Presagio
Terapia de choque

Un joven escritor traumatizado por la muerte de su esposa e hijo describe sus experiencias perturbadoras a un psiquiatra, mientras que un misterioso hombre que se esconde bajo un paraguas le obliga a terminar dolorosamente su autobiografía sin importar las consecuencias.
Ganadora del premio al mejor largometraje latinoamericano en la última edición del festival “Nocturna”, “Presagio” (conocida internacionalmente como “Omen”) es un film argentino que está atrayendo bastante atención gracias a la potencia de sus imágenes oníricas, además del perenne sesgo psicológico que, como tan bien corresponde a los hijos de la pampa, inunda sus abundantes diálogos. Planteada como una narración a varios niveles, el lenguaje se convierte en la mejor herramienta para bucear en la psique del personaje principal, desvelando un pasado que, expresado mediante ensoñaciones macabras, será motivo de horror para todos los implicados. Metáfora tras metáfora, Matias Salinas debuta con este viaje a las entrañas de la locura, y lo hace de la mano de un escritor y un psicólogo, haciendo gala de los intereses argentinos. Salinas, perdona la broma, pero sólo te falta un futbolista para terminar con el triunvirato cultural de tu bonita y querida nación.




