Live-Evil
Caspa Verde

Cuando la estación de policía de una pequeña ciudad universitaria se encuentra sitiada por el “mal” durante una pegajosa noche de Halloween, Pete, el sheriff, y Hancock, su fiel ayudante, se lanzan de cabeza a un juego demoniaco que podría destruir la ciudad, y posiblemente el mundo.
Bueno, ahora que ya estáis sumergidos en Sitges viendo las películas de gran calidad que configuran el convulso panorama del cine de género este 2015/2016, voy a aprovechar para salirme por la tangente con una producción de bajo presupuesto y mucha caspa que nada tiene que ver con el sagrado palmares del masificado festival. Y no lo hago porque crea que como película “Live-Evil” sea algo destacable, no lo hago tampoco porque su mayor estrella sea un Tony Todd (“Candyman”, el remake de “La noche de los muertos vivientes”) caído en desgracia, ni siquiera lo hago por joder… el hecho de traer una noticia sobre algo tan casposo como “Live-evil” se plantea como cuestión necesaria y refrescante después de la vorágine de estrenos, revestidos la mayoría con una forzada patina de obra imprescindible, que nos trae Sitges.


