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Coyote

El sueño es tu enemigo

Coyote

Un escritor insomne sufre alucinaciones que le sumergen en una realidad distorsionada, hasta que la paranoia le conduce a la extrema violencia.

Este es el escueto argumento de Coyote, película independiente de bajísimo presupuesto escrita y dirigida por el desconocido (al menos para un servidor) Trevor Juenger, que tiene como principal protagonista a Bill Oberst Jr.. Quizás el nombre de Bill Oberst Jr así, de entrada, no os suene demasiado. Pero hacedme caso, poned el nombre de este actor de carácter en San Google y echadle un vistazo a sus fotografías. Os suena… ¿no?. Bill Oberst Jr tiene uno de esos rostros inconfundibles que le señalan, de por vida, como un tipo peligroso. Un tipo con el que mejor no tener cuentas pendientes. Un rostro que le ha servido al bueno de Oberst Jr. para labrarse una fructífera carrera como actor secundario en producciones como Scary or Die, Nude nuns with big guns, o la reciente Resolution. Aunque quizás alguno de vosotros le recordéis por sus numerosas intervenciones en ese estrafalario y jocoso programa de televisión llamado 1.000 maneras de morir, del que, por cierto, me declaro fan incondicional.

Monika

La venganza es eterna

Monika

Reagan Tyler es un hombre preocupado por las visiones y premoniciones que está experimentando últimamente y que, finalmente, le llevan hasta Las Vegas. En la ciudad del juego conoce a la bella y misteriosa Monika, una joven que podría haber sido asesinado la noche antes de conocerla. Reagan está obligado a solucionar el rompecabezas y descubrir lo que le ocurrió a Mónika, cómo es posible que ella todavía esté presente, y cómo puede ayudarla cumplir su venganza contra los asesinos de su hermana menor.

El director y guionista norteamericano Steven R. Monroe se graduó con excelente nota en venganzas femeninas con el no menos excelente y violentísimo remake de I Spit on your Grave (2010), todavía inédito en nuestro país (y supongo que por muchos años…). Ahora, tras un par de TV movies alimenticias, regresa a la pantalla grande acompañado de Monika, una atractiva rubia de armas tomar (nunca mejor dicho) que clama venganza contra aquellos que han destrozado su vida y la de su hermana. Seductora y mortal, Monika no dudará en hacer morder el polvo a una banda de gangsters y criminales acompañado de un tipo que parece conocer las claves de su inexplicable existencia.

Raze

Pelea de chicas...

Tras despertar después de haber sido secuestrada, Jamie se encuentra encerrada en un búnker de hormigón… y descubre que no está sola. Ella y Sabrina, también secuestrada, pronto descubrirán que se encuentran en el interior de un moderno “coliseo” en el que, junto a otras 48 mujeres, están condenadas a matarse unas a otras con el fin de proteger a sus seres queridos.

La reputada especialista y actriz Zoe Bell está dispuesta a demostrarnos que hay vida más allá de Quentin Tarantino. A Zoe tuvimos la suerte de conocerla, más allá de su anónima faceta como especialista, en Death Proof, aquella especie de cháchara interminable sobre ruedas que formó parte, junto a Planet Terror, del díptico Grindhouse y que destacó por el insospechado careto de malo (pero, en el fondo, simpático) que se le puede poner a Kurt Russel, el bailecito que se marcó la sensual Vanessa Ferlito al ritmo del Down in Mexico de los The Coasters, y por una intrépida y desconocida actriz que parecía jugarse el físico contínuamente en la espectacular secuencia de la perscución en coche. Aquella actriz era, precisamente, Zoe Bell. Y el magnífico estado de forma física que demostraba en Death Proof le resultará imprescindible para afrontar el reto de una película como Raze, en la que deberá hostiarse sin parar con otras 48 mujeres si quiere salir con vida de la trampa en la que se encuentra atrapada.

In the house of flies

El lugar donde las moscas van a morir

In the house of flies

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

In the house of flies

Como recordareis, In the house of flies era una de las integrantes más prometedoras de nuestro especial 20 películas con las que pasar un terrorífico 2013, siendo, por lo tanto, una de las películas más esperadas del presente año. In the house of flies ha sido premiada en numerosos festivales en categorías que van desde la mejor película, al mejor reparto o el mejor guión. Evidentemente era una película a la que me acercaba con muchísimas expectativas pero, sobre todo, con unas ganas enormes de poder experimentarla. Así que durante su visionado he procurado involucrarme al máximo con la trama, respirar cada segundo de In the house of flies. Y tras terminar su visionado creo haberlo conseguido. Empecemos por lo primordial: elogiar el fantástico trabajo de su director Gabriel Carrer, a quien recordareis por esa curiosa película de atmósfera ochentera titulada If A Tree Falls (2010). Os pongo en situación:

Junio de 1988. Heather y Steve son una pareja que se despierta encerrada en un sótano. Se encuentran rodeados de maletas cerradas con llave que contienen extrañas pistas ideadas por un psicópata que los tiene secuestrados. Con la ayuda de dichas pistas tendrán que superar una serie de pruebas si quieren salir con vida del sótano. El verano nunca volverá a ser el mismo.

In the house of flies es una película extrema en todos los sentidos. Primero nos permite abismarnos en esos empalagosamente hipnóticos créditos iníciales que os llenarán los oídos del más puro rock progresivo de principios de los ochenta, concretamente con el On the loop de Saga. A continuación nos traslada al habitáculo más profundo y oscuro de la vida: la casa de las moscas. Mi experiencia viendo In the house of flies tuvo momentos de todo tipo, pero ninguno de ellos divertido (de ahí la puntuación); desde la angustia más claustrofóbica - producto de la crudeza de la situación – , hasta la locura y la desorientación más absoluta.

Lo mejor: In the house of flies es crudeza hipnótica.

Lo peor: Un ritmo mucho más llevadero no habría estado mal.