Hashima Project
Fantasmas de medio pelo

- Título original: ฮาชิมะ โปรเจกต์ ไม่เชื่อต้องลบหลู่
- Nacionalidad: Tailandia | Año: 2013
- Director: Piyapan Choopetch
- Guión: Adirek Wattaleela
- Intérpretes: Apinya Sakuljaroensuk, Pirat Nipitpaisalkul, Alexander Rendell
- Argumento: Cinco jóvenes visitan una isla abandonada para demostrar que los fantasmas existen.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2/5

Hashima es una pequeña isla, de 480 de ancho por 150 metros de largo, situada a pocos kilómetros de Nagasaki, y que hasta los años setenta ejerció de dormitorio para miles de mineros y sus familias que explotaban las minas de carbón cercanas para el gigante Mitsubishi. Con el auge de una nueva tecnología, la isla fue deshabitándose paulatinamente pese a haber sido la región de mayor densidad de población en el mundo. Actualmente se encuentra en total abandono y los enormes bloques de apartamentos de deshacen por las inclemencias del tiempo creando un paisaje fantasmagórico.
Y allí es donde cinco jóvenes se dirigen con la intención de realizar un documental que capture la presencia de fantasmas, su objetivo es venderlo a una productora de películas de terror. Que la cinta de la que hoy os hablamos, llamada “Hashima Project” de forma muy adecuada, ni siquiera se moleste en aportar los datos que un servidor ha recuperado de la wikipedia apunta muy a las claras el tipo de producto ante el que estamos: horror superficial para adolescentes, aunque afortunadamente no se trata de ningún “found footage”. Una razón de ser que no es mala de por sí, pero que acaba resultando pedante cuando se alarga hasta las dos horas de duración con un ritmo tedioso y un guion que no sólo carece de cualquier profundidad, sino que además desaprovecha su gran oportunidad: la localización tan sugerente que ofrecen los edificios de hormigón de la isla Hashima. De hecho, esta isla ya ha sido visitada por las cámaras de grabación en diversos videos clips y como decorados para “Battle Royale II”, además de formar parte de los exteriores de la guarida del villano de “Skyfall”. Es más, hace años que las visitas se prodigan, pues la isla ha sido parcialmente abierta al público a principios de siglo; algo tendrán esos parajes que estimulan la imaginación, lo que me recuerda otro estrepitoso fracaso como fue “Atrapados en Chernobyl”, y aun así tengo que reconocer la superioridad de esta última frente a la cinta tailandesa que hoy nos ocupa, lo cual ya debería prevenirnos.
Lo mejor: Los aspectos técnicos y los paisajes de la isla abandonada.
Lo peor: Su ritmo tedioso y un guion que no hay por donde cogerlo.





