survival

Fall

¿Qué tal vas de vértigo?

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Infierno Azul

Blake "macgyver" Lively y el tiburón bribón

Infierno Azul

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Infierno Azul

El cine de tiburones siempre ha sido un género que me ha llamado mucho la atención. Realmente, si se piensa bien, estar en el agua, a una gran profundidad, sin saber qué hay bajo tus pies, es algo que provoca temor. No es lo mismo nadar cerca de la playa, avistando la costa —que siempre aporta algo de seguridad—, que flotar en la inmensidad del océano sin tierra a la vista, con una creciente sensación de vértigo debido a que el fondo del mar está lejos de tu alcance. En The Shallows (bautizada en España como Infierno Azul) tenemos una playa cuya profundidad va en progresión. No cae en la profundidad de golpe; de hecho, a medida que avanzamos hacia mar abierto, podemos observar pequeños islotes, en ocasiones muy pequeños, a los que resulta fácil encaramarse y pisar terreno firme. Si miras hacia la costa puedes ver la arena de la playa con cierta facilidad, sin embargo, está lo suficientemente lejana como para que tu voz no sea oída desde la misma; aunque si alguien mira hacia tu dirección podría llegar a verte. Esta, en realidad, vendría a ser la definición de un shallow… aguas de poca profundidad.

Lo mejor: El Paisaje Natural. La sensación de agobio en el pequeño islote. La interpretación de Blake Libely.

Lo peor: Dirección renqueante, tono de comedia innecesario. Escenas entre poco y nada creíbles...


Election: La noche de las bestias

El mundo de Trump

Election: La noche de las bestias

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DIVERSIÓN:
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  • 2.5/5

Election: La noche de las bestias

Han pasado dos años desde que el ex-sargento de policía Leo Barnes decidió no vengarse del hombre que mató a su hijo. Ahora Barnes dirige al equipo de seguridad que se encarga de proteger a la senadora Charlie Roan, una candidata a la Presidencia que reivindica la supresión de La Purga anual, que consiste en permitir, una noche al año, cualquier actividad criminal, incluido el asesinato. Por ello se convierte en el principal objetivo de La Purga de este año, poniendo el destino de la nación en manos de la ciega violencia.

Mucho vitriolo he vertido sobre las producciones de la “Blumhouse”, la productora detrás de los éxitos de “Paranormal Activity”, “Sinister” o “Insidious” entre otras, pero lo cierto es que no tengo nada en contra de una fórmula comercial siempre que sea la excusa para realizar películas entretenidas. Si el asunto ya va de horror sobrenatural pues mejor que mejor, mi único problema es quizás la saturación de paisajes comunes que afea los largometrajes estrenados por estos nuevos mecenas del terror. En el caso de la saga de “La Purga”, el otro gran puntal de la productora norteamericana, no podemos hablar de fantasmas o casas encantadas, sólo de violencia humana, en su versión más discriminatoria y fascista, lo que no quita para que la trilogía, de momento, sea de lo más interesante dentro del catálogo de la “Blumhouse”.

Lo mejor: El diseño de los purificadores, cada vez más retorcidos y "patrióticos".

Lo peor: Los clichés raciales, sociales y políticos. Hombre blanco maduro es malo, hombre negro joven es bueno. Demasiado simplista, la discriminación positiva no le hace bien a nadie.


Carnage Park

Carnaza de la mala

Carnage Park

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Carnage Park

Un par de aspirantes a atracadores acaban secuestrando a una mujer durante uno de sus trabajos, que se va a la mierda cuando uno de ellos acaba tiroteado por la policía. En su huida hacia México, sin saber por qué, terminan aislados en un erial donde un ex militar, francotirador para más señas, se dedica a torturar a todas las víctimas que caen en su trampa.

“Carnage Park” es una película que empieza de forma prometedora, con mucha fuerza y un sincero tributo a la violencia imperante en la “exploitation” norteamericana de la década de los setenta. La imagen, el sonido y la edición; su aspecto visual y el trepidante ritmo forman un todo difícil de ignorar como amante de las películas de Russ Meyer o Fred Williamson. El calor emana de la pantalla, ardiendo como lo hacen los cañones de las armas de fuego que se erigen en verdadero atractivo de la cinta. Mucha poesía estética que se va desmoronando tras los títulos de crédito: “grindhouse” como si no hubiera mañana, una narrativa que se abandona a una rápida caída en el momento que las referencias a Quentin Tarantino se hacen explícitas hasta límites… ¿paródicos?

Lo mejor: Destellos ocasionales de violencia que nos recuerdan a las cintas "prohibidas" de los setenta.

Lo peor: El aburrido "corre que te pillo" al que se termina reduciendo.


Feed the Devil

Muestra respeto por los Antiguos

Feed the Devil

Siguiendo el mapa de una plantación de marihuana situada en una zona desértica de Alaska, Marcus y su novia Stella encabezan una expedición para lograr el cultivo y hacer dinero fácil. La misión se convierte rápidamente en mortal cuando Stella desaparece y su búsqueda desemboca en un rastro de víctimas relacionadas con un antiguo mito indio. La búsqueda se convierte en un juego letal de supervivencia al ser perseguidos por la bestia demoníaca detrás de la leyenda.

Imagino que Feed the Devil, segundo trabajo del director y guionista Max Perrier, no lo habrá tenido fácil para llegar hasta aquí. Por lo visto la película tuvo su prematura premier a finales del 2014 en el marco del festival Fantasia, pero no ha sido hasta ahora, año y medio más tarde, cuando se ha confirmado el estreno de la película —en formato VOD— para mediados del mes de agosto. La película buscó su inspiración en los cráneos de yeso de la antigua Jericó y en una amalgama de viejas mitologías del norte de los Estados Unidos. El resultado de tan extraña combinación parece ser un survival de manual en el que los estúpidos humanos pagaran el precio de su arrogancia al profanar sagradas tierras ancestrales.