Moggy Creatures
Mininos chungos

Una pareja adopta un gato egipcio para intentar, con semejante símbolo, reactivar su matrimonio, estancado por la monotonía. El cambio con la mascota aguarda más sorpresas: ¡se trata de una hembra embarazada de una camada mutante!
¡Una película de gatos asesinos! Además gatos egipcios, que ya de por sí son más feos que sacarle la dentadura postiza a la abuela con un bate de beisbol. Hacía un montón que no veía una serie B, o serie Z según nos hacen pensar sus primeras imágenes, que tuviera a los gatos como protagonistas de un modo u otro. Fueron otros tiempos, pero ahí estaban “Los Ojos del Gato”, “Las Garras del Infierno”, “El Gato Infernal”, “El Pasajero No Invitado”, “Sonámbulos” y, de manera más reciente, la genial adaptación de “El Gato Negro” para la serie “Masters of Horror”, con leyendas vivas tras ella como Stuart Gordon o Jeffrey Combs. Ni a subgénero llega, pero eso de presentar el proyecto como una cinta de criaturas a la vieja usanza, bien cargada de efectos especiales prácticos y animatrónicos, siempre es algo positivo a lo que hincarle el diente.



