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The Doll 3

Annabelle y Chucky pueden retirarse...

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Annabelle

¿Me habéis echado de menos?

Annabelle

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Annabelle

No creo que haya sido fácil enfrentarse a concebir una precuela de The Conjuring. Seguramente, ésta sea la cinta de terror más amada y odiada de los últimos años; su director, James Wan, ha arrastrado a las masas hasta las taquillas, pero también ha levantado la más virulenta antipatía entre los seguidores del género: para muchos es un fraude. Además, de toda su filmografía, precisamente su cinta más exitosa, la ya mencionada “secuela” de la que ahora nos ocupa, probablemente sea una de sus películas más irregulares. Annabelle no parecía, por tanto, una tarea sencilla, y el resultado se ha saldado con lo que se preveía: división de opiniones y, eso sí, una jugosa recaudación.

Mia (Annabelle Wallis) y John (Ward Horton) son una joven pareja a punto de tener su primer hijo. Poco antes del nacimiento del bebé, son asaltados en su casa, y uno de los intrusos se fija especialmente en una de las muñecas que colecciona Mía, Annabelle. A partir de ese momento, una presencia parece cernirse sobre el hogar del matrimonio, y se vuelve mucho más agresiva a raíz del nacimiento del hijo.

Hay que darle la razón, sin duda, a quienes echan en cara a Annabelle ser un pastiche de multitud de títulos de terror previos. Comienza con una frase introductoria que bien podía estar copiada de Dead Silence, del propio Wan, y gran parte del trayecto parece un remedo de Insidious, Paranormal Activity y La Semilla del Diablo, sobre todo la segunda mitad de la película. En su defensa, sólo se puede argumentar que es una película estilosa entre cuyos rasgos está, desde luego, la falta de disimulo: no sólo no oculta sus referencias sino que las exhibe, hasta cierto punto obscenamente.

Lo mejor: Los sustos.

Lo peor: El guión es muuuy flojo.


La maldición de Chucky

Agridulce vuelta a los origenes

La maldición de Chucky

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  • Título original: Curse of Chucky
  • Nacionalidad: USA | Año: 2013
  • Director: Don Mancini
  • Guión: Don Mancini
  • Intérpretes: Fiona Dourif, Chantal Quesnelle, Jordan Gavaris
  • Argumento: Tras la muerte de su madre, Nica se reúne con su hermana y la hija de ésta, que trae consigo un muñeco que llegó misteriosamente por correo. Pronto se suceden asesinatos y Nica sospecha que el muñeco tiene algo que ver.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

La maldición de Chucky

De niño era un cagón. Todo me asustaba, y a poco que la habitación estuviese oscura y me hubiera sugestionado con algo, no podía conciliar el sueño. Supongo que el aficionarme a esto del cine de terror y todo lo relacionado fue una terapia de choque que, con los años, funcionó de maravilla. Pero en aquellos momentos la realidad eran los sudores fríos con decenas de miedos, reales o ficticios. Y ahí es donde entraba uno de mis mayores temores: los muñecos. Como a muchos niños, también sucede con los payasos, lo que para algunos son ingredientes que ayudan a la inocencia de esa infancia, para otros son sus peores enemigos en las pesadillas. Creo que ese miedo por los muñecos empezó tras ver Poltergeist (1982). La, todavía hoy, aterradora escena con el muñeco de payaso que cobra vida, me puso la piel de gallina de la misma forma que Spielberg, cosas de la vida, productor (y algo más…) de la famosa película de fenómenos extraños, consiguió que no me metiera en el mar durante varias vacaciones por culpa de su Tiburón (1975). Cuando creía que mis miedos se habían disipado, que el recuerdo de aquel payaso se alejaba, llegó Chucky.

En 1988 se estrenaba, con gran éxito, Muñeco diabólico. El mundo daba la bienvenida a un nuevo icono del género al que le quedaría mucha vida por delante. Tanta, que ahora, 25 años después, nos llega la última entrega en la que su creador, Don Mancini, ha decidido ponerse manos a la obra como director y volver a los origines. Pero vayamos por partes.

Como dije, Chucky, el muñeco Good Guy poseído por el alma de Charles Lee Ray, asesino sin escrúpulos, reavivó mis peores pesadillas con los muñecos. Cuando pasaba por el video club y veía el poster tamaño gigante de la película, con el maquiavélico monigote agitando un cuchillo, miraba hacía otra parte. También recuerdo el poster con el muñeco lanzando por la ventana a una mujer que apreció antes en los cines. Muñeco diabólico era terror puro y duro, al igual que, por ejemplo, el primer Pesadilla en Elm Street (1984). La saga adquiriría con cada entrega un evidente tono auto paródico que desembocaría en la parodia total con La novia de Chucky (1998) y La semilla de Chucky (2004). El terror pasó al humor negro y lo sugerido a lo explicito. Así, para su veinticinco aniversario qué mejor que regresar a lo que funcionó al principio. Eso sí, aderezándolo con algún inevitable chiste para que no olvidemos el resto. Y es que La maldición de Chucky no es uno de los muy de moda reboots ni tampoco un remake, sino una secuela a la antigua usanza. Sacar adelante el proyecto no ha sido tan fácil como en otras ocasiones.

Lo mejor: El regreso parcial a los orígenes, dotando la película de un tono más perverso que auto paródico.

Lo peor: Las muertes poco inspiradas y que, pese a que su visionado no molesta, no trasciende más allá de lo funcional. Poco para un esperado regreso con Mancini al mando.


Expediente Warren: The Conjuring aterra y amasa millones

Y con distribución limitada llega la polémica Only God Forgives

Expediente Warren: The Conjuring aterra y amasa millones

Aunque nuestro compañero Jesús Pamplona no comparte en el entusiasmo con su reseña, lo cierto es que Expediente Warren: The Conjuring va camino de convertirse en la película de terror del año. A nivel comercial ha superado unas previsiones ya de por sí optimistas para su estreno USA, situándose en el primer puesto con unos espectaculares 40 millones de dólares. De este modo Warner, su distribuidora, compensa las flojas cifras de Pacific Rim, que en diez días se queda en 67 millones. Y es que la película de Guillermo del Toro, pese a las buenas críticas y mejores comentarios del público, costó casi 200 millones de dólares y consiguió un estreno similar al de The Conjuring, que ha costado 20.

Recordemos que James Wan, director de The Conjuring, cosechó otro importante, y sobre todo rentable éxito, con Insidious (2011), también dentro subgénero sobrenatural. Aquella, con un presupuesto ínfimo de 2 millones, terminó ingresando a nivel mundial 97. De ahí que la secuela, de nuevo con Wan al mando, llegue el 13 de septiembre a las salas. Su nueva propuesta va a superar mucho dicha marca: a los 40 millones del estreno hay que sumar un entusiasmo generalizado poco habitual en el género de terror. Algo parecido a lo que sucedió en su día con El sexto sentido (1999). Se están hablando maravillas de ella desde los medios y el público la recomienda. Con el cine de terror es difícil prever comportamientos, pero de hacer bueno el boca a boca, le quedaría un fructífero camino por delante siempre que la competencia, agotadora en verano, no le sea excesivamente molesta.

Curse of Chucky

Es hora de jugar...

Curse of Chucky

Nica está destrozada tras el terrible suicidio de su madre. Su hermana mayor Barb regresa a su casa para ayudarle en este duro trance, trayéndose con ella a su hija pequeña, quien posee un muñeco parlante llamado Chucky que llegó misteriosamente por correo. A medida que una serie de brutales asesinatos comienzan a aterrorizar a la familia, Nica sospecha que Chucky puede ser la clave del derramamiento de sangre, pero lo que sabe es que éste está decidido a terminar un trabajo que comenzó hace más de 20 años, y esta vez lo va a llevar acabo hasta el final…

Siempre he sentido curiosidad por saber de qué manera, o bajo qué excusa regresan los grandes iconos del slasher a su rutinaria vida de cortar y trocear, una secuela tras otra. Me explico… Es bastante habitual que el asesino psicópata de turno muera al final de la película. O incluso acabe destrozado, convertido en cenizas o enterrado diez metros bajo tierra. No importa. Basta con llamarse Jason, Freddy, Michael o tener las diferentes partes de tu diminuto cuerpo de plástico remachadas por visibles costuras para asegurarte un regreso triunfal y feliz. Esta será, ni más ni menos, la sexta ocasión en la que Charles Lee Ray (nombre compuesto por algunos de los más destacados asesinos del s. XX: Charles Manson, Lee Harvey Oswald y James Earl Ray) regresará a nuestras vidas bajo la apariencia del ¿inocente? muñeco de plástico Chucky. En la primera secuela de la saga (El muñeco diabólico 2, 1990), Chucky resurgió de sus cenizas. En la segunda secuela (El muñeco diabólico 3, 1991) una gota de sangre en la cadena de montaje obró el milagro. Y en La novia de Chucky (1998) fue su novia, Tiffany, la que insufló nuevamente vida a su amado Charles a través de un ritual vudú.