Ghost Stories

Un cuento de fantasmas británico

Ghost Stories

El profesor Goodman, un psicólogo declaradamente escéptico, pondrá a prueba su racionalidad cuando se tope con unos archivos perdidos hace tiempo, los cuales contienen el detalles de tres aterradores fenómenos paranormales. Tras estudiarlos, se embarca en una misión para encontrar explicaciones racionales para dichos sucesos fantasmales.

Espectacular pinta la de “Ghost Stories”, cinta británica que tras su prosaico título esconde un casting más que interesante y, lo más importante, la intención de asustar e incomodar al espectador. Aunque no lo creáis ese solía ser el objetivo del cine de terror antes de esta fatídica época. Pero no sólo el sello de calidad lo encontramos en su elenco, observamos que uno de los directores y guionistas, Jeremy Dyson, es el escritor tras una de las grandes series de la televisión inglesa: “The League of Gentlemen”, la cual por cierto estrenó nueva temporada el año pasado.

Summer of ’84

Nostalgia S.A,

Summer of ’84

Al crecer en una tranquila área suburbana de Ipswich, Massachusetts, Davey está desesperado por saber que hay más allá de la ventana de su habitación. Para él cada portada de los periódicos sensacionalistas es una mirada al mundo tal y como es en realidad, traspasando las fronteras del aburrido barrio donde él y sus mejores amigos, Eats, Farraday y Woody, viven como adolescentes.

Este grupo de amigos inseparables pasa los veranos jugando a la caza del hombre por la noche, montando sus bicicletas BMX por toda la ciudad y espiando a la vecinita caliente de enfrente: Nikki … Pero Davey tiene sed de más. A medida que las sospechas sobre otro hosco vecino se incrementan, un policía al que no le gustan los críos, Davey y sus colegas pronto descubren que el aparentemente normal señor Mackey podría ser un asesino en serie oculto tras la fachada de un agente del orden .

Wastelander

Trash Max

Wastelander

En un paisaje post-apocalíptico, un ex soldado deambula en busca de su hogar y una familia perdida. Durante su vagar se encontrará con una extraña colección de supervivientes, incluidos humanos cibernéticos que lo convencen de guiarlos por el páramo mientras busca el refugio legendario, Eden. Pero cuando una banda de saqueadores llamada “The Scourge” los toman como objetivo de su caza, deberán luchar para sobrevivir en esta cruel distopía.

Creo que un buen número de los aquí presentes recordamos con especial cariño y nostalgia la época de principios de los ochenta en que, tras el estreno de “Mad Max” (1979), las estanterías de los video clubes se nutrían abundantemente con cintas de temática post apocalíptica rodadas con cuatro duros, gracias especialmente a los esfuerzos explotadores de la industria cinematográfica italiana. Títulos como “Robot Holocaust”, “Urban Warrios”, “2019 – Tras la caída de Nueva York” o “Roller Blade” atraían nuestros ojos ansiosos de emociones fuertes cuando acudíamos a por la ración semanal de VHS.

The Endless

Mística alienígena

The Endless

Dos hermanos reciben un críptico mensaje de video que los inspira a volver a visitar el culto del que escaparon una década antes, un grupo de personas obsesionadas con la existencia de vida extraterrestre. Con la esperanza de encontrar el cierre que no pudieron alcanzar como jóvenes, se ven obligados a reconsiderar las creencias del culto cuando se enfrentan a los fenómenos inexplicables que rodean el campamento. Mientras los miembros se preparan para la llegada de un misterioso evento, los hermanos intentan desenredar una verdad aparentemente imposible antes de que sus vidas terminen por desmoronarse.

Los directores de “Resolution” y “Spring” le tienen pillada la medida al cine de terror independiente con gotas del existencialismo negativo de Lovecraft dosificadas con un estilo moderno más centrado en el drama que el propio género, todo hay que decirlo. Lo que sería justo reconocerles es su habilidad para sacar petróleo de producciones pequeñas cuyo presupuesto supone un claro coqueteo con el desastre. Ellos abogan por la dinámica entre dos personajes, amor o amistad, como motor de su historia, permitiéndoles encontrar así un espacio emocional para el horror intimista, el quiebre del hombre ante lo desconocido, dentro de los sentimientos más primitivos de la humanidad.