animación

Unicorn Wars

Honor, dolor y mimos

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¿Dónde está mi cuerpo?

De la mano al alma.

¿Dónde está mi cuerpo?

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

¿Dónde está mi cuerpo?

Por fin este viernes Netflix estrena en su catálogo la pequeña joya que nos enamoró en Sitges. “J’ai perdu mon corps” es una preciosa cinta de animación cuyo título no hace honor a la bella y sensorial historia de amor en la que termina concluyendo. Con una técnica de trazo suelto, movimiento sincopado por debajo de los 25 fotogramas por segundo y valiéndose en una excelente banda sonora, la cinta se coloca entre una de mis preferidas de este año que termina.

Una mano cercenada cobra vida en un hospital y emprende una huida mientras trata de recordar a qué cuerpo pertenece y las circunstancias por las que terminó lejos de su dueño.

Lo mejor: Excelente BSO. Y su dulzura nada empalagosa

Lo peor: Lo fantástico es una excusa


Love, Death & Robots

Creatividad humana y almas de metal

Love, Death & Robots

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Love, Death & Robots

Lo reconozco, siempre he sido muy fanática de las antologías. De pequeña disfrutaba como una enana con cada capítulo de Cuentos de la cripta o La dimensión desconocida. Y cómo olvidarse de los Cuentos asombrosos… todas ellas bocaditos de diversión, historias fantásticas y un terror “ligth” para los inicios de una servidora en su andadura por estos géneros. O sea que, a su correspondiente nivel, ya imaginaba que Love, Death & Robots y yo nos íbamos a llevar bien. Pero no pensaba que tanto.
La animación siempre ha sido una de las formas quintaesenciales del arte audiovisual: una tormenta de creatividad que puede y debe proponer soluciones únicas a historias que no se parezcan a nada que hayamos visto antes, ya sea en el mundo del cine o de los videojuegos.

Y bajo esta premisa nace Love, Death & Robots, el particular proyecto de Tim Miller (Deadpool) y David Fincher (Seven, El club de la lucha). Se trata de una antología animada de 18 cortometrajes donde ninguno de ellos tiene nada que ver con otro. Los creadores de cada pieza tenían vía libre para el uso de cualquier técnica de la animación más avanzada actual (dos dimensiones, tres dimensiones rotoscópicas, CGI, dibujo a mano, etc) Solo había un requisito para formar parte de esta antología, que contenga los tres elementos que lleva en su nombre: amor, muerte y robots.

Lo mejor: su enorme variedad y su excelente despliegue visual y técnico.

Lo peor: algunas piezas con guiones algo más flojos que pueden provocar pérdidas de intensidad en el conjunto.


Hair High

Tupés en crecimiento

Hair High

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Hair High

Aunque no se trate de terror propiamente dicho, “Hair High” contiene algunas imágenes perturbadoras cortesía de su creador: Bill Plympton, dibujante de corte independiente cuyo particular estilo, una visión bastante más retorcida de las locuras de Tex Avery, le han llevado incluso a participar en la antología “ABC’s of Death 2”. No es que este hecho signifique gran cosa, pero ofrece una idea de lo que sus cortometrajes pueden ofrecer al genuino seguidor del género: viñetas grotescas rubricadas con infantiles trazos de pesadilla.

Si bien Plympton no se ha prodigado mucho en el formato terrorífico, todas sus creaciones contienen numerosos guiños al cine fantástico de los años cincuenta, por ejemplo “Mutant Aliens”, siendo quizás “Hair High” la más evidente de todas, a sólo un paso de una versión cómica y sucia de “En los límites de la realidad”. O, si lo preferís, una reinterpretación de cualquier tebeo clásico de “EC”. Un largometraje de animación que desgrana, según la particular visión de su creador, la manida historia de amor, tragedia y venganza que, cual leyenda urbana, ha cruzado las décadas para dotar de un halo de nostalgia los institutos norteamericanos de los años cincuenta.

Lo mejor: Los momentos más surrealistas y extraños.

Lo peor: Una animación tosca que a veces molesta a la vista.


Chuck Steel: Night of the Trampires

De plastilina y vagampiros

Chuck Steel: Night of the Trampires

Ya no es 1985, ¡estamos en 1986! Y Chuck Steel tiene trabajo que hacer si quiere evitar que la peor plaga inimaginable arrase Los Ángeles: una invasión de mortales híbridos mutantes entre vampiros y vagabundos.

La animación en stop-motion para adultos es un bien muy escaso, más si la temática alude al terror, independientemente de que el producto pueda terminar siendo una mera comedia. A bote pronto, pensando en largometrajes, me vienen a la cabeza la genial “O apostolo”, la entrañable pero demasiado infantil “Paranorman”, la directamente olvidable “Hell and Back” o la clásica “Pesadilla Antes de Navidad”… otras queda a vuestra discreción encasillarlas o no dentro del cine infantil/juvenil. Ya en cuanto al mundo del cortometraje encontramos muchas otras muestras, especialmente independientes, como por ejemplo la enfermiza “Violeta”, “Heart of Dust”, cualquier trabajo de Lee Hardcastle, el surrealista y necesario “Bobby Yeah” o “The Separation”, también del gran Robert Morgan.