vampiros

Hollyblood

Ni para adolescentes

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The Unwanted

El arte de la ambigüedad en la interpretación de un mito

The Unwanted

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

The Unwanted

A estas alturas, poco puede decirse ya de Carmilla, el renombrado clásico literario escrito por Sheridan Le Fanu en el año 1871 que constituyó una auténtica revolución en su tiempo debido a su desinhibido tratamiento para con un prohibido tabú como es el de las preferencias sexuales. La novela cuenta la historia de Laura, una joven inglesa que vive con su padre en un castillo de la Europa Oriental, cuya vida comienza a tomar un peligroso rumbo tras la repentina aparición de Carmilla, a la cual socorren víctima de un terrible accidente. A raíz de su primer encuentro surgirá entre ellas un estrecho vínculo muy por encima de la simple amistad. Extremadamente sensual y atrevida para su momento, estudiada y comentada hasta la saciedad, su influencia en el marco de la literatura de terror ha sido notable, siendo un claro precedente para la creación de una importante y universalmente reconocida obra como Drácula de Bram Stoker, cuyo nacimiento veinticinco años más tarde vendría matizado por claras reminiscencias tomadas de su precursora. Así mismo, su estela se ha visto plasmada en el ámbito de diversas manifestaciones artísticas, entre las cuales se cuentan unas cuantas adaptaciones en el universo del cómic, alguna que otra pieza musical e, inclusive, su protagonista femenina tiene un papel principal al menos en dos de las entregas de una reconocida saga de videojuegos. Por supuesto, a nivel cinematográfico, su influencia no podía ser menor, pudiendo contarse un número importarte de versiones y adaptaciones de muy diferente índole, entre las cuales pueden nombrarse desde el clásico Et mourir de plaisir, más conocida como Blood and Roses (1960, Roger vadim), que narra la conversión de una joven Carmilla tras visitar la tumba de su madre durante un baile de máscaras en un cementerio gótico. Una premisa bastante alejada de la original pero supuso una excusa suficiente para exponer elementos considerados fuertes en aquellos años, como el lesbianismo; hasta tal punto que se la considera la primera película lésbica vampírica, pasando por encima de títulos como The vampire lovers (1970, Roy Ward Baker), el primer título de la llamada Saga de los Karnstein, cuya importante aportación de sexo lésbico y erotismo fue utilizado como filón para una ya decadente Hammer productions.

Lo mejor: En conjunto resulta elaborada, con ciertos apartados muy cuidados y resulta muy ligera debido a su corta duración.

Lo peor: A pesar de su nobleza, no deja de ser un quiero pero no puedo...


Rigor Mortis

La forma por encima de la materia

Rigor Mortis

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Rigor Mortis

Siu-Ho Chin, durante los ochenta, fue una estrella del cine de género en China. Actualmente mal vive alejado de la fama y de su familia con una decisión en mente: abandonar este mundo de miseria cueste lo que cueste. Decidido a finiquitar su suicidio, acude a un viejo bloque de apartamentos con la intención de morir lejos de los ojos del público que hoy le da la espalda. Para su desgracia, la habitación2442 donde intenta suicidarse esconde una serie de secretos fantasmales que, tras ser rescatado por un cazador de vampiros retirado, lo tomarán como centro de una amenaza sobrenatural capaz de poner patas arriba la frágil estabilidad de un vecindario siempre muy unido con el mundo de los espíritus.

Aunque un poco tarde, puesto que “Rigor Mortis” se estrenó en Sitges el año pasado, me gustaría hablaros de la opera prima del revolucionario Juno Mak, que ni lo es tanto ni lo es tan poco. La cinta producida por un maestro del horror japonés moderno, Takashi Shimizu, ha sido ligeramente obviada por los medios, todos coincidieron en su momento de que estábamos ante una película destacada en sus vertientes gráficas y técnicas, pero algo limitada a nivel narrativo merced a una historia en absoluto profunda y poco atrevida para lo que deberíamos pedirle a un proyecto donde está implicado el guionista de “Revenge: A Love Story”, por mucho que el libreto en esta ocasión corra a cargo de otro par de guionistas menos destacados. Aunque esto último es cierto, no es menos cierto que el cine de terror actual no cuenta con muchas superproducciones que hagan hincapié en los aspectos viscerales, sangrientos y horripilantes del género. “Rigor Mortis” lo hace hasta las últimas consecuencias con un importante sesgo hongkonés, lo que incluye su parte de drama, al tratar el tema sobrenatural, lo que se postula como un pequeño hándicap para el espectador occidental, por mucho que esta cinta esté claramente enfocada al mercado internacional. Sólo por esta razón ya merecería la pena acceder a la película de Mak, pero es que además el espectáculo visual está a años luz de la media que ofrece el cine de terror fantástico moderno. Además me gustaría apuntar que obras más taquilleras como “Insidious”, “The Conjuring” o “The Purge” no le llegan ni a la suela de los zapatos; aciertan más en ritmo, obviamente por venir de industrias afines a la cultura occidental, pero reciben un varapalo técnico de órdago, por no hablar de que ni asustan tanto ni suponen una evolución gráfica, al menos, con historias que, como “Rigor Mortis”, están mil veces contadas. Ahora que vivimos de pleno el verano, tiempo ocioso de contados estrenos, parece el momento adecuado de reivindicar una cinta que pese a sus defectos narrativos, os proporcionará un buen entretenimiento de gran calidad.

Lo mejor: La factura técnica, impresionantes decorados y una fotografía de escándalo.

Lo peor: Desequilibrada, la acción se concentra en el tramo inicial y final, regalándonos un nudo central de una hora que a veces transita por el tedio.


Summer of Blood

Hipsterada vampirica quiere ser tu amigo

Summer of Blood

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Summer of Blood

Soy un gran admirador de la comedia indie, aunque parezca que muchos acaben de descubrirla y la describan como una simple tendencia “hipster” o que para muchos otros sea sinónimo de “basura intelectualoide o de contenido aburrido”. La prefiero a Woody Allen y sus dramáticas y somnolientas películas (lo siento, es lo que pienso. Una comedia debe hacer reír… o al menos intentarlo y no pasarse al público por el aro). Hay un par de directores, como son Wes Anderson y Whit Stillman, que me parecen unos genios; y no tengo muy claro si es únicamente una cuestión de gustos muy personales o si realmente disfruto con sus personajes presuntuosos, tontorrones e insoportables (muchos de ellos un poco sociópatas) que siempre están pensando en el lugar que ocupan en este mundo, envueltos en una locura descomunal tan realista… como surrealista. Las películas de estos dos tipos, al margen de ofrecerme un desfile de personajes caricaturescos, excéntricos y sumamente histriónicos que en la mayoría de ocasiones suponen un acierto; suelen divertirme y hacerme reír. Lo reconozco: gozo viendo este tipo de majaderías, entre las cuáles incluiría a este Summer of Blood. Por supuesto si todo esto no te convence, no esperes más y cambia de canal. Si por el contrario estás dispuesto a enfrentarte a esta divertida parodia de la serie Girls repleta de vampiros, personajes cuarentones gilipollas, y un argumento que ya has visto mil veces antes pero que, tal y como está servido para la ocasión, no dudarás en disfrutar de nuevo; no lo dudes: Summer of Blood es tu película Y TIENES QUE VERLA.

Erik Sparrow (Onur Tukel, que protagoniza y dirige) es un cuarentón inmaduro que sigue sin encontrar su lugar espacio-tiempo. Lleva un tiempo saliendo con Jody, quien se le declara una noche de verano; petición que Erik rechaza. Su único objetivo es a vivir sin una meta en el horizonte. Vaguear en un trabajo que odia y masturbarse en el baño con una fotografía asexual de Penelope. Hasta que un día todo se desmorona: Jody le ha abandonado por otro y ahora la acosa todos los días, el trabajo se le hace cada vez más insoportable y su sexo es descrito como una cagada. Así que nuestro amigo, abatido, vagabundea por el mundo hasta que un día, en mitad de la calle… deja de ser humano y conoce la otra cara de la moneda. Y como os podéis imaginar todo empieza a cobrar sentido. Erik sigue siendo gilipollas, pero ahora es un gilipollas con mucha suerte… lo cual es genial.

Lo mejor: ¡Onur Tukel es DIOS! Memorable el momento pasamontañas.

Lo peor: un poco más de originalidad no le habría venido mal. Es demasiado clásica.


Styria

Amor requiere sacrificio

Styria

En 1989, una enajenada joven de 16 años llamada Lara Hill (Eleanor Tomlinson) se adentró junto a su padre (Stephen Rea), un historiador de arte, en un abandonado castillo atravesando la “Cortina de Hierro”. De un acccidente de coche en las afueras del castillo surge la enigmática y bella Carmilla (Julia Pietrucha). Es entonces cuando las dos jóvenes inician una relación tóxica; pero cuando Carmilla desaparece misteriosamente, las heridas mentales de Lara erupcionarán en una pesadilla viviente que consume desde años a la ciudad de Styria.

Hay una cosa que, de entrada, adoro de Styria, y es que un proyecto de esta naturaleza “requiere arriesgarse”; y eso, en cierto modo, suele demostrar la pasión y el esfuerzo que uno pone en el trabajo que realiza. Mauricio Chernovetzky y Mark Devendor afirman ser dos grandes fanáticos de la obra de Le Fanu, Carmilla, novela que inspira la película que hoy nos ocupa. Una obra literaria que he defendido a capa y espada en varias ocasiones y que dio orígen a la que actualmente es una de mis películas favoritas de comienzos de los 70: Lemora, un cuento sobrenatural. En conclusión, era prácticamente inevitable que me fijara en Styria. Sin embargo esa fijación personal por la obra de Le Fanu también comporta un riesgo: suelo mostrarme, quizás, demasiado exigente con este tipo de producciones. No obstante intuyo que Styria propone otro tipo de giros a los habituales cuando se trata de adaptar Carmilla. Más allá de la inocencia corrompida por un ente oscuro y sensual, Styria parece decantarse por el terror psicológico de una mente inestable y lo dificultoso de convertirse en una mujer en un momento insano y tenebroso, cuyas reminiscencias dieron lugar a grandes clásicos del género de casas encantadas como The Innocents. Es posible que esta perspectiva que parece tomar Styria reste parte de esa potencia sexual, lésbica y explícita que contenía la obra de Le Fanu (recordemos que la película de Richard Blackburn, Lemora, fue censurada por contener una escena sexual lésbica con una menor de edad), lo que no implicaría un inconveniente en sí mismo siempre y cuando se supla con ingenio, sagacidad y se sepa sugerir lo debido (véase la propia Lemora, cuya escena sexual anteriormente mencionada jamás vió la luz, y sin embargo la película sigue siendo una genialidad con todas las letras).

Summer of Blood

Un verano distinto en la gran manzana

Summer of Blood

Eric, misántropo e inmaduro como sólo puede serlo un neoyorkino, afronta una prematura crisis de la mediana edad cuando es abandonado por su novia. Sin carrera, y mucho menos carisma, este perdedor abandona a pasos agigantados las escasas esperanzas de convertirse en un Casanova moderno. Por fortuna, los hados se muestran conmovidos y deciden cruzar sus pasos con los de un vampiro, que tendrá a bien transformarlo en un callejón de Brooklyn. Con un fulgurante camino sangriento frente a él, Eric aborda su nueva condición con el aplomo de un intelectual de medio pelo.

Siguiendo la línea de las primeras obras de Woody Allen, probablemente el personaje cinematográfico más odiado por nuestro querido Lafulla, Onur Tukel dirige, protagoniza, escribe y produce esta comedia de horror independiente que está cosechando muy buenas críticas en cada festival al que va a dar. Curiosamente, la prensa internacional destaca la falta de pretenciosidad de la que hace gala, mal endémico del actual cine underground de género; y me resulta curioso el apunte porque tanto su tráiler como otros detalles parecen querer encasillarla como típica comedia neoyorkina, de ombligismo declarado y tan “chachi guay” como la pléyade de artistas independientes vomitados por la Gran Manzana, y de los que parecen haber surgido Tukel y su cohorte. Un claro signo es la presencia de actores de moda en Nueva York, actores que por supuesto también dirigen, escriben y esculpen jarrones con su nabo; por ejemplo alguno de los protagonistas de una serie de moda entre los veinteañeras: Girls, la cual tiene su aquel, no voy a negarlo pues sus guionistas a veces aciertan a tocar la tecla adecuada.

Afflicted

Vampiros a ritmo de shooter y found footage

Afflicted

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Afflicted

La película que traemos hoy es un claro ejemplo de cómo el cine se está adaptando a los nuevos códigos visuales. Y es que, bajo su apariencia de un sencillo found fotage (o cinta encontrada), se esconde un potente cóctel de acción y efectos especiales en el que el guión pasa a un segundo plano en favor de la experiencia visual que desde ya os digo es sobresaliente.

La vida de Dereck (Dereck Lee) pende de un hilo desde que le diagnosticaron una enfermedad degenerativa. Antes de que ésta le impida disfrutar de él, su mejor amigo Clif (Clif Prowse), organiza para los dos un viaje alrededor del mundo disfrutando de todo lo que la vida les ofrezca. Con sus cámaras de video tratarán de eternizar su periplo en forma de documento gráfico. Una noche en Paris Dereck, que ha empezado a manifestar un empeoramiento de su estado, conoce a una joven Audrey (Baya Rehaz) con la que se marcha al hotel… pero bajo la atractiva apariencia de la joven se esconde algo oscuro y contagioso que ha infectado a nuestro protagonista dotándole de asombrosos poderes y un extraño apetito…

Aunque muy distinta en formas e intenciones, el punto de partida de nuestro Afflicted se asemeja mucho a la recientemente comentada (y también exhibida en Sitges) Contracted. En ambas, tras un encuentro esporádico con un desconocido - cuidado con los polvos de una noche – los protagonistas comienzan una singular transformación física. La principal diferencia es que, en ésta que nos ocupa, la degeneración es sólo el motor de su primer tramo y contiene, después, una segunda parte que transcurre por derroteros totalmente distintos (que mejor no destripar). Carece también del peso moralista de la mencionada y aunque de un modo muy oscuro, la transformación de Dereck será también una vía de salvación para el mal que le aquejaba.

Lo mejor: sencilla por fuera y divertidísima por dentro. Buenos y sangrientos efectos.

Lo peor: la cámara se mueve como loca en muchas ocasiones. La segunda parte tiene mucha más acción aunque menos interés argumental.