Still 2
Un pasatiempo fantasmal

- Título original: Tai hong tai hien
- Nacionalidad: Tailandia | Año: 2014
- Director: Poj Arnon, Achira Nokthet, Thanadol Nualsuth, Thanatat Sookcharoen
- Guión: Varios
- Intérpretes: Pimchanok Leuwisetpaiboon, Pitchaya Nitipaisankul, Pharanyu Rojanawuthitham
- Argumento: Cuatro historias sobre fantasmas, con especial predilección por los femeninos.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

Desde Tailandia nos llega una nueva antología de horror que hace hincapié, a lo largo de sus cuatro segmentos, en el tema de las venganzas sobrenaturales. Y lo hace, principalmente, con el telón de fondo de la violencia de género, denunciándola con el lenguaje y las herramientas a disposición del cine de terror, lo cual ya es todo un valor a tener en cuenta. Claro que esta denuncia del maltrato anida implícita dentro de la cultura tailandesa al ser tan machista, por desgracia, y tan rico su misticismo en fantasmas vengativos de pelo largo, no pensemos que esta colección viene a reinventar la rueda. No me entendáis mal, se agradece el sesgo humano que presentan sus cuatro historias, ver devuelto el daño que unos hombres presos por la pasión pueden causar sobre sus mujeres, es siempre un placer oscuro para este que suscribe.
Y lo más importante, venganzas (Tai Hong = espíritu vengativo) expuestas sin aburridas lecciones morales o discursos éticos de carácter occidental; aquí la verdadera pérdida la paga el amor, haciéndolo mediante esa sensibilidad oriental, tan simple como profunda, que aporta doble valor a una antología que, por otro lado, se parece demasiado al resto de sus congéneres; un escalón por debajo de, por ejemplo, la estimable “4bia” o la funcional “3 A.M. Con todo, incluso rozando las dos horas de duración, “Still 2” (segunda parte de la también recomendable “Die a Violent Death”) resulta disfrutable siempre que estemos habituados al cine tailandés y sus actores.
Lo mejor: El segundo segmento, lleno de humor chorras. El tercer segmento, buen terror.
Lo peor: La sensación de estar viendo más de lo mismo con respecto al horror oriental.



