amistad

The bloodhound

El hundimiento de la casa Hipster

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The Death of Dick Long

Tranquilos, no va de asesinos de penes.

The Death of Dick Long

Tras participar en el ensayo de su grupo de música, el mejor amigo de Zeke y Earl muere sin motivo aparente, por lo que sus compañeros deciden no contarle a nadie lo que ha sucedido. Claro que su empresa es difícil: las noticias vuelan en un pequeño pueblo de Alabama, y estos chicos no son precisamente unos expertos a la hora de cubrir sus huellas. Las autoridades aún no han podido identificar el cadáver, pero la mujer de Zeke y su hija comienzan a sospechar que algo huele a podrido. Y no es precisamente Dick.

¿Curiosa título, verdad? Engaña un poco cuando lees la premisa, o ves el trailer. No, no se trata de un despiporre casposo sobre asesinos de penes grandes. Más bien, una historia más clásica, a priori, de suspense e investigación. Claro que eso de clásico queda lejos de las intenciones del director del invento, que no es otro que Daniel Scheinert ¿Y quién carajo es este tipo? Seguro que os empieza a sonar si os digo que dirigió la sorprendente Swiss Army Man (2016), en la convertía a Daniel Radcliffe en un zombie bastante fétido en una propuesta surrealista, pero con muchas más lecturas en su interior de las que se podría esperar. De hecho, en Almas Oscuras, hablamos maravillas de ella, y no por nada venció en el Festival de Sitges de aquel año.

Érase Una Vez En… Hollywood

Filia y fetiche

Érase Una Vez En… Hollywood

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Érase Una Vez En… Hollywood

Lo que bajo manos de muchos es puro capricho, Tarantino ha conseguido transformarlo en sólida cinematografía. Tal vez este baremo no es en absoluto justo, y seré el primero en desacreditarlo siempre que sea necesario. Sin embargo, bien es cierto que el fetichismo cinematográfico de Tarantino (el otro ya tal) ha sido siempre usado por el director de manera suficientemente inteligente como para que se la considere fuera de la influencia del mero coleccionismo de referencias. Su carácter cinematográfico vive libre dentro de su propia cárcel de referencialidades. Pero esta realidad simulada bajo la que él se mueve, es lo que conforma la personalidad de uno de los directores más importantes de nuestra época, y no un mero álbum de cromos por afición. En ella hay entendimiento, somatización y transgresión. En ese orden.

1969. La industria hollywoodiense está cambiando. El cine y la televisión busca una evolución en sus héroes y la confección clásica empieza a ser cosa del pasado. Esto está siendo difícil de asimilar para Rick Dalton (DiCaprio). Acostumbrado a ser el héroe en innombrables westerns y series de televisión de gran renombre, su ego se niega a aceptar que, si las cosas no cambian, él y su dueño quedarán relegados a una posición secundaria bajo el estigma del spaghetti western. A su vez, Cliff Booth (Pitt), su doble de acción y siempre a la sombra del héroe intenta ayudarle a amoldarse a este resurgir de la industria. Por su lado, Sharon Tate (Robbie), actriz, modelo, mujer de Roman Polanski y vecina de Dalton, está empezando a ver realizado su sueño como interprete, sin ser consciente de que la familia Manson está a punto de dar rienda suelta a su macabro plan.

Lo mejor: Hay muchísimo y muy variado a destacar. Pero pese a caer en el convencionalismo: el trio DiCaprio-Pitt-Tarantino y como se retroalimentan entre ellos.

Lo peor: Que un posible efecto rebote y el desconocimiento de unos termine condicionando la experiencia de visionado de otros.


Instinto maternal

Amigas y vecinas

Instinto maternal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Instinto maternal

De Bélgica nos llega hoy un interesante thriller psicológico con aroma y look de melodrama clásico, de hecho sus elementos dramáticos son aquí fundamentales para la intriga que se va cocinando a fuego lento. Su aire añejo, voy poniendo sobre aviso a los buscadores de gore, alejan este instinto maternal de cualquier atisbo de violencia: todo lo malo va a suceder fuera de campo.

La relación de amistad y vecindad de Alice y Céline se trunca violentamente cuando el hijo de esta última muere al caer desde lo alto de la ventana de su habitación. Alice, que contempló todo y trató de evitar el accidente, se siente confusa cuando es acusada por su amiga de no haber hecho lo suficiente para salvar al crio. Hecha un mar de dudas, no tiene claro si ha de preocuparse por su marido y su hijo o tratar de rescatar a Céline del pozo de tristeza en el que anda sumida.

Lo mejor: Tensión creciente y un final original.

Lo peor: Un drama con mucho thriller y no al reves.


They look like people

La verdadera amistad resplandece cuando todo se ha oscurecido

They look like people

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

They look like people

Wyatt acaba de mudarse a Nueva York huyendo de una serie de problemas personales y mentales que han cambiado su vida. Allí se encuentra con Christian, un amigo de la infancia que, igualmente, está pasando por un complicado momento. Juntos, tratarán de luchar contra esos fantasmas que, paulatinamente, pugnan por desestructurar su paz interior.

They look like people, el brillante debut a la dirección de un hasta el momento desconocido Perry Blackshear, es una de esas sorpresas inesperadas que, destinada a descollar estas épocas difíciles para los amantes del auténtico talento cinematográfico, no dudaría en catalogar como un exquisito rara avis. Relativamente sencilla, sin necesidad de recurrir a grandilocuentes artificios visuales ni otro arma que un guión sólido y bien estructurado, la incursión de Blackshear ha logrado hacerse, entre muchas otras, con la mención especial del jurado en el Slamdance FF o en el Nashville Film Festival. Pequeña y modesta aunque, no obstante, eficiente, They look like people ha demostrado de qué forma las buenas ideas son capaces de hacer a un lado las formas grandilocuentes y poco eficaces que le industria cinematográfica se empeña en sobreexplotar una y otra vez. Formas que, por otra parte y de manera sorprendente, parecen aplacar las ansias de un público que no parece sentir reticencias ante el exasperante crecimiento de las repetitivas fórmulas celuloides.

Lo mejor: Hay veces que la belleza radica en la simplicidad.

Lo peor: También radica en los ojos de quien la mira, y es evidente que sus notas discretas y poco artificiosas encontraran pronto detractores.