Blackburn
De fantasmas, asesinos... y Soska Sisters

Un incendio forestal y un desprendimiento de rocas, dejan a cinco amigos atrapados en un pequeño pueblo de Alaska. Un pueblo fantasma perseguido por una terrorífica historia. Cuando buscan refugio en el interior de una mina abandonada desperatarán las iras de su habitantes. Ahora deberán unirse y luchar juntos por la supervivencia, ya que los habitantes están acabando con ellos… uno tras otro.
Bueeeeno… Esta es una de esas ocasiones en las que, sin encontrarme con nada realmente novedoso (a botepronto parece una mezcla entre Wrong Turn, My Bloody Valentine y el universo de Silent Hill; y pasaré por alto lo de que está basado en hechos reales), lo que acabo de ver… me pone. Un poquito. Y sin ánimo de crear falsas expectativas. Blackburn es una producción canadiense dirigida por Lauro Chartrand que mezcla el relato de fantasmas con el slasher puro y duro. Fantasmas, caníbales, un asesino con pinta de minero y una caterva de cachorros universitarios liderados, ni más ni menos, que por las inefables Soska Sisters (Jen y Sylvia), las afamadas guionsitas y directoras de películas como American Mary.



