Mama
El amor de una madre es para siempre

El día que su padre mató a su madre, las hermanas Victoria y Lilly desaparecieron en el bosque cercano a la urbanización donde vivían. Su tío Lucas y su novia Annabel las han buscado sin cesar durante cinco años. Cuando ocurre lo imposible y las niñas aparecen en una cabaña medio derruida, la pareja empieza a preguntarse si no ha llegado alguien más a su casa acompañando a las niñas. Annabel intenta ofrecer una vida normal a las niñas, pero acaba convencida de que hay una presencia malévola en la casa.
¿Sufren las hermanas de estrés traumático o viene un fantasma a visitarlas? Mientras intenta contestar a estas inquietantes preguntas, la nueva madre acabará descubriendo que los susurros que se oyen a la hora de dormir proceden de los labios de una presencia letal.
Este es el argumento de Mama, adaptación al largo del cortometraje homónimo del argentino Andrés Muschietti (por cierto, no he tenido la oportunidad de ver el cortometraje, pero he leído por ahí que es realmente aterrador y que está rodado en una sola toma), dirigida por el mismo Muschietti y apadrinado por el gran Guillermo del Toro (Del Toro es todo un habitual en estos temas del apadrinamiento. Recuerdo que en su día también apdrinó El Orfanato, de Juan Antonio Bayona).


