666:A Demon Within
¡Qué diablilla!

Cuando su coche se avería de camino a su destino de luna de miel, los recién casados Debbie y Tom se topan con Lincoln, un misterioso desconocido con intenciones siniestras. Esa noche, Lincoln se revela como un demonio y seduce a Debbie para asesinar brutalmente a su marido. Ahora ella se enfrenta a una serie de desafíos carnales y violentos con el fin de unirse a las tinieblas: seducir a hombres de negocios, tentar a jóvenes mujeres inocentes… En definitiva, a sacrificar su alma para convertirse en uno de los pocos elegidos de Satanás.
“La cabra, la cabra, la puta de la cabra, la madre que la parió. Yo tenía una cabra que se llamaba Asunción”. Así, sin tapujos, tonadillas populares de sal gruesa para situarnos al mismo nivel que esta “666:A Demon Within”. Ya he dicho muchas veces que el cine de mierda, de nuevo sin pelos en la lengua, sirve para aliviarnos de la tensión diaria tanto como una buena pulida al mármol… y si no habéis entendido este eufemismo, quizás lo mejor es que dejéis de leer en este punto.



