criaturas

Lamb

Padres paralelos

Has filtrado por etiquetaa: criaturas

The Sound

De cirugía fantasmal

The Sound

Kelly es una escritora que se muestra escéptica frente a lo sobrenatural. Como especialista en física acústica utiliza ondas de sonido de baja frecuencia para debilitar las supuestas actividades paranormales reportadas a través de su blog en línea, ¡toma ya! Cuando se presenta un nuevo caso en una estación de metro supuestamente embrujada, Kelly intenta descubrir la verdad sobre un suicidio acaecido hace más de cuarenta años. Por supuesto, la investigación pondrá a prueba su escepticismo. ¿De verdad? Sí, ¿a qué no os lo esperabais?

¿Qué te ha pasado en la cara, Rose McGowan? No es que me importe la modificación de los cuerpos; es más, creo seriamente que en el futuro media humanidad caminará por las calles con un pene por nariz, mientras la otra mitad tiene la tripa cubierta de tetillas. Sin embargo, hasta que la cirugía estética alcance la precisión necesaria para un paraiso cyberpunk, recomendaría que las actrices del presente intentaran controlar el pánico a la vejez.

Don’t Knock Twice

Fantasmas after eight

Don’t Knock Twice

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Don’t Knock Twice

Jess es una escultora de éxito que intenta volver a acercarse a su hija tras tener que abandonarla muy joven debido al abuso de las drogas y las malas compañías. Más normalizada, quiere que Chloe deje el hospicio para vivir de nuevo como una familia. Sin embargo, los reproches de la joven serán el menor de los problemas, pues ésta se cruzado en su camino con la maldición de una bruja tras tocar en la puerta de su antigua casa dos veces seguidas. La maldición la perseguirá hasta involucrar a Jess en una carrera contrarreloj por salvar a su hija de… ¿”Baba Yaga”? ¿Una bruja devoradora de niños? ¿Una sierva de Satán? ¿Un detective pedófilo? ¿”Il diavolo”? ¿Una maldición rusa? ¿Un bodrio cinematográfico?

“Don’t Knock Twice” intenta ser una versión británica de “Insidious” o “The Conjuring”, básica y llanamente. Que el tiro le salga por la culata a su director, un tío de nombre tan gracioso como Caradog W. James, es algo que no debería extrañarnos a estas alturas: Ponga sobre la mesa las palabras “thriller”, “sobrenatural” y “drama” para obtener una combinación mágica ideal como iniciación al tedio.

Lo mejor: Las actuaciones de las dos mujeres protagonistas. Sobre todo cuando se trata de agudizar el elemento dramático.

Lo peor: ¡Qué final tan inconsistente, rebuscado y fuera de tono!


I Am a Hero

Just for one day...

I Am a Hero

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

I Am a Hero

Un día, al regresar del trabajo a última hora de la tarde, Hideo es testigo de un accidente de tráfico en el que un automóvil choca contra un peatón cercano, matando a la víctima instantáneamente. Sin embargo, a pesar de lesiones graves que incluyen un cuello roto, el cuerpo de la víctima se levanta y se aleja. Hideo se pregunta si esta es otro de los desmanes de su desbocada imaginación, responsable de un épico manga que nadie quiere publicar, pero extraños y macabros acontecimientos, que se suceden a su alrededor tras la violenta epidemia de gripe, parecen apuntar en otra dirección.

“I am a hero” es una de las mejores películas de muertos vivientes que he podido ver en los últimos años. Muy superior a la predecible, convencional y poco peligrosa “Train to Busan”, y una de las escasas muestras de terror japonés actual que merece la pena. Aunque su tramo final devenga en un festival de sangre que roza el ridículo por la vía de la exageración infantil, a la que son tan dados los nipones, la película de Shinsuke Sato triunfa en conseguir que las primeras apariciones de sus “infectados” provoquen tanto sorpresa como escalofríos. Con cierta influencia del genial Junji Ito, uno de los más grandes maestros del horror escrito, los zombies que pululan por “I am a hero” no son los clásicos seres arrastrados y previsibles que han sido absorbidos y vomitados por la maquinaria cinematográfica. Lanzan frases incoherentes al aire, sufren mutaciones físicas más o menos obvias, tienen un gusto por lo extraño que resulta un soplo de aire fresco dentro del sub género, el cual ha sufrido un estancamiento crítico en este nuevo siglo.

Lo mejor: El genial Hideo Suzuki como protagonista, es imposible no tomarle cariño. El diseño de producción es impresionante, especialmente porque no se corta en darnos gore, algo necesario en el cine auténtico de zombies.

Lo peor: Su último tramo, una secuencia/escena épica alargada hasta la locura, es demasiado increíble; uno termina por sentir que ahí le han vendido un héroe forzado.


Lavender

Me trae de lado

Lavender

Cuando una fotógrafa, atrapada en un matrimonio fallido, sufre una pérdida de memoria severa después de un accidente traumático, empieza a encontrar pequeñas pistas entre sus fotos que sugieren que ella puede ser responsable de la muerte de parte de su familia. ¿Qué mejor para recuperar la memoria que volver a la vieja granja familiar? ¿O será la locura lo que allí encuentre?

El director Ed Gass-Donnelly (“El último exorcismo 2”) co escribe junto a Colin Frizzell, debutante en busca del éxito rápido con otro producto facilón. Y es que no sé vosotros, pero a mí “Lavender” me parece carne de parrilla de televisión pública un domingo a la hora de la siesta. Aunque huele fenomenal, eso sí. Un intento de seguirle la pista a los estrenos de “Blumhouse”, pero sin mucho interés por el aficionado genuino al horror. Al que, por otro lado, parece destinada la cinta a juzgar como editan el tráiler y diseñan el póster. Otro thriller psicológico, con mucho drama encubierto… Otra película protagonizada por una mujer de mediana edad atormentada por su pasado… Otra casa sin vecinos alrededor… Claro que si tanto me quejo, ¿por qué sigo escribiendo noticias sobre films que ni quiero ver ni me parecen que apunten más que al deterioro del panorama terrorífico?