El Regalo
Heridas que no cicatrizan

- Título original: The Gift
- Nacionalidad: USA | Año: 2015
- Director: Joel Edgerton
- Guión: Joel Edgerton
- Intérpretes: Jason Bateman, Rebecca Hall, Joel Edgerton
- Argumento: Tras mudarse a una nueva ciudad junto a su esposa, Simon se encuentra, casualmente, con un viejo compañero del instituto.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 4/5

Transcurridos apenas unos minutos de El Regalo, ya fui capaz de sacar mi primera conclusión acerca de la película: “Esto no es más que un telefilme de sobremesa con esteroides”. Supongo que el tema de los esteroides los aportaba la presencia de Jason Bateman, un actor al que admiro por ser capaz de interpretar a personajes que siempre se me hacen… cercanos. Reales. Una cualidad no demasiado habitual en Hollywood y que sí comparte, por ejemplo, otro actor como John Cusack (al que también admiro). Afortunadamente tampoco tuve que esperar demasiado tiempo para llegar a entender lo precipitada —y algo estúpida— que llegó a ser esa primera conclusión acerca de El Regalo. Veremos ahora cuál fue el error de cálculo que me llevó a una conclusión tan fallida y cómo una película que, de entrada, no me motivaba en exceso (acudí a al pase del Cine Retiro por una simple cuestión de descarte… A esa hora no tenía nada mejor que hacer), acabó por convertirse en una de las sorpresas más agradables de la pasada edición del Festival de Sitges.
La vida de Simon y Robyn, una joven pareja que acaba de mudarse a una nueva ciudad, se verá fuertemente alterada cuando Simon se reencuentre con un viejo compañero de la escuela llamado Gordo, al que no veía desde hacía más de 20 años. Gordo aparece en casa de la pareja en los momentos más inoportunos. Y cuando la pareja no está en casa… les deja un regalo frente a la puerta. Gordo parece estar decidido a restaurar los lazos con su viejo amigo de la adolescencia y su pareja… pero en realidad su presencia responde a un terrible secreto del pasado.
Lo mejor: El guion, los actores y el desenlace.
Lo peor: Un par de secuencias encaminadas al susto facilón.




