Has filtrado por etiquetaa: erótico

The Lure

Pescado con setas mágicas

The Lure

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

The Lure

En una Varsovia alternativa dos sirenas, de esas que comen hombres literalmente, se unen al grupo musical de un cabaret para pasar unos días entre los humanos. Allí, las emociones humanas – amor, codicia, deseo – terminaran por tensar su hermandad hasta los límites de un cuento de los hermanos Grimm.

No tengo ni puñetera idea de qué narices he visto. Algunas veces me siento en este estado tras ver una película por mera desidia – o la ingesta de sustancias ilegales –, pero en este caso, por muy profundo que haya sido el intento de análisis, me siento incapaz de descifrar o volcarme con un producto que cuesta definir siquiera. Quizás lo más adecuado sea decir que “The Lure” es un musical tragicómico con elementos fantásticos de fondo, donde la idiosincrasia de un país como Polonia queda patente en esa levedad, gente dotada para el humor negro, para tratar temas tan, aparentemente, profundos como son la maternidad, el amor, el sexo o la muerte. ¿Será que he perdido cualquier atisbo de sensibilidad con los años? ¿Qué hay que ser polaco para comprender los guiños culturales de los que, quizás, esté repleta esta obra? Un enigma que tuvo cierta repercusión en el festival de Sundance de este año, pero que, dada la espiral de sinsentido a la que se abandona, termina por ser un mero corolario de belleza muerta, falto de esencia.

Lo mejor: Su puesta en escena, una delicia visual.

Lo peor: La mezcla queda aguada en todas sus partes... ¿habrá que ser Polaco para entenderla? ¿Hay algo que entender?


True Love Ways

La secuestré porque era mia

True Love Ways

Tras tener un sueño recurrente, Séverine decide que tiene que alejarse de su novio Tom durante unos días. Pero Tom no está dispuesta a dejarla escapar, de manera que, tras llegar a un acuerdo con un hombre que conocer en un bar, ambos llegan a la siguiente conclusión: secuestrar a Séverine. Tom la rescatará de las manos de su secuestrador y se convertirá en su salvador. En su héroe. Sin embargo, lo que Tom ignora es que su nuevo amigo tiene otros planes con Séverine…

El director de orígen sueco Mathieu Seiler afirma que tuvo, en todo momento, la canción de Buddy Holly, True Love Ways, cuando ideó el guión de su película (a la que bautizó con el mismo título de la citada canción) mientras meditaba acerca del amor y la muerte. True Love Wasy es una producción alemana rodada en un espléndido blanco y negro que transita la vereda del thriller erótico con tintes terroríficos y una pizca de gore desaturado. Hay quiénes ya se han apresurado a etiquetar su atractivo estilo visual como cercano a la Nouvelle Vague o a los primeros títulos de Roman Polanski. True Love Ways ya ha podido verse en algún que otro festival especializado (como por ejemplo el BIFFF, “Bruselas International Fantastic Film Festival) donde ha cosechado unas excelentes críticas, destacando su acabado formal y su bien resuelta transición del drama existencial de una pareja con problemas durante su primera mitad, al espectáculo violento y algo perverso de su tramo final. Os dejo con el póster, el tráiler y algunas imágenes de True Love Ways.

Sharkansas Women’s Prison Massacre

Tiburón vs. Pechugonas

Sharkansas Women’s Prison Massacre

Cuando un terremoto fractura accidentalmente la corteza terrestre, el agujero resultante abre una vía de agua subterránea abierta a un vasto y misterioso océano oculto hasta la fecha. Al instante, los tiburones prehistóricos gigantes comienzan a salir a la superficie, hacia un turbio pantano en el corazón de Arkansas. Desafortunadamente para un grupo de reclusas, realizando trabajos forzados en el pantano, el ataque de los tiburones las sorprende sin previo aviso junto a una cabaña que se erigirá como su último refugio.

No sé qué pensar, cierto es que llevo muchos domingos comiéndoos la cabeza con la serie Z y demás, pero esto… ¿una nueva película de Jim Wynorski? Además, una película protagonizada por mujeres neumáticas luchando a brazo partido contra un tiburón que igual nada como se desliza por la tierra como un gusano. ¿Pero habéis visto que efectos especiales? Por si fuera poco, Traci Lords parece tener un importante papel en esta “Sharkansas Women’s Prison Massacre”. Cuando uno creía que los títulos sobre películas de tiburones ya no podían ser más rebuscados tiene que aparecer un nuevo proyecto que hunda todavía más la imagen de los escualos. Y no olvidamos la campaña de kickstarter: sí, Wynorski se apuntaba a la moda del mecenazgo pidiendo cien mil dólares para terminar su película número noventa y ocho. Obviamente la campaña terminó sin alcanzar ni siquiera el 10% de su objetivo, vamos a ver, ¿de verdad quiere financiación para este engendro? Carne de cañón para la televisión por cable, “Sharkansas” parece que finalmente va a ser estrenada en tele antes del verano, y además descubre su tráiler oficial cortesía de Dread Central.

Goddess of Love

Las largas piernas de los noventa

Goddess of Love

Venus es una inestable stripper que cae en una espiral de locura cuando piensa que su amante, un fotógrafo especializado en obras eróticas, le está engañando con otra. No hay mayor demonio que una mujer despechada. ¡Ouh yeah!

Anteriormente conocida como “The Dark Side of Venus”, un título a mi juicio superior al actual, “Goddess of Love” es el último trabajo del director de dos cintas muy queridas para este que suscribe: “Jack Brooks: Monster Slayer” y “The Shrine”; especialmente la primera, que resultó ser una deliciosa serie b homenaje al cine de los ochenta y que, en cierta manera, fue una de las películas que me acercó a Almas Oscuras. Sin embargo, la película que hoy nos incumbe parece un paso muy distinto para su director: ni más ni menos que un thriller erótico en la línea de títulos tan conocidos como “Instinto Básico”, “Juegos Salvajes” o “Atracción Fatal”. Aunque un servidor le ve ciertos tintes italianos, en la vena de los nuevos giallos eróticos como “Tulpa”, y una personalidad propia dibujada en una abundancia de desnudos que no se estila actualmente en el cine independiente. Así que los hombres, una recua de enfermos morbosos, estamos de enhorabuena con este viaje al cine de los noventa, a toda esa caterva de producciones que exponían la pasión desatada como motor de unos argumentos de dudosa catadura. ¿O es que nadie se acuerda del pequeño pene de Bruce Willies en “El Color de la Noche”?