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De tanto verla de frente

Conozco tu hedor... no permitiré que te la lleves

De tanto verla de frente

Hoy Almas Oscuras se viste de gala para presentaros De tanto verla de frente, una emocionante y emotiva pieza animada que pudo verse en el Phonetastic durante la pasada edición del Festival de Sitges y que lleva la firma, ni más ni menos, que de nuestro querido compañero Jesús Pamplona, quién últimamente firma sus artículos en el blog como Tito Jesús.

Jesús ejerce la profesión de diseñador gráfico en RTVE, y durante su carrera ha realizado un buen número de animaciones para eventos y publicidad, pero siempre habían sido trabajos hechos por encargo. De tanto verla de frente, inspirado en un poema del artista Rafael de Penagos y con locución de Amparo Pamplona, es su primera obra 100% independiente. La pieza animada está realizada, íntegramente, con un iPad2. Consta de más de 1.000 dibujos realizados a mano con un estilo muy suelto que facilitó la labor de Jesús a la hora de abordar tan complicada tarea. Como podréis ver De tanto verla de frente la componen una serie de ilustraciones en blanco y negro cuyos movimientos y transformaciones buscan provocar en el espectador, en paralelo a la extraordinaria locución de Amparo Pamplona, una serie de emociones y sentimientos. El resultado final - aunque quizás esté mal que yo lo diga – me parece extraordinario. Esta historia de una madre que lucha desesperadamente para que la muerte no se lleve a su hija tiene la capacidad de calar muy hondo. El texto es emotivo y las imágenes que lo acompañan, magníficas. A mí (y también a mi mujer… vi el cortometraje final en su compañía) me emocionó. Me llegó. Me dejó tocado. Por lo tanto ahí va mi apaluso para ese artista llamado Jesús Pamplona.

Amor en putrefacción

Flores para los muertos

Amor en putrefacción

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Amor en putrefacción

Magdalena y Víctor celebran su aniversario. El primero, el año uno de esta nueva realidad donde los muertos vivientes campan a sus anchas y los escasos supervivientes se esconden malviviendo con las migajas de una civilización en franca descomposición.

Estamos ante un cortometraje totalmente independiente, me niego a llamarlo “amateur” debido a su agradable acabado estético, realizado por el colectivo “Noche de Brujas”. Este grupo de artistas es un viejo conocido de Almas Oscuras, pues su primer cortometraje homólogo (podéis disfrutarlo aquí) generó cierta polémica y debate sobre los valores del cine underground, de guerrilla o de presupuesto cero. Ajenos a esta controversia, Augusto y sus cercanos vuelven a la carga con una pequeña pieza de diez minutos un poco más ambiciosa, y que no abandona el género del horror – como tampoco lo hizo Doppleganger, otro corto protagonizado por Minerva y que, aunque no pudiésemos apreciarlo en su momento (2012), hoy lo tenéis liberado aquí. Los alumnos de la escuela Ciudad de la Luz, un complejo industrial alicantino dedicado a la creación audiovisual y cinematográfica, repiten procurando alejarse del humor negro de su obra previa; hoy es el sentimiento de melancolía el que reina en su cortometraje.

Clara señal de esta nueva mirada, tan ambiciosa como lánguida, es la presentación del cortometraje en sobrio blanco y negro. Como su título indica, estamos ante una historia de amor que mezcla… obvio, ¿no? Pues sí, un nutrido grupo de muertos vivientes ejercen de maestros de ceremonias para un cuento trágico como todo parece apuntar. Por ello la elección de un blanco y negro, sustentado sobre una fotografía luminosa y brillante, casa como un guante a la narración que se nos presenta. Sin embargo, y esto es un hándicap importante, el tono usado para desarrollar el romance de nuestros protagonistas no acaba por definirse de manera coherente y decidida. Hablaba de melancolía; la tristeza intensa del amor que muere, pero a la vez nunca termina de superarse. Una sensación que esta nueva hornada, ¿los últimos diez años?, de cine de zombis ya ha explotado en diversas formas, nada más coherente dada la melancólica aureola que los zombis también pueden portar desde cierto prisma: sin ir más lejos, y de forma algo artificiosa, la también española [REC] 3 se hizo eco de esta ternura descompuesta. Como comentaba, Amor en Putrefacción no acaba de decidirse por un camino lírico, lo más acertado para su historia, y en numerosas ocasiones se aleja de lo poético, teniéndolo al alcance de la mano gracias a esa acertada fotografía, haciendo de nuevo uso del humor negro, marca registrada de Augusto y compañía.

Lo mejor: Una estupenda dirección y efectos de maquillaje. Estos zombis superan a los de muchas películas de serie B mejor valoradas.

Lo peor: Las actuaciones rozan un nivel muy bajo, se hubiesen podido “ocultar” con menos diálogos.


No mires ahí

Família, dolor, tristeza y muerte

No mires ahí

Marta vuelve a casa de su madre para pasar unos días con su hermana pequeña. El extraño comportamiento de la niña y el recuerdo latente de un triste suceso provocarán que Marta sospeche que la casa está siendo habitada por una inquietante presencia.

No sé hasta que punto el ser padre de un par de crías, una de ellas de una edad muy parecida a la de la niña protagonista de No mires ahí, habrá tenido algo que ver; pero en cualquier caso os aseguro que un escalofrío acaba de recorrer mi columna vertebral y todavía tengo el vello de punta. Hace un par de minutos que he terminado de ver No mires ahí, el nuevo corto de Daniel Romero (El Descenso, Juan con miedo) y no puedo hacer otra cosa sacarme el sombrero ante una pieza que, en apenas 15 minutos de duración, se permite el lujo de profundizar en unos personajes con aristas, imperfectos, superados por las circunstancias… y tremendamente reales; al tiempo que construye una historia sobrecogedora que enfrenta la autenticidad rotunda de dichos personajes con el misterio, el desconocimiento y el horror de la muerte. No mires ahí es un excelente trabajo de desarrollo de personajes (apoyado por una trio de actrices, de generaciones distintas, en estado de gracia), de creación de una atmósfera inquietante y de capacidad de síntesis para sacar adelante una historia tan aparentemente compleja sin que te quede la sensación de que se han perdido muchas cosas por el camino. Sensacional. Y para acabar de rematar la faena No mires ahí nos ofrece la oportunidad de recuperar una vez más a la gran Maru Valdivieso, inolvidable protagonista, entre muchas otras, del Cuento de Navidad de Paco Plaza.

Vessel

Richard Matheson en el avión

Vessel

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Vessel

Los pasajeros del vuelo 298 nunca pensaron que durante su apacible vuelo nocturno hasta San Francisco se vieran envueltos en una lucha por sus vidas, contra fuerzas que no son de este mundo. Una luz los envuelve y todo cambia para siempre.

Vaya por delante que aunque Vessel se venda como un corto de ciencia ficción, estamos ante una clásica historia terrorífica a todas luces. Una obrita que destaca inmediatamente por su gran acabado técnico: fotografía, edición decorados, sonido… todo brilla con luz propia, esa misma luz alienígena que desembocará en caos troncal, y verdadero meollo del cortometraje que nos ocupa. Precisamente, es gracias a la fotografía e iluminación como el espectador se ve atrapado en primera instancia. Y ese es, el concepto “atrapar”, el que toma una dimensión tan interesante como predominante a lo largo de toda la trama, pues – como tanto nos gusta en Almas Oscuras – toda la acción se sitúa a bordo de una claustrofóbico vuelo. Un avión, cuyo interior ha sido fielmente recreado, que se las tendrá que ver con un ser escalofriante, que no desentonaría en cualquiera de los cuentos de Lovecraft y su círculo.

Pero no sólo sobresalen los valores de producción que comentaba. Cuando le toca el turno a los efectos especiales es cuando nos preguntamos si no estaremos ante una producción destinada a las pantallas comerciales en toda regla. Mezcla equilibrada de efectos realizados por ordenador y métodos artesanos, Vessel se guarda sus mejores cartas cuando el “bicharraco” que aterroriza a los pasajeros del vuelo 289 hace su inmisericorde aparición. Y lo hace sin cortarse un pelo: con la dosis adecuada de gore y haciendo gala de una estética inquietante. En definitiva, visualmente es toda una delicia invertir 10 minutos en este corto. Algo que, a mi juicio, se sintetiza en el estupendo póster retro que han diseñado sus responsables, y que acompaña estas líneas. Aunque no os quiero llevar a engaño, toda la “chicha” se reserva para el verdadero protagonista alienígena del corto.

Lo mejor: Un apartado técnico logrado y un acertado sentido del ritmo.

Lo peor: Es bastante predecible, incluso para un cortometraje sin pretensiones.