del diablo.

En la fantasía de vertiente más romántica, nos dejó Más allá de los sueños, y la bonita historia de viajes en el tiempo que protagonizó Christopher Reeve: En algún lugar del tiempo.

En la ciencia ficción imaginó combates entre robots, cercanos al mundo de la lucha libre y el boxeo, en Acero puro. Y, cómo no, la que nos ocupa: El hombre menguante. Esta es su tercera adaptación, tras la sensacional El increíble hombre menguante (1957) y su revisita en clave femenina, dirigida por Joel Schumacher: La increíble mujer menguante.

La historia es sencilla: un hombre queda envuelto en una extraña y misteriosa nube. Al salir de ella, descubre que su cuerpo, día a día, va encogiendo de tamaño. La preocupación para él y su familia será alarmante, porque este encogimiento no tiene freno y todo el mundo que le rodea se va convirtiendo en un terreno inexplorado y peligroso.

Hacerse pequeño

Desde siempre, la fantasía del hombre minúsculo ha formado parte de nuestro imaginario. Igual que con la invisibilidad, todos hemos soñado en algún momento con poder encogernos a capricho, y estos deseos se han colado en nuestro folclore y fantasía. Pulgarcito es un buen ejemplo de los diminutos clásicos. También Gulliver, del que Matheson toma buena nota, entre otras cosas, para la trama con el gatito doméstico.

"Encogiendo", es decir, partiendo de personas en tamaño normal que mutan a diminutos, tenemos en la literatura y el cine infinidad de ejemplos:
Méliés encogía únicamente la cabeza de su protagonista en El hombre de la cabeza de goma.

Por su parte, Alicia, en su viaje al País de las Maravillas, toma el pastel para poder pasar por la madriguera.
El director Tod Browning encogía, mediante una pócima, a los humanos para convertirlos en juguetes que ejecutasen su venganza en Muñecos infernales.
Arthur y los Minimoys nos presentaba a un chaval mágicamente empequeñecido y llevado a un mundo subterráneo lleno de criaturas; y, en su séptimo viaje, Simbad también es reducido por el hechicero Sakuura.

Entrados en la ciencia ficción, el maestro Asimov redujo a tamaño microscópico a la tripulación de un sofisticado submarino en Viaje alucinante... y de esos lodos llegaron revisiones como El chip prodigioso, el personaje de Marvel Ant-Man o la familia, de tamaño variable según la entrega, de Cariño, he encogido a los niños. También los experimentos de Asimov forman parte del ADN de la última solución para combatir la inflación que nos proponía el siempre afilado Alexander Payne en Una vida a lo grande, cinta menos conocida de lo que merece su acertado ingenio.

Como veis, es una surtida recopilación de títulos, donde se nos quedan fuera cosas como Epic. El mundo secreto, la cinta de Ghibli Arrietty y el mundo de los diminutos, o una de sus versiones en carne y hueso, Los Borrowers.

Encogiendo en francés

Insistía el director Jan Kounen, en su rueda de prensa, en que su cinta no era un remake de la del 57, sino una nueva adaptación de la novela seminal. Esta aclaración, muy a la defensiva, venía a colación porque el clásico en blanco y negro era tan mágico y contenía tanto ingenio en su puesta en escena, que no precisaba, en apariencia, de una nueva visita. En su alegato, tanto el realizador como su protagonista defendían que Drácula o Frankenstein (ambas me parecen fallidas) se presentaban también en Sitges sin que nadie plantease su conveniencia.

Lo cierto es que los que tenemos ya una edad recordamos con especial cariño a El increíble hombre menguante. Es una película que no envejece: sus efectos especiales, pese a mostrar sus costuras, se hacen encantadores; el devenir de su trama es fascinante y la interpretación es muy buena. Y cierto también es que, si se contemplan ambas cintas, rápidamente percibimos elementos en esta adaptación dignos de ser aplaudidos. Kounen se esfuerza por que su aventura sea más introspectiva y trata de ofrecernos una trama más rica en reflexiones existencialistas de este héroe. Rueda con mimo, apostando por decorados y elementos físicos reales en lugar de cromas, jugando, como hacía la clásica, con trucos de óptica para presentar las primeras fases de la pérdida de tamaño del actor. También hace mayor hincapié en los aspectos de la supervivencia del protagonista, que se convierte en una suerte de moderno Robinson o MacGyver , que se procura agua, comida o alojamiento a base de ingenio. La terrorífica araña se transforma casi en un malo de western, creando un duelo con el protagonista sumamente interesante... Es decir: además de presentar una pecera que dará mucho juego a la historia, este nuevo hombre menguante tiene ganas de convertirse para las nuevas generaciones en lo que supuso su predecesora para mí, mis padres y mis abuelos... Lo que pasa es que los tiempos han cambiado, y este encomiable esfuerzo seguramente será olvidado o pasará desapercibido para este nuevo público que reclama a gritos.

Siendo justos, hay que mencionar el excelente trabajo de su protagonista, Jean Dujardin. No solo es un actor con un físico estupendo para esta aventura de supervivencia con varias escenas de acción; tampoco es manco a la hora de interpretar; algo indispensable teniendo en cuenta que durante gran parte de la trama va a estar completamente solo ante la cámara. También merece la pena señalar el sensacional trabajo de fotografía y el diseño de los decorados, que, junto a la estupenda partitura de Alexandre Desplat, conforman un film abordado con tanto cariño que da pena no darle la oportunidad de no compararlo con el original... porque contra la nostalgia siempre se sale perdiendo

Lo mejor: Llena de aventura, escenarios impresionantes y esa araña tan espeluznante.

Lo peor: La sombra del clásico es difícil de evitar.


Vuestros comentarios

1. 18 ene, 02:06 | Mountain

Me ha encantado tu mini reseña de este subgénero tan entretenido, como también tu homenaje al gran Richard Matheson, sin duda uno de los grandes. Tengo curiosidad por ver esta peli y voy a intentar no compararla con la original que me parece una verdadera obra maestra del cine fantástico.

2. 19 ene, 20:08 | tito Jesús

Gracias Mountain. Como el 20 de febrero será el centenario estoy preparando un video reportaje sobre Matheson.

3. 20 ene, 14:58 | ale

siempre que hablamos de matheson es momento de recomendar su novela Soy leyenda. Increíble como una película puede arruinarla tanto

4. 23 ene, 00:29 | Neville

Ale seguro lo conoces pero por si acaso no: Soy Leyenda (1967, mediometraje de Mario Gómez Martín). desde luego nunca la obra (buf muy dificil de adaptar a pantalla) pero tiene algo. no quiero decir la mejor ni la mas fiel tampoco para no hacer hype pero si no la conoces merece el visionado.

5. 23 ene, 21:36 | Mountain

Tito, ansioso estoy por ese video reportaje! Ale, completamente de acuerdo contigo, la novela es estupenda. Neville, no la conozco, la voy a buscar, graciasl.

6. 04 feb, 00:23 | FrancHis

Justo el otro día volví a ver Hable Con Ella, que tiene una mini historia sobre un hombre que bebe una extraña pócima y empequeñece. No sabía de esta nueva peli francesa, habrá que buscarla y ya. De paso, gran crítica!

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