Zombie A Hole

Vaqueros, zombies y marionetas dándose de palos entre ellos

Zombie A Hole

Zombie A Hole es un indie grindhouse dirigido por Dustin Mills. La película es una mezcla de serie Z splatter con temática zombie, gore de la vieja escuela italiana de los 80 y marionetas estilo Full-Moon pictures. Un extraño y curioso combo mixto de rarezas en una película claramente enfocada al humor negro con salpicaduras de sangre y gore salvaje.

Zombie A Hole cuenta la historia de un vaquero religioso, un alma perdida, y de una hermosa chica tuerta que buscan cobrarse justa venganza sobre un mismo hijo de puta. La historia así contada seguro que deja a más de uno con cara de pasta de boniato, pero es que película tan rara como esta solo se encuentra en la serie Z casposa americana o en las locuras japonesas de la Sushi Typhoon.

Filmada entre Ohio y Portland con un mísero presupuesto de 1.000 dólares y una cámara canon 60D de las que compra la familia para filmar al perro y a los críos en la piscina, la película recurre a las ganas y el ingenio para salir a flote y contar una historia loca y desternillante sin que se noten demasiado sus evidentes carencias presupuestarias.

Dustin Mills nos cuenta que se ha inspirado en los clásicos de Fulci y Jesús Franco para realizar su película. Hay que recordar que Mills es el director de la curiosísima serie Z, The Puppet Monster Massacre, que también tiene lo suyo, y de la que a modo de curiosidad diré que es una versión macabra de The Muppets, aquí conocidos como Los Teleñecos. En fin, cosas mas raras se han visto… supongo.

Achtung! Achtung!

El Asesino Huérfano prohibido en Alemania

Achtung! Achtung!

Que a estas alturas del desarrollo social en occidente todavía se pueda censurar una película de ficción me causa cierto estupor. Convengo en que existe un límite para el buen gusto y la moral, pero dicha barrera transita en la ficción a una altura que de verdad me cuesta alcanzar. Es decir, puede que uno este curado de espanto tras años de ver película tras película de horror. Desde los infames Mondos y las dos primeras experiencias “Guinea Pig” hasta burradas modernas “para todos los públicos” como The Human Centipede 2 o A Serbian Film, pasando por extremismos que de ser más conocidos podrían correr el riesgo de ser fuertemente censurados (aunque a tipos como Brian Paulin nunca les va a temblar el pulso por este riesgo). La cuestión es que cuando una obra de ficción muestra la belleza de lo cruel, la violencia destripada de visiones morales, cuando refleja entre sus líneas o fotogramas la vileza que puede llegar a alcanzar el ser humano siempre existen estamentos que se llevan las manos a la cabeza y se sienten con la suficiente fuerza moral como para saber que es bueno y edificante para los demás. Probablemente personas que cuando lleguen a casa se masturben pensando en la hija del vecino o hagan cruces con mazorcas de maíz para pegar a su esposa por ser “carne de su carne”. Lo gracioso de la censura siempre ha sido su principal efecto colateral: recabar más atención sobre el producto censurado, y es que el morbo de lo prohibido esta inscrito en cada fibra de nosotros, y el que lo niega, se niega a si mismo… parafraseando de forma distorsionada cierta frase bíblica.

Y parece que esta vez le ha tocado el turno a The Oprhan Killer. En concreto, los organismos censores alemanes parecen haberse tomado muy a mal el magnífico slasher de Matt Farnsworth. Según nos indica su director, este recibió recientemente la notificación de las autoridades alemanas alegando que la venta de The Orphan Killer en Alemania se prohibía debido a la glorificación de la violencia realizada en la película. Una cinta que por otro lado glorifica la violencia del mismo modo que lo hacen luminarias del género comercializadas en todo el mundo como Viernes 13 o Halloween: Es decir, de ninguna forma en absoluto. The Orphan Killer despliega una historia de ficción que a lo sumo muestra con cinismo parte de la hipocresía que la Iglesia Católica se gasta. No quiero ni imaginar que hubiera pasado si Marcus Miller se hubiese ensañado con luteranos.

Así, The Oprhan Killer pasas a formar parte del selecto club de películas prohibidas en nuestra avanzada y querida Alemania: Hostel 2, La Matanza de Texas 2, Evil Dead, La Última Casa a la Izquierda, SAW 7… Casi un privilegio que la cinta de nuestro buen amigo Matt se cuente entre lo más granado del terror de todos los tiempos, aunque en lo particular, a mi me apena esta cerrazón de miras. Que la cabeza visible de Europa pierda el tiempo en cosas de este estilo en lugar de otras explica mucho sobre la situación actual de la Comunidad Económica Europea… pero lecturas políticas a parte, desearle la mayor de las suertes a Matt con estos “problemillas”. Una suerte que no creo que necesite puesto que The Orphan Killer sigue su recorrido exitoso, con jugosos tratos para llevar el merchandising de Marcus Miller (máscara incluida) a más de dos mil tiendas norteamericanas e, incluso, ya se ha cerrado el debut en Canadá de TOK para este septiembre.

Seguid censurando: ¡gritaremos más fuerte!

Y la muerte lo seguía

Horror y Western (Westerror) de la mano de Ángel Gómez

Y la muerte lo seguía

El joven Johnny es testigo de excepción del insólito relato narrado por un viejo indio a la luz de una fogata. Seguiremos así las desventuras de Fred Carlson en busca del asesino de su esposa. Una persecución que durará dos años y que concluirá en un misterioso poblado de Arkham, donde se habrá de consumar la venganza. Aunque hechos tan insólitos se convertirían en una fábula, una leyenda más que contar a los más jóvenes, deseosos de historias terroríficas y sobrenaturales.

Y la muerte lo seguía es el nuevo cortometraje de Ángel Gómez Hernández basado en un relato de Ángel Gómez Rivero.

En palabras de su propio director, Ángel Gómez Hernández, “Y la muerte lo seguía es un cortometraje que pretende hermanar el cine clásico de western con elementos sobrenaturales y un desenlace sorprendente virado hacia el horror puro. Lo que no deja de ser una historia de terror narrada en formato western. En esta tesitura radica la mayor originalidad del cortometraje. Es el relato de una búsqueda obsesiva y una venganza en el que todos los personajes son víctimas de su propio destino. La trama propone una interacción entre el mundo real y el imaginario, como catarsis para el personaje principal.”

El Enigma del Cuervo

Un thriller de época eficaz pero poco sentido

El Enigma del Cuervo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

El Enigma del Cuervo

Baltimore, casi mediados del siglo XIX. Edgar Allan Poe malvive vendiendo sus cuentos y poemas a un público que parece ignorarle. Pero para la desgracia del escritor, un hombre de fuertes pasiones y carácter dinámico, su mayor fan llega a ser un asesino en serie que replica a la perfección cada uno de los cuentos macabros de Poe en las escenas de sus crímenes. Compañero de compromiso del detective Fields, emprende una búsqueda desesperada por encontrar al asesino, puesto que no solo tiene en jaque a la ciudad si no también al corazón de Poe, pues el cruel criminal ha raptado a su amada.

Cine comercial de altos vuelos, 26 millones de dólares para dar vida en pantalla a los últimos años de Edgar Allan Poe. Para aquellos que no conozcan al famoso escritor y poeta, baste decir que revolucionó el género de terror convirtiéndose en un precursor muy particular del inminente cambio del tradicional cuento de horror gótico al horror materialista del siglo XX. Influencia muy profunda en Lovecraft, el escritor de Boston se mostró siempre amante de los ambientes decadentes y macabros, haciendo de su vida una auténtica tragedia donde la absenta y la miseria son solo la punta del iceberg de una personalidad sensible y atormentada. Para el que suscribe el primer gran autor estadounidense.

Tras las presentaciones solo resta quitarse de la cabeza cualquier ida previa, obviamente cercana a la realidad, para afrontar El Enigma del Cuervo (The Raven).

Lo mejor: cualquier aficionado al thriller que sepa disfrutar de grandes presupuestos que enmascaran la simpleza de la propuesta.

Lo peor: Nada.