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Gray Matter

¡Sondas anales para todos!

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Desde la década de los cuarenta los “Grises” han sido avistados alrededor del mundo con la idea de que visitan nuestro planeta para estudiar nuestra especie y civilización antes de conquistarla… pero ¿qué pasaría si estuviésemos equivocados? ¿Y si sólo están aquí para protegernos? Una joven es secuestrada por un “Gris” para ayudarle en la caza y destrucción de una criatura extraterrestre muy mala, antes de que pueda llegar a un segundo meteorito que cayó a la tierra hace décadas. Ese trozo de roca esconde el final de la tierra tal y como la conocemos.

Así que los hombrecillos grises estaban entre nosotros para ayudarnos. Ummm, estoy por continuar con los chistes fáciles, pero no quiero molestar a nadie, mucho menos a Fox Mulder. La cuestión es que “Gray Matter”, justo de lo que carecen sus creadores, ofrece un tráiler que es toda una declaración de principios: cuanta más locura en la olla a presión del cine de bajo presupuesto, mejores serán los resultados. Stripers, Ronald Reagan, armas cósmicas, bichos del espacio, trasuntos de los protagonistas de “Stranger Things”, pechugas, granjeros con sombrero de paja, hombrecillos grises… Da perfectamente para componer un reggaetón y estar bailando hasta que la noche no admita más alcohol entre sus poros. Al menos, y un servidor lo considera positivo, no parece que la película se tome del todo en serio a sí misma, porque sus resultados visuales se equiparan a cualquier producción de “The Asylum”. Seguir leyendo…

Calle Cloverfield 10

Cloverfield 1.5

calle cloverfield 10

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  • Título original: Calle Cloverfield 10
  • Nacionalidad: USA | Año: 2016
  • Director: Dan Trachtenberg
  • Guión: D. Chazelle, J. Campbell, M. Stuecken
  • Intérpretes: M. Elizabeth Winstead, John Goodman, John Gallagher Jr.
  • Argumento: Una joven sufre un accidente de coche. Cuando despierta se encuentra encerrada en una celda bajo tierra.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

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Recuerdo cuando era más jovencito e iba al cine…, eran otros tiempos. Me refiero a que no sabías apenas nada de lo que ibas a ver; en ocasiones ni siquieras habías leído una triste sinopsis y, por lo tanto, no tenías ni idea del argumento de la película. No tenías otro remedio que guiarte por su cartel y por el título. Ir a ver una película en la gran pantalla suponía toda una aventura, de la que se desprendían sorpresas buenas, no tan buenas y rematadamente malas. Todo resultaba más divertido por el riesgo que conllevaba.

Ahora todo se sabe, la gente se informa y se lee toda la información que tiene a su alcance. Se miran trailers que en muchas ocasiones spoilean que da gusto y se leen críticas y opiniones de otra gente, exactamente como estáis haciendo ahora mismo al leer esta reseña. Los tiempos han cambiado y la gente ahora funciona de esta manera: quiere conocer las cosas de antemano y no quiere sorpresas. Quiere ver trailers, leer toda la información que les llegue, conocer el argumento, las opiniones de los demás y, en ocasiones, incluso dar su propia versión sin tan siquiera haber visto la película. A veces tengo la impresión de que ya mucha gente se atreve a publicar críticas de películas sin haberlas visto y solo por haber leído comentarios y haber visto trailers sobre las mismas. Es un terreno peligroso que, además, desprestigia el llamado séptimo arte. Seguir leyendo…

Lo mejor: Las actuaciones de John Goodman Y Mary E. Winstead. El suspense creado dura toda la película y es capaz de mantenerte atento en todo momento.

Lo peor: Internet te chafará la sorpresa y el hecho de leer esta review sin ver la película ya es muy malo de por sí.

The Signal (2014)

Llamadas a las que es mejor no acudir

the signal

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  • Título original: The Signal
  • Nacionalidad: USA | Año: 2014
  • Director: William Eubank
  • Guión: William Eubank, Carlyle Eubank
  • Intérpretes: Lawrence Fishburne, Brenton Thwaites
  • Argumento: Tres jóvenes amigos emprenden un viaje por carretera que les lleva hasta un desértico y aislado lugar, emisor de una misteriosa señal
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

the signal

Antes de crear más estupefacción, decir que la inclusión del año es para diferenciarlo de la de 2007 del mismo título, película con la que no comparte nada más allá de este detalle. Dando una primera y superficial ojeada a The Signal, podemos definirla como una muesca más en el género del drama de ciencia ficción, tan en boga últimamente gracias a películas con calidad, pero ciertamente “de masas”, como Interstellar o Gravity. Sin embargo, The Signal también tiene elementos de suspense y terror que la sitúan en un punto de confluencia entre varios géneros cinematográficos.

No recuerdo cómo llegué a incluirla una lista de visionado pendiente que me llevó a verla finalmente las Navidades pasadas, pero supongo que las relativamente altas notas tuvieron mucho que ver. También desde luego la presencia entre un joven y desconocido reparto de Larry Fishburne –perdón, ahora se hace llamar Lawrence, Larry era sólo cuando hacía thrillers policiales ochenteros- y también la gran character actress Lin Shaye, revitalizada para el gran público en la última década gracias a la saga Insidious – aunque sus estelares apariciones datan ya de los setenta y ochenta, en Solos en la oscuridad o Hidden: Lo oculto, sin ir más lejos -. Descubrimos que esta última realiza poco más que un cameo, en su especialidad de anciana inquietante, aunque el bueno de Lawrence sí que lleva un peso fundamental en la trama. ¿Y cuál es ésta? Seguir leyendo…

Lo mejor: Aprovechamiento máximo de un pobre presupuesto. Efectos especiales.

Lo peor: Acción muy frugal. Ritmo algo lento.

Dark Universe

¡Aliens de oferta!

Dark Universe 1993

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  • Título original: Dark Universe
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1993
  • Director: Steve Latshaw
  • Guión: Patrick Moran
  • Intérpretes: Joe Estevez, Blake Pickett, Laurie Sherman
  • Argumento: Una nave de exploración regresa a la tierra pero porta en su interior unas peligrosas esporas que se esparcirán por los pantanos de Florida, lugar del accidentado impacto.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Una nave. Se estrella en Florida. Te ríes. Contiene esporas. Llegan unos personajes. Algunos follan. Te ríes. Los ataca un alien ™. Las esporas mutan a los bichos. Te ríes. Se produce un encontronazo final con la bestia. Todo acaba medio bien. Te ríes.

Como empezar… a ver, probemos:
“Dark Universe” es una película producida por Fred Olen Ray…
Ummm, un comienzo que resume bastante bien por donde van los tiros, pero a lo mejor tendría que ser más directo:
“Dark Universe” es un robo barato de Alien, realizado con poco dinero y mucho morro…
No, demasiado frío, a ver si poniéndome en plan Tarantino:
“Dark Universe” es una mierda pinchada en un palo pero te partes el culo a su costa…
Esto ya está mejor, vamos, que todo lo que pueda decir a partir de aquí sobra en buena medida.
Sabéis perfectamente que estamos ante una producción directa a vídeo, precisamente esas que casi matan de muerte el género de terror por los años 90. El equivalente a las cintas que ahora se reparten a pachas “The Asylum” y “Syfy Channel”; solo que mucho más casposa, con pechos gratuitos y un guión bastante inferior. Sí, aquí las cotas de ridiculez no tienen límite; no en vano tenemos a Fred Olen Ray metiendo mano al libreto desde su cómoda posición de productor. Pero no lloréis pequeños… la clase del bueno de tito Ray está bien presente en su pupilo Steve Latshaw, otro hacedor de mierdas de la talla de “Vampire Trailer Park” o “Biohazard: The Alien Force”. Seguir leyendo…

Lo mejor: La música omnipresente que ayuda a no tomarse en serio esta película, el único método para conservar algo de dignidad durante su visionado.

Lo peor: Otro apestoso montaje que producirá tocamientos entre David DeCoteau, Fred Olen Ray y Bruno Mattei

Dark Skies

Felicity vs. Aliens

Dark Skies

Dark Skies es un thriller psicológico sobre una pareja que reside en un típico barrio suburbano de norteamerica y cuya vida se convierte en una pesadilla cuando una aterradora presencia alienígena entra en su casa cada noche para acechar a sus hijos. Cada vez más aislados de sus escépticos amigos y vecinos, la pareja se ve obligada tomar ellos mismos las riendas del asunto para salvar a su familia.

“De los creadores de Paranormal Activity, Insidious y Sinister”. Nunca tengo claro si este tipo de referencias a producciones anteriores son una supuesta garantía de calidad, un eficiente reclamo para que el público acuda en tropel a las salas de cine, o si, por el contrario, la frasecita de marras no sirve absolutamente de nada (personalmente no les hago ni puñetero caso, así que mi actitud ante este tipo de publicidad estaría más cercana a la tercera opción). Sea como sea, el próximo 22 de febrero se estrena en territorio USA Dark Skies, última película del director y guionista Scott Charles, de quien curiosamente hemos tenido la oportunidad de ver sus dos últimas obras, las decepcionantes Legion y El sicario de Dios, estrenadas en salas de cine. Seguir leyendo…

Cowboys & Aliens

Pues eso mismo, vaqueros y bichos

Cowboys & Aliens

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  • Título original: Cowboys & Aliens
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Jon Favreau
  • Guión: Roberto Orci, Alex Kurtzman, Mark Fergus
  • Intérpretes: Daniel Craig, Harrison Ford, Olivia Wilde
  • Argumento: 1875, Nuevo México. Un hombre despierta en el desierto con un extraño aparato en un brazo. Se desplaza al pueblo más cercano y, de la noche a la mañana, se convierte en su principal defensor ante un ataque de alienígenas.

50 |100

Estrellas: 3

Cowboys & Aliens

Cowboys & Aliens es de esas películas cuyo hype es invertido. Hay blockbusters que tienen un hype uniforme (entiéndase por hype las expectativas creadas alrededor), pues desde que se anuncian hasta que se estrenan mucha gente las espera y, por fin, pasan por taquilla. Hay otros que lo van creando con el tiempo hasta llegar el estreno. Lo que no suele ocurrir mucho es lo del hype invertido. Y es que cuando peces gordos de Hollywood ponen toda la carne en el asador para producir lo que a priori es “una de las películas más esperadas del verano”, lo anuncian como tal y todo empieza a fluir, hay que considerar poco margen de error. Pero, ¿por qué C&A interesó cada vez menos a los espectadores?, ¿por qué las expectativas se evaporaron y terminó siendo un fiasco comercial? No tengo ni idea de si Jon Favreau (director), Daniel Craig y Harrison Ford (protagonistas), Steven Spielberg (productor ejecutivo) o Roberto Orci y Alex Kurtzman (guionistas), entre otros principales responsables, saben qué narices ha pasado. Pero el aquí firmante piensa dos cosas: hacienda tendrá que investigar que ha sido de los casi 200 millones de dólares del presupuesto, y que un cineasta nunca debe tomarse en serio una batalla entre vaqueros, indios y alienígenas con cara de grillo.

El cómic tramposo

En estos tiempos en los que tan de moda se han puesto las novela graficas, o al menos sus adaptaciones al cine, no resulta tan sorprendente el caso de C&A. Y es que un tipo llamado Scott Mitchell Rosenberg, presidente de Platinum Studios (si, si, la fábrica de remakes con Michael Bay como productor insignia), creó el cómic para llamar la atención de la industria y así poder realizar la película. Contrató a dos guionistas poco populares, Fred Van Lente y Andrew Foley, y para dibujar otro tanto con Luciano Lima. De acabado poco vistoso, bastante simple y olvidable, empezó a venderse en tiendas por sólo medio dólar. Vaya, que en algunas tiendas de Estados Unidos era igual de sencillo salir con un ejemplar bajo el brazo que con una pistola a juego con los zapatos. La estrategia funcionó y Entertainment Weekly nominó el titulo como la novela grafica más vendida de la semana (¿?). Hollywood se dio por enterado y pensó que para qué estrujarse el seso, les acababan de servir en bandeja una nueva franquicia…o no.

Y ahora, qué hacemos?

Hay algo en C&A que parecía devolverme a los viejos tiempos de la genuina serie B, cuando el término no estaba tan desdibujado como ahora. El problema es que sus responsables deciden tomársela en serio. Era la forma más arriesgada de llevarla a cabo y también la menos acertada. Siendo así, la ingenuidad que se le intuye no es tal, sino infantilismo en el trazado de los personajes y en la resolución de las situaciones. Los clichés a veces se vuelven molestos y los efectos especiales en lugar de tener encanto parecen más bien una chapuza. Con un presupuesto tan elevado y un equipo de profesionales de probada eficacia, ya que se ponen a tomársela en serio podrían haber ofrecido algo mejor, mucho mejor.

Los primeros treinta minutos son notables. La introducción del personaje de Daniel Craig, un tipo duro que despierta tirado en la arena en medio de la nada, amnésico y con un extraño aparato en uno de sus brazos. Su primera pelea o sus demostraciones de ser el más chulo del pueblo al que viaja posteriormente. Todo funciona a la perfección, así como otra introducción, la de Harrison Ford como otro tipo duro, aunque con corazón (ya se sabe…), al que Craig robó oro, y otra, la de las naves alienígenas y su primer ataque al pueblo, resuelta con eficacia y claridad (es decir, sin esos montajes epilépticos con los que no te enteras de nada). Pero hasta aquí.

Una vez las cartas están puestas sobre la mesa no saben cómo volver a arrancar la historia. El C&A del título es literal, pues no hay mucho más que eso: vaqueros, bichos… y algunos indios. Los bichos tienen un diseño horrendo e infantil y los vaqueros, salvo Craig y Ford, son poco menos que monigotes cuyas vidas te importan un pepino (entre ellos Sam Rockwell… ¡cómo se atreven a desaprovechar a un actor de su calidad!), y también se pasea por allí una Olivia Wilde, muy guapa y tal, en plan personaje “con sorpresa”. Los indios están tan estereotipados que solo falta que saliese un casino.

Hay dos películas en C&A. Por un lado intenta ser (a su modo, claro) como Centauros del desierto (1956), y por otro va colando trozos de ciencia ficción aventurera en plan Independence Day (1996). Ninguna termina de funcionar más allá de la simpatía por sus estrellas principales y algún momento más violento de lo esperado (los ataques físicos de los aliens en la batalla final).

Dudosa franquicia

Posiblemente si ahora preguntamos a Favreau o cualquier otro del equipo sobre una secuela, te dirá que nunca la tuvo en mente y no cree que se lleve a cabo. Claro que, si hubiesen roto las taquillas la contestación sería algo como “Por supuesto, siempre pensamos en ella como una trilogía y estamos muy contentos de poder seguir en este gran proyecto”. El caso es que C&A, con un presupuesto de 170 millones de dólares (sin contar la publicidad, que fácil puede estar entre los 80 y los 100), ha terminado recaudando 175 millones alrededor del mundo, por lo que las perdidas serán abultadas a la espera de ver cómo funciona en DVD y Blu Ray.

Tampoco ayuda esto a la maltrecha carrera del mítico Harrison Ford. Pues salvo el caso excepcional de la decepcionante *Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Crista*l (2008), su carrera en los últimos años está plagada de fiascos. De ahí que un Indy 5 con más de setenta años parezca ser la única salida.

Lo mejor: Daniel Craig y Harrison Ford, que saben pasárselo bien en sus respectos roles, así como aprovechar la muy correcta introducción de sus personajes en la trama. El primer ataque alienígena al poblado, resuelto con eficacia.

Lo peor: Que más allá de los primeros treinta minutos no hay mucho donde rascar aparte de un entretenimiento demasiado rutinario.

Attack the Block

Cayeron en el barrio equivocado

Attack the Block

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  • Título original: Attack the Block
  • Nacionalidad: Reino Unido / Francia | Año: 2011
  • Director: Joe Cornish
  • Guión: Joe Cornish
  • Intérpretes: John Boyega, Jodie Whittaker, Luke Treadaway
  • Argumento: Un grupo de adolescentes de los barrios bajos de Londres se enfrenta a una invasión alienígena.

85 |100

Estrellas: 4

Attack the Block

Los brotes de delincuencia protagonizados por adolescentes británicos han inspirado notables títulos en los últimos años como Eden Lake u otros menos destacables pero igual de interesantes como F o Cherry Tree Lane, todas ellas películas incómodas cuyos personajes son chavales con ganas de tocar los huevos que no llegan a la mayoría de edad y a los que se imprime un sadismo y una crueldad que puede resultar excesiva. Críos que perdieron la moralidad en algún nivel del GTA y no muestran ni un ápice de compasión ante el sufrimiento ajeno. Esa generación desgraciadamente existe más allá del celuloide, y películas como las nombradas anteriormente no hacen sino meter el dedo en la yaga de una sociedad que en su agenda de asuntos pendientes debería empezar a subrayar el de la educación.

Attack the Block toma prestado ese joven perfil que se mueve por los barrios bajos de Londres coqueteando con las drogas y la violencia, pero lo sitúa en un marco excepcional de ciencia-ficción trepidante y lo impregna de ese sentido del humor inglés que tan bien maneja uno de los genios de la comedia británica en la actualidad, Edgar Wright, responsable de dos títulos a los que Attack the Block debe mucho: Shaun of the Dead y Hot Fuzz. No es pues de extrañar que el nombre de Wright aparezca en los créditos de la película, algunas de las escenas más cómicas – como la protagonizada por los personajes de Ron (Nick Frost) y Brewis (Luke Treadaway) en un sofá frente al televisor – no desentonarían en un episodio de la infravaloradísima Spaced.

Pero no nos engañemos, Attack the Block no es ni una parodia ni una comedia, es mucho más seria de lo que aparenta a primera vista. Aunque sí bien es cierto que los diálogos contienen puntillas cómicas en forma de guiños generacionales (menciones al magnate británico Simon Cowell y su Britain’s Got Talent, a los videojuegos – XBOX, FIFA -, a los videoclubs Blockbuster, al anime – Naruto, Pokemon -, a la dependencia de los móviles…) o una irónica y ligera crítica social que conecta bien con el espectador (magistrales las líneas de diálogo sobre el novio de la protagonista de viaje con la Cruz Roja para ayudar a los niños africanos; la reprimenda de la prima de Moses a éste cuando descubre que atracaron a la chica; o la propia imagen de la policía). También el carácter de algunos personajes como Ron o Brewis provocan la risa por sí solos, incluso resulta divertido la caricatura de Hit Hatz – ese gangsta con las de Tupac y su plantación de marihuana – o los renacuajos Mayhem y Probs, dos pandilleros prematuros que se comen cada fotograma que protagonizan.

Tras la cámara se encuentra Joe Cornish, que debuta en el largometraje pero no así en el terreno de la comedia. El inglés – amigo de Wright -, había colaborado en Hot Fuzz, dirigido un documental sobre la desternillante y políticamente incorrecta Little Britain (una serie recomendadísima capiteanada por otros dos nombres mayúsculos en el Reino Unido: David Walliams y Matt Lucas), y creado junto a Adam Buxton una serie de sketches para la Channel 4 bajo el título de The Adam and Joe Show.

Cornish escribe y dirige esta nueva vuelta de tuerca a un cine de extraterrestres que en los últimos tiempos ha ofrecido producciones dispares que se mueven desde la nostalgia y el sentimentalismo de Super 8 hasta la comedia más friki y disparatada en Paul. El director y guionista convierte a Attack the Block en algo atípico y por ello seductor al alejar a sus ovnis del Pentágono y redireccionarlos hacia los suburbios de Londres substituyendo a Mulder y Scully por una banda callejera de quinceañeros más chulos que un ocho.

Una joven enfermera camina por las oscuras calles del sur de Londres en la Bonfire Night (la noche de los fuegos artificiales, una tradición inglesa que se inicia el 5 de noviembre) al finalizar su jornada laboral cuando es atracada por una pandilla de adolescentes. Sin apenas tiempo de sobreponerse, es testigo junto a los chicos de la caída de un meteorito que contiene un alienígena en su interior. Moses y su banda acaban con la criatura y la pasean orgullosos por el barrio como si de un trofeo de guerra se tratara. Todo ocurre en una misma noche, pero ésta tan solo acaba de empezar.

Elogiada y premiada hasta la saciedad en la pasada edición del Festival Sitges, Attack the Block está hecha con el encanto, los rostros debutantes y el presupuesto de una serie B pero puede presumir de unos geniales efectos especiales con los que han creado a unos exóticos aliens peludos con forma de gorila cabreado y dentadura azul fluorescente cuya llegada fortuita a la Tierra no tiene ningún objetivo concreto más que devorar lo que se les plante por delante. Una amenaza exterior que queda en segundo plano y que en ningún momento se superpone a la presencia de Moses, el líder de la pandilla, interpretado por un fantástico John Boyega que firma con una madurez asombrosa un personaje que experimenta una enorme evolución, desde la imagen de delincuente agresivo hasta el chico que se ve envuelto en unas circunstancias extraordinarias que hacen aflorar su verdadera naturaleza: la de un chaval de buen fondo que se ha tenido que adaptar al entorno construyendo una personalidad de tipo duro capaz de hacer frente a cualquier situación pese a su corta edad. Un líder nato que no duda en tomar la delantera a la hora de enfrentarse al mayor riesgo él solo, consciente de su responsabilidad y la lealtad a sus compañeros.

Pero no es él el único acierto en el casting, la mayoría del elenco está formado por jóvenes debutantes que parecen sacados de un spin-off prematuro de Misfits y que salen victoriosos de su primer encuentro con la cámara, destacando a Alex Esmail como el descarado e inofensivo Pest. En el lado de los rostros conocidos es imposible obviar la presencia de Nick Frost como secundario de lujo al que no se acaba de sacar todo el jugo pero funciona como reclamo comercial; además, de no ser así acabaría robando protagonismo a los chavales y ellos son los encargados de llevar el peso de la historia. Otro de los divertidos aciertos es el de Luke Treadaway como Brewis, un niño de papá fumeta y amigo de Ron que vive ajeno a todo lo que le rodea alienado con sus auriculares por donde transitan rap y reggae. Jodie Whittaker hace lo que puede como la víctima que se ve en medio de una guerra entre aliens y los pandilleros que la habían atracado, con los que se alía finalmente ofreciéndoles la oportunidad de llevar a cabo todo un ejemplo de madurez y redención. Y no por último menos destacable, se encuentra el ya mencionado Hi Hatz interpretado por Jumayn Hunter, quien nos horrorizó precisamente en Eden Lake y Cherry Tree Lane, y que aquí aparece como otro de los enemigos con los que el grupo debe lidiar además de los aliens.

Lo que más sorprende de la banda de críos es que pese al más que evidente peligro al que se enfrentan en los primeros compases de la cinta, están más interesados en rentabilizar el hallazgo que en saber qué son, de donde vienen y qué quieren esos monstruos. Una de mis escenas favoritas es aquella en la que se sientan a hablar sobre cual es su siguiente movimiento y conversan en tono pseudointelectual sobre la prensa sensacionalista o la necesidad de recurrir a un abogado – no olvidemos que tienen una media de 14 años -.

Son los Goonies de una nueva generación, no son inocentes como aquellos, son cabrones y muy hábiles (se defienden con lo primero que pillan: patines, lámparas, petardos…), pero comparten el ansia de aventura, ya sea buscando un tesoro, rodando una película o cazando extraterrestres.

El espacio es, junto a los chicos y los bichos, el tercer pilar de Attack the Block. Las calles de Londres con su neblina y esa oscuridad que acecha por cada rincón. Grafitis por las paredes, calles desiertas y rap. La música es un elemento básico para que Attack the Block funcione porque se integra a la perfección en el ambiente y define el tono de la película, los personajes y el contexto. Calles por las que Moses y los suyos se enfrentan a cualquier peligro porque éstas representan su identidad, lo que son y lo que deben proteger: su espacio, su familia, sus amigos, su vida. Y el bloque, como no, el bloque. Un edificio moderno de largos pasillos, con apariencia casi industrial, su trinchera y su rincón de operaciones. Excelente el plano majestuoso de la fachada del edificio por el que trepan los aliens. ¡Y los ascensores, claro! Ojo a los ascensores.

Joe Cornish ya se ha ganado el respeto y la admiración del público por su excelente debut, y además es un tío la mar de majo. Ha conseguido meter su nombre junto al de Edgar Wright y Steven Moffat – Doctor Who – como guionistas del Tintín de Spielberg y Peter Jackson, y no seria de extrañar que le cayeran más interesantes ofertas de ahora en adelante.

Attack the Block es pura diversión y entretenimiento sin pretensiones. Recomendado para cualquiera dispuesto a pasar un buen rato con una película relativamente pequeña hecha con entusiasmo, mucho ritmo, un equipo de jóvenes debutantes con brillante futuro, unos efectos que no desmerecen a los de grandes superproducciones y un guión simple que pese a presentar más de un fleco (¿Dónde están los vecinos?, ¿Nadie más es atacado por aliens?, ¿Porque la policía no entra antes en el bloque?) suma más que resta por su originalidad, por mirar muy de cerca a los clichés del género pero atreverse a refrescarlos.

Lo mejor: Mayhem y Probs. La escena de humo en el pasillo.

Lo peor: Que no se acabe de decidir entre el humor y el tono serio. Que alguien se atreva a verla doblada.