Categoria: Monstruos
Behemoth
En la montaña del aburrimiento

- Título original: Behemoth
- Nacionalidad: USA - Canadá | Año: 2010
- Director: David Hogan
- Guión: Rachelle S. Howie
- Intérpretes: Ed Quinn, Pascale Hutton, Cindy Busby
- Argumento:Un pequeño pueblo sufre un terremoto, pero parece ser que están acostumbrados a estos movimientos sísmicos. Lo que no saben es que el próximo terremoto lo produce algo más que un simple movimiento de tierra.
LA VALORACIÓN:
30 |100
Estrellas: 2
Junto a mi compañero Bob parece que este año os queramos inundar de caspa: que si pirañas, que si yetis…Pero chicos, es lo que hay… diversión y bizarrismo por igual. En esta ocasión le toca el turno a una producción que viene de la mano del canal Syfy pero que para mi desgracia, y supongo que también para la de los degustadores de este tipo de cine, ha acabado resultando un poco decepcionante.
En un pueblecito están acostumbrados a los temblores de tierra, habituales en la zona. Pero un grupo de gente sabe que las últimas sacudidas son algo más que un simple movimiento sísmico; es el renacimiento de Behemoth, un monstruo que ya asoló a civilizaciones enteras anteriormente (incluidos los mayas… pobrecitos, siempre salen mal parados). Es por eso que destinan a un hombre al mencionado pueblo para acabar con tal amenaza. ¿Un solo hombre? Sí. ¿Lo logrará? Ya lo veremos.
Normalmente las películas, o libros, o comics, o cualquier arte visual con historias que contar se componen de varias partes: la introducción, el nudo y el desenlace. La introducción es obligada. Sin ella no sabríamos nada de la historia, ni de los personajes ni el porqué permanecemos, embobados, frente a la pantalla. Una vez hechas las presentaciones se desarrolla el nudo, en el que acontecen una serie de sucesos que intentan dar chicha a la historia. Y, finalmente, acontece el desenlace de la película.
¿Por qué os cuento esta tontería que ya sabemos todos? Pues porque parece que los guionistas de Behemoth o bien se han dejado algo en el camino o bien han calculado mal el tiempo que tiene que tener cada uno de estos elementos para lograr enganchar al espectador y que salga, si más no, mínimamente satisfecho.
Yo he salido “mínimamente” contento, sí, pero rozando el límite de catalogar Behemoth como un soberano - una palabra que la primera vez que la oí me hizo mucha gracia – truño.
Para aventurarme en esta reseña que mejor manera de hacerlo que como lo hace Rachelle S. Howie, guionista de Behemoth, que este mismo año también ha escrito Earth’s Final Hours, otra telemovie, pero en esta ocasión sin el amparo de Syfy.
La Introducción
Se nos presenta el pueblo, o al menos parte de él. Con tan solo unos planos te das cuenta que es uno de esos pueblos tranquilos y pequeños, situados en una zona boscosa y montañosa, el que trabajar de sheriff debe ser la hostia de aburrido si lo que te va es la acción.
Se presenta también al protagonista. El jefe de un equipo de leñadores (seguro que no han visto Treevenge) que un día como cualquier otro van a trabajar, con tan mala suerte que un pequeño temblor provoca que un arbolito caiga sobre la pierna de uno de sus mejores hombres. La sorpresa de todos se produce cuando levantan al tipo y comprueban que yace muerto. ¿Por qué, si solo le han dado en la pierna? Tranquilos tiene explicación… y cierta lógica. Pero antes de adentrarnos seguiremos con la presentación.
El protagonista tiene una hermana y un padre. La hermana cae mal desde el primer momento en que aparece, y durante todo el metraje tienes la impresión de que sus escenas están ahí para rellenar cinta o para promocionar a la actriz. El padre es un jubilado que se ha obsesionado con los últimos temblores de tierra y los atribuye a un monstruo. Vaticina a sus familiares y amigos lo que les ocurrirá y…bueno, el típico loco al que nadie hace caso. Lo sorprendente es que el actor es Garganta Profunda, si si, el de Expediente X, pero más viejuno. Un personaje que cae simpático y que protagoniza una de las escenas más divertidas y tontas de Behemoth.
El padre tiene una amiga, una chica joven y guapa que regenta un bar. Le ayuda a hacer la contabilidad del lugar a cambio de tan solo amistad, y también para que el hijo esté tranquilo sabiendo que su padre hace algo útil y no corre por ahí asustando a la gente.
También se presenta a un grupo de gente, del gobierno parecen ser, que investigan los terremotos y que parecen tener la clave de qué es lo que los producen. También parece ser que tienen en su poder el arma definitiva para acabar con tal cosa. Un arma transportada en un maletín.
Hasta aquí la presentación. ¿Verdad que se os ha hecho un coñazo? Pues esperad a verla. Escenas alargadas más de la cuenta para contarnos lo que en dos minutos ya sabríamos de los personajes.
El Nudo
Empieza la acción… y un huevo. Todavía más presentación. En este caso del monstruo. Muy lentamente vamos viendo como la tierra tiembla cada vez más. Que el dióxido de carbono sube hasta las rodillas, por lo tanto si tu cabeza está por debajo de éstas te mueres (de ahí la muerte del leñador). La hermana del protagonista y su novio de excursión en la montaña queriendo regresar al pueblo tras ver un enorme ojo saliendo de un agujero de la montaña (por cierto, muy bien hecho). El padre y su amiga encerrados en el bar con la escena graciosa que antes os comentaba: suben por unas escaleras hacia el tejado… y lo repiten tantas veces que parece un gif animado, hasta llegar a un punto en el que dices, “venga va, ya es suficiente, que tan tontos no pueden ser”. El protagonista, junto a una ex suya que aparece por ahí porque también ha notado algo raro en el suelo y acompaña a un tío del gobierno en busca del arma definitiva y….y ya está. Estas tres situaciones repitiéndose una y otra vez durante cuarenta minutos.
El Desenlace
Aparece el monstruo de dentro de la montaña (antes solo habían salido un par de tentáculos) gruñe, le disparan con el arma definitiva y fin.
Noventa minutos de película para contemplar al monstruo tan solo cinco minutos y ver cómo se lo cargan con una facilidad pasmosa… ¡vaya mierda de monstruo! ¿Y este era el bicho que se había cargado civilizaciones enteras?
Cuando estoy dispuesto a empezar a hacer una reseña en ocasiones me voy dando cuenta de si realmente ha merecido la pena ver la película. A veces me encuentro que cuando termino de ver la película me digo a mí mismo: “bueno, esta bien”, y mientras hago la reseña me voy calentando, voy recordando detalles y al final me acaba gustando un montón. También me he encontrado en la situación opuesta, que miro una peli y digo “¡uau! que pasada” y al hacer la reseña se va deshinchando ese globo maravilloso que me había creado. En Behemoth no sabría que deciros… la película es lenta, pero no es mala. Tampoco es buena, ni tiene ritmo, ni siquiera simpatizas con los personajes, pero tiene un no sé qué…¡qué cojones! creo que ahora que termino la reseña puedo decir que sí, que reniego del primer párrafo y puedo afirmar, definitivamente, que se trata de un truño. A excepción de la imagen final. ¿CGI? Claro, pero como dije en Mega Piraña no quiero oír nada al respecto.
Para terminar, decir que esta ha sido una de las reseñas más aburridas que recuerde haber escrito, así que si tú también te has aburrido al leerla ni te acerques a Behemoth. Avisado estás.
Lo mejor: La aparición del monstruo en todo su esplendor.
Lo peor: Demasiada introducción, lo que retrasa en exceso la aparición del monstruo. Y la hermana y su novio... que personajes tan tan y tan sobrantes.
Sector 7
¡Petróleo va! ¡Petróleo viene! y mientras tanto el monstruo se entretiene

- Título original: 7 Gwanggu
- Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2011
- Director: Ji-Hun Kim
- Guión: Je-Gyun Yun
- Intérpretes: Ji-Won Ha, Sung-Kee Ahn, Ji-Ho Oh
- Argumento:Un grupo de trabajadores de un petrolero debe enfrentarse a una terrorífica criatura. Hae-jun comienza a trabajar en un barco de investigación petrolífera, como encargada del equipo de submarinismo.
LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 3
Sector 7 es la nueva monster horror movie proveniente de Corea del Sur. Comparada, lógicamente, desde sus primeros tráileres, a The Host, de corte similar, película del mismo país y con una temática similar en cuanto a concepto, pero definitivamente apartada a lo que pretender mostrar Sector 7 en pantalla.
Tenemos un survival horror, en una planta petrolífera, con un componente que mezcla mucha acción, algunos gags humorísticos y algo de parte dramática, dejando de lado el componente terror en la historia, o puesto con solo pequeñas dosis, todo muy al estilo Residen Evil, de la que por cierto coge ideas prestadas.
Sector 7 ha sido muy criticada, y en parte razonablemente, por esta cuestión. Es un batiburrillo de varios géneros que descolocan a la audiencia, que espera un film más serio y más terrorífico, y en cambio se obtiene una cinta de acción con giros a otros géneros, que sinceramente quitan bastante credibilidad al producto, y pasa de ser una apetitosa promesa a un bocado ocasional y sin sustancia.
La película no es todo lo mala como la pintan, como cine de acción estilo Michael Bay tiene sus cosillas y sus intereses, pero defrauda bastante como monster movie y de ahí su batacazo. A pesar de ello la cinta entretiene es su acorde duración mas allá de polémicas habidas y por haber. Su mayor problema es un guion tremendamente endeble y que las apariciones del monstruo son muy ortopédicas y alborotadas. Su mejor virtud en cambio es su falta de pretensión, una película palomitera con diálogos pastelosos, acción algo descafeinada, pero que acaba entreteniendo por la sorpresa de lo que vendrá después, algunas escenas bastante bien realizadas y muy en el tono de lo que parecía el mejor devenir para la película, aunque acabe fallando en nudo y desenlace. También rescataría su comienzo y sus primeros minutos, sin duda lo mejor de la cinta, que según va rodando y devorando minutaje va enfriándose su credibilidad y sus supuestas bondades, para pasar en muchos momentos a planos letárgicos sin profundidad, toscos y mal manejados por el director, más preocupado de enfatizar a sus actores que de la historia misma.
Actores por otra parte que no ayudan mucho a meterse en el fragor de la batalla, porque no rezuman carisma precisamente y cumplen con sus papeles con mas apatía y poco brillo que en la mencionada y mucho mejor elaborada The Host.
El mayor problema de Sector 7 es que deja de emocionar pasado su primer cuarto de hora, empiezas a vislumbrar que te están ofreciendo algo que no esperabas ni por asomo y no te gusta el cambio. Si te adaptas o acostumbras al cambio de tercio, tienes una película que mas allá de sus defectos es a ratos bastante entretenida, divertida y con algunos personajes carismáticos, que no bien definidos. Personalmente me pareció que a pesar de su devenir, diferente en concepto y forma a lo que esperaba, la película tiene valores positivos y entretenimiento a ratos, como para ser vapuleada mas allá de puesta cinematográfica en escena.
Sector 7 es una película que defrauda por sus altas expectativas y por un hype que luego no resulta en lo que la gente quería ni pensaba. Defrauda, pero no es un fraude, porque a pesar de que no da lo que se esperaba, si te adaptas a su otro rol, tienes una película amena y entretenida a ratos.
Lo mejor: Es entretenida si te adaptas a lo que realmente quiere ofrecerte. Ha Ji-Won está muy mona hasta con mono de trabajo. Es como una serie B pero de alto presupuesto, tanto para lo bueno como para lo malo.
Lo peor: El guion es endeble. Los giros de la película son intrascendentes. Muchos secundarios con roles apáticos, poco profundos o nada definidos. Demasiados subgéneros metidos con calzador y definitivamente que debería haber sido una monster movie y no lo es.
Mega Piranha
Ni 3D ni gaitas... esto sí son pirañas

- Título original: Mega Piranha
- Nacionalidad: USA | Año: 2010
- Director: Eric Forsberg
- Guión: Eric Forsberg
- Intérpretes: Paul Logan, Tiffany, Barry Williams
- Argumento:Unas mega pirañas están a punto de llegar a Florida. Un grupo de científicos y un soldado americano serán los únicos capaces de hacerles frente.
LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 3
Quería empezar el año con buen pie, cinematográficamente hablando. Traeros la reseña de una de esas películas que dan que hablar. Polémicas i/o sorprendentes. Pero este año también me he adjudicado unos propósitos, concretamente uno: disfrutar del cine sin perjuicio alguno. Así que ya no esperaré nada de ninguna película, solo le daré al play para opinar una vez terminada, eso sí, siguiendo mis propios criterios, o sea como hasta ahora pero sin esperar tanto de ninguna.
Últimamente me ha dado por lo bajo y he optado por darle una oportunidad a la productora Asylum (todo después de ver Zombie Apocalypse), de esta manera sabré a lo que me enfrento y no tendré la mala leche que, por ejemplo, me entró al terminar – bueno me dormí a la mitad… pero con mala leche y pesadillas – con el remake de No temas a la oscuridad.
Diversión, entretenimiento, estupidez, carcajadas… todo esto y más en Mega Piraña. Y es que, señores, hacía tiempo que no me encontraba con una Caspamovie con todas sus letras y en mayúsculas. Se me hace difícil empezar la reseña. ¿Hablo primero de los protagonistas? ¿Las pirañas? ¿Los CGI que parece que ahora molestan a todo el mundo? ¿Del guión? Venga, primero empezaré por el argumento para, a continuación, como si de una piraña se tratase, ir mordiendo poco a poco la película hasta que no quede nada que contaros. Porque señoras y señores os recomiendo que si os gusta esta clase de pelis no leáis más allá del argumento, ya que tiene sorpresas para dar y tomar… y conocerlas de antemano sería arruinaros por completo la diversión.
Un grupo de científicos americanos está haciendo experimentos en el amazonas con las pirañas. Como es normal la cagan y las pirañas empiezan a mutar de una manera sorprendente. Su tamaño se va multiplicando por cada hora que pasa llegando incluso al tamaño de un edificio. Esos mismos científicos, junto a un soldado americano, tendrán que hacer frente a las pirañas antes de que éstas lleguen a Florida, y al mismo tiempo tendrán que enfrentarse al Coronel Antonio Díaz un tipo que no traga a los americanos.
Los Protagonistas
Paul Logan y Tiffany. Tifffany y Paul Logan. Los dos protagonistas de Mega Piraña. Si os habíais creido que ningún actor podía superar a Steven Seagal en estarse hora y media de promedio que dura una película con la misma cara, os equivocasteis. Si os pensabais que no había tipo más soso que Dolph Lungren, también os equivocasteis. Porque ha llegado Paul Logan, un tipo de esos musculosos, sin una pizca de talento como actor, y curtido en pelis que bueno… digamos que no son muy conocidas ni tampoco aptas para todos los gustos; pero eso no quita que sea perfecto para este papel. Un hombre que no tiene miedo a nada, por eso de su cara no sale expresión alguna, es mejor que el mejor jugador de cartas y más impasible que el mejor maestro Zen, por no decir que es capaz de todo y que patea mejor que Chuck Norris. Y Tiffany, ¿Tifffany qué? Pues solo Tiffany. Al principio creí que era otra actriz porno de esas que ahora quieren cambiar de tercio e ir a por otro tipo de cine, pero buscando más información he quedado sorprendido de quien es realmente. Una cantante pop que empezó su carrera a los 10 años. No me extenderé mucho en su vida ya que para eso está la Wikipedia. Os recomiendo que echéis un vistazo ya que su carrera profesional es interesante, y de paso os dejo también un link a un videoclip suyo con el tema I Think We’re Alone Now. Si veis la película en versión doblada al español entenderéis por que lo de actriz porno, es que la pinta que tiene y la voz que le han metido tiene tela…
Las pirañas
El antagonista de los otros dos mencionados son unos bichejos de esos que vale más no encontrarte en ningún río y menos cuando van en manada. Todo el mundo ya sabe qué es una piraña así que no os voy a soltar ninguna explicación de sus hábitos ni nada por el estilo. Aquí las pirañas están mayoritariamente hechas en CGI… sí, de ese tan malo… pero qué coño, es Asylum, así que no quiero ninguna queja al respecto. También hay alguna piraña muñequito, pero poca cosa. Tienen muy mala leche, tanta que no tienen suficiente con comerse a carneros o perros, sino que sus ansias de hambre abarcan desde helicópteros a buques de guerra e incluso edificios. Son casi indestructibles; ni balas, ni misiles ni siquiera las bombas atómicas pueden con ellas. ¿Pues cómo acabar con tal amenaza? Bueno, bueno… descubridlo vosotros mismos.
El guión
El guionista es el mismo que la dirige, así que se lo debía pasar doblemente genial. Me lo imagino sentado en una hamaca fumando de una cachimba al ir escribiendo el guión. Porque queridas y queridos, la baza principal que tiene Mega Piranha es la forma que tiene de engancharte, ya que cada vez que sale un nuevo gag, - porque no son más que gags, olvidaos de la palabra “escena” – son más… como diría… ¿tontos? sí, me quedo con tontos para no decir algo más fuerte. Tras cada uno de los mencionados gags llegas a creer que no puede ocurrir nada más ridículo… ¡pues toma!, ración doble. ¿Que no has tenido suficiente? Pues ¡triple ración! Y así durante la hora y pico que dura la peli. Ya os digo que no parareis de reir, de decir “¡Dios mío, no puede ser!” Os quedaréis con la boca abierta de cómo a alguien se le puede ocurrir tantas tonterías juntas y de cómo nosotros – en este caso yo – me lo he pasado tan rematadamente bien. También destacar la forma en que está grabada, la presentación de la gente que sale, en especial al ayudante del Coronel Díaz, jajajajaja todavía me río.
Las estupideces
Aquí ya no me meto con los actores principales ni secundarios, tan solo mencionar que más malos no pueden ser. Las estupideces a las que me refiero son los gags originados por las pirañas. Encontramos situaciones inverosímiles como la fuga del soldado norteamericano en plan Spider-man o a Ace Ventura en la escena del WC. Aprenderemos a matar megapirañas con nuestras piernas. Tampoco nos iremos a la cama sin saber que una batería de un móvil se puede recargar metiéndotela de la boca y que los ácidos que producen la saliva sirvan de pila; o de que al quedarte sin combustible en un helicóptero le enchufas una bombona de aire comprimido y no solo te da más combustible, sino que te da más potencia, como si de el Halcón Milenario se tratase. De ver cómo pirañas comen buques de guerra y helicópteros como si fuesen rosquillas y, lo mejor de todo, que salten del río para estrellarse contra edificios y… ¡explotar!. Y así infinidad de cosas… ya os digo que no podréis darle al stop porque necesitareis saber que más nos vamos a encontrar. Cual es la siguiente estupidez que nos espera. Lástima de ese final tan “normal” y poco convincente. Para un servidor hubiera sido mejor enfrentarse a ellas con un cuchillo en mano. Dispuestos a ver barbaridades…
En fin una película no apta para todo el mundo, pero sí para los que como yo disfrutamos de monstruos imposibles y alguna risita tontuna. Para terminar solo me queda decir que cuando leemos un libro, un relato o un cómic, muchas veces le ponemos nuestra particular banda sonora. Pues bien, aunque ésta ya tiene su musiquilla, mi compañera, al terminar de verla, me dijo: “¡tengo el tema perfecto para esta película!” Así que os dejo con un artículo sobre Hamburguesa Vegetal, donde encontraréis Fósforo, un tema que tiene mucho que ver con la película. Nada más acertado.
Lo mejor: Que una película de estas características te haga disfrutar más que muchas otras con mayor presupuesto, y las pirañas estrellándose contra los edificios.
Lo peor: El final, que no está a la altura de toda la peli. Demasiado normal y fugaz.
Thale
Cuidado con la chica guapa de la película poque esconde rabo
El folclore escandinavo da mucho juego. Si el pasado año pegaron muy fuerte Rare Exports (que llegó a alzarse con el premio a la mejor película en la pasada edición del Festival de Sitges) y la excelente Troll Hunter (presente en la actual edición del Festival); este año le toca el turno a Thale, producción Noruega dirigida por Aleksander Nordaas que tiene por protagonista a una Huldra.
Y supongo que todos aquellos que no seais eruditos en cultura y folclore escandinavo ahora mismo os estareis preguntando qué narices es una Huldra. Pues bien, aprovechando que acerca de Thale, la película, no he encontrado apenas información, aprovecharé este espacio para adentraros en el misterioso y fascinante mundo de las Huldras (eso sí… tras la pertinente – y necesaria – consulta a esa fuente inabarcable de sabiduría virtual – a la que un servidor siempre mira con un cierto grado de desconfianza – llamada Wikipedia).
Las Huldras eran seres que vivian en el bosque y que tomaban el aspecto de una bellísima mujer con cola de vaca y una espalda con la forma y la textura de un tronco podrido. La Huldra solía esconder su cola al acercarse a los hombres con el objetivo de seducirles y mantener relaciones sexuales. Si la Huldra quedaba satisfecha tras una buena ración de mete-saca (no… esto no aparece en la wikipedia), el hombre recibía una recompensa. Y si una Hundra lograba contraer matrimonio con un humano, aquella perdía definitivamente su cola y se convertía también en humana. Pero si durante el matrimonio la Huldra sufría malos tratos, el monstruo renacía y su venganza podía ser terrible.
En fin, todo este rollo para anunciaros la existencia de una película noruega titulada Thale, de la que únicamente conocemos su primer teaser trailer, y que vistos los precedentes de cine de horror escandinavo… la cierto es que promete. Os dejo con el trailer de Thale… ya os adelanto que a la chica del trailer no le vemos la cola.
The Call Of Cthulhu
¡Sin palabras!

- Título original: The Call Of Cthulhu
- Nacionalidad: USA | Año: 2005
- Director: Andrew Leman
- Guión: Sean Branney (adaptación)
- Intérpretes: Matt Foyer, John Bolen, Ralph Lucas
- Argumento:Un profesor en su lecho de muerte le deja a su nieto una caja llena de documentos sobre el culto Cthulhu. Francis Wayland, el nieto, decide seguir investigando lo que le llevará a descubrir y a experimentar cosas que nunca habría imaginado.
LA VALORACIÓN:
75 |100
Estrellas: 4
Hoy inauguramos una nueva sección en Almas Oscuras: Un amigo de Almas recomienda… Tal y como su nombre indica, en ella invitaremos a buenos amigos de este blog a que nos recomienden una película escribiendo una reseña sobre la misma. E iniciamos la andadura de la sección con Asier Fernández, un joven seguidor de Almas Oscuras que demuestra su valentía al recomendarnos The Call Of Cthulhu, fiel recreación del universo Lovecraft rodada en blanco y negro… y muda.
La verdad es que es un tanto irónico que una película muda me haya dejado sin palabras, pero es cierto, no hay otra manera de explicarlo. Producida por la Sociedad Histórica H.P. Lovecraft este cortometraje nos sumerge en el fantástico universo creado por el estadounidense previamente mencionado. Una realista adaptación del que probablemente será el relato más conocido del creador del terror cósmico, The Call Of Cthulhu (La Llamada de Cthulhu). La grabación se produjo de tal forma que tomara aspecto de las películas de los años 20. La razón de esto se basa en que el relato fue escrito en 1926 y querían que la película tuviese el mismo aspecto que hubiera tenido si hubiese sido grabada aquel entonces.
Contando con un reparto un tanto reservado esta obra de arte destaca ya por encima de todo trabajo audiovisual hecho hasta ahora sobre las obras de Lovecraft. Antes de nada no debemos olvidar que es una película hecha con poco presupuesto y con la intención de que parezca antigua, es decir, que se aprovecharon de la situación económica para convertirla en un plus. No nos vamos a encontrar, como es lógico, con unos efectos especiales de infarto, pero los decorados están perfectamente ambientados y en ningún momento desentonan. Incluso los sueños de cierto personaje están escenificados con una eficacia casi impecable, creando atmósferas terroríficas y extrañas. Desgraciadamente en este ámbito también se encuentra el peor punto que he podido ver en la película y es que ciertos planos amplios que nos colocan en el lugar de la acción son realmente imágenes antiguas (o me lo parecen a mí) y desentonan mucho con el resto de los planos.
Los actores no lo hacen del todo mal, aunque a algunos se les nota la falta de práctica y no hacen más que devolvernos a la realidad recordándonos que no estamos viendo más que una película. Matt Foyer, que interpreta el papel de protagonista, lo hace realmente bien, aunque también tiene sus altibajos.
Este tipo de cine cuenta con la obvia desventaja del sonido. Todo lo que podemos escuchar a lo largo de The Call Of Cthulhu es música especialmente compuesta para este propósito. Los compositores encargados de este trabajo son Troy Sterling Nies, Ben Holbrook, Nicholas Pavkovic y Chad Fifer. En mi opinión estos componen el mejor trabajo de todo el film. Puede que parezca un trabajo simple, ya que muchísimos músicos componen su propia música, pero este es un caso excepcional ya que la propia música tiene que acompañar a la película y tiene que transmitirnos exactamente lo mismo que estamos viendo (o por lo menos acompañarlo de una forma lógica). Añadiendo que estamos hablando de una película de terror creamos un cóctel difícil de creer. ¿A qué me refiero? Me refiero a que esta película tiene partes en las que he llegado a pasar miedo y tensión, ¡incluso me he asustado varias veces! En definitiva, de las mejores bandas sonoras que he oído en mi vida, no solo por su calidad musical, sino por todas las sensaciones que transmite.
Una película que recomendaría ver a todo fan del gran H.P. Lovecraft y a todo aquel que no le conozca. Quizás sea demasiado sencilla para algunos, pero ese es el propósito de los creadores y, por supuesto, todos los que hayamos leído el relato sabemos que no tiene que ser nada fácil acomodar tal obra a la pantalla.
Lo mejor: La banda sonora y la parte final en la que los marineros llegan a la isla.
Lo peor: Falta de práctica por parte de varios actores y ciertos planos amplios que desentonan con el resto.
Creature
La historia detrás del monstruo
Un ex-marine, su novia, y unos amigos de ambos, emprenden un viaje en automóvil con destino a New Orleans. Al tomarse un descanso en un bar de carretera, conocen al propietario del local, Chopper, quien no duda un instante en ponerles al día sobre la oscura leyenda de Lockjaw, una criatura mitad humana… mitad caimán.
Movidos por la curiosidad (y por la más absoluta estupidez… esto lo añado yo) el grupito decide acercarse al pantano donde tuvo su orígen la leyenda y pasar la noche en el bosque buscando una cabaña perdida en la que, supuestamente, nació la mítica criatura.
Así, a simple vista, Creature no pasa de ser la típica película de monstruito toca-pelotas dispuesto a darle su merecido a un grupito de jovencitos/as guapos/as y atléticos/as cuyos cerebros andan necesitados de estímulos electromagnéticos que los pongan en marcha.
Y posiblemente así sea. Pero sus responsables insisten en intentar convencernos de que Creature es algo más… Que su película indaga en la leyenda, penetra en el orígen del monstruo, en su interior. Según ellos Creature cuenta la historia que hay detrás del monstruo. Pues vale… a mí me sigue pareciendo (hasta que no se demuestre lo contrario) la típica película de monstruo y jovencitos/as cañón. Lo cual no es una crítica. El asunto, bien llevado, por muy sobado (sobadísimo) que llegue a estar, puede resultar tremendamente entretenido. Veremos si hay suerte…
Por cierto, supongo que muchos de vosotros habréis reconocido en las fotografías o el trailer que acompaña al post al actor Sid Haig, al que recordareis en su papel de Captain Spaulding en el genial díptico de Rob Zombie: La casa de los 1.000 cadáveres y Los renegados del diablo.
The Thing (La Cosa)
Regresa el E.T multiforme surgido del hielo
La paleontóloga Kate Lloyd viaja a la Antártida para realizar el trabajo más importante de su carrera, reunirse con un grupo de cinetíficos noruegos para desenterrar una nave extraterrestre sepultada en el hielo durante cientos de años. La nave está habitada por un ser que es capaz de cambiar de forma y tomar el aspecto de cualquier ser vivo.
Me hago viejo. Y me vuelvo vulnerable. Hace apenas unos meses, cuando oí hablar por primera vez de un remake de La Cosa (The Thing), una de las mejores obras del maestro John Carpenter (¿también vais a discutirme la categoría de maestro del gran Carpenter?), os aseguro que me entraron ganas de extrangular a alguien… posiblemente a un ejecutivo con corbata de Hollywood al que se le ponía dura tan solo de pensar en el negocio que se traía entre manos.
Pero como ya he dicho antes, me hago viejo. Y el visionado del primer trailer de The Thing, precuela (sí, ha pasado de ser remake a ser precuela) de la película de Carpenter (que a su vez era el remake de un clásico de la ciencia ficción de los 50 conocida en España como “El enigma de otro mundo”), ha hecho renacer en mí la esperanza de poder ver una película, cuanto menos, entretenida. ¡Qué demonios! Y de no ser así, pues ya habrá tiempo de indignarse y/o cabrearse con los responsables del evento.
Dirige Matthijs van Heijningen Jr, y la acción de The Thing, como supongo que habréis deducido del argumento, se sitúa momentos antes de la película de Carpenter y sigue el devenir de la expedición noruega a la que se hacía referencia en la misma. La precuela se estrenará en los USA el próximo mes de octubre.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 21/09/11 | CATEGORIAS: Noticias , Monstruos
TAGS: extraterrestres, monstruos, remake
Hybrid
Un calamar con llantas de aleación
- Título original: Hybrid
- Nacionalidad: Estados Unidos/Alemania | Año: 2010
- Director: Eric Valette
- Guión: Benjamin Carr
- Intérpretes: Shannon Beckner, Oded Fehr, Ryan Kennedy, Melanie Papalia
- Argumento:Chicago, un depósito de coches desahuciados. Un viejo auto negro es llevado tras un accidente y, para sorpresa de los empleados del turno de noche, tras su carrocería se oculta algo monstruoso.
LA VALORACIÓN:
43 |100
Estrellas: 2
Unir terror y vehículos – asignándoles un protagonismo principal – en la gran pantalla no es algo nuevo; incluso la Dirección General de Tráfico hace uso de elementos macabros, mundanos obviamente, en sus trabajados anuncios.
Bien sea conducidos por un psicópata o con voluntad propia para arrollar indefensos transeúntes, todos recordamos con cariño pequeñas joyas del calibre de Christine (más por su original literario que por el acabado final aportado por Carpenter), El Diablo sobre Ruedas (genial debut televisivo de Steven Spielberg), Yo compré una moto vampiro (igual de imprescindible que británica), The Wraith (con un ligeramente sobrio Charlie Sheen) o la descacharrante Monster Man (la cual recomiendo encarecidamente a los amantes de la serie b casposa).
Hoy le toca el turno a Hybrid (o Super Hybrid si necesitáis más octanaje), que, como ella misma se intenta vender, viene a ser la reinvención moderna de todas esas películas sobre coches asesinos que se prodigaban antaño. ¿Y es cierto semejante estamento? Desgraciadamente, no. Otra triste cinta, diría “de serie b” pero se ajusta más a la realidad “incompleta”, condenada a quedar aparcada en una estantería olvidada del video-club, en la infame sección de terror fantástico, más por su falta de esencia, de alma, que por su propio diseño: dentro de unos parámetros adscritos al cine independiente se mantiene a flote técnicamente y, sin embargo, acaba aburriendo hasta al adicto a la basura fílmica más recalcitrante.
Hasta un depósito de coches, ubicado en Chicago, es llevado por la policía un vehículo destrozado tras un brutal accidente donde, curiosamente, el conductor del auto ha desaparecido. Los mecánicos y gente variopinta, que pueblan el enorme taller, descubren mientras rumian contra el maldito turno de noche, que el automóvil siniestrado es más de lo que parece, en concreto un depredador asesino con gusto por la carne humana. Empieza en ese momento la caza del monstruo a través de las plantas del depósito: el hombre contra una máquina de matar capaz de tomar la forma de cualquier coche.
El motor de Hybrid queda totalmente gripado tras la secuencia inicial de créditos que, lamentablemente, resulta casi lo mejor de la película. Al fin y al cabo, es solo durante los cinco primeros minutos cuando podemos mantener ciertas expectativas y creernos ante un buen espectáculo de acción, terror y coches asesinos de “vaya usted a saber donde”: Mentiras, engaños y subterfugios baratos…
¿Qué parte de culpa de esta avería le corresponde al director? La verdad que me resulta duro cargar las tintas contra Eric Valette. No porque su labor tras las cámaras sea buena, de hecho su dirección es bastante ramplona y no transmite ninguna energía, si no porque su largometraje debut me gustó y sorprendió a partes iguales. A dicha cinta, Maléfique (2002), le han llovido sapos y culebras de una forma algo exagerada; sinceramente se trataba de un buen terror carcelario, bastante distinto merced a la dosis adecuada de mística lovecraftiana. Incluso contaba con un marcado acento europeo, no en vano se trata de una producción francesa, que ojala se hubiese mantenido en éste, su último proyecto editado. Pero ningún resto de decadentes vapores, emanados desde las alcantarillas de nuestro anciano continente, queda dentro de Eric Valette tras su travesía atlántica buscando fortuna, materializada en el ridículo “remake” de “One Missed Call”. Para ubicarnos resumidamente y sin hacer mucho desprecio al cineasta francés: Hybrid está por debajo del dichoso “remake” y a años luz de Maléfique.
Sin duda, gran responsable de la mediocridad del film es el guión firmado por Benjamin Carr. Más que un guión al uso, podríamos definir el libreto como un compendio desangelado de ideas sueltas, siendo el principal reclamo la idea de un coche asesino y… nada más. Es cuando llega el coche al depósito, poco después de la citada secuencia aérea de títulos de crédito, en que se revela la dejadez y el poco esfuerzo con el que de ha desarrollado la historia principal y única. Toda la trama se desarrolla dentro del garaje y se enfoca hacía la caza del auto carnívoro por parte del tedioso personal de las cocheras, obviando el potencial que ofrecía el propio automóvil. Si además a esta parquedad de localizaciones le tenemos que añadir un origen del vehículo asesino rocambolesco y rancio a partes iguales (SPOILER Sí, el coche es un calamar evolucionado más que un Pokemon dejado al sol tres días FIN SPOILER), tenemos como resultado un argumento y desarrollo nulos y, peor todavía, aburridos.
No es de extrañar encontrarnos con un guión facilón en manos de Benjamín Carr, este prolífico escritor es la mente detrás de las últimas entregas, directas al mercado doméstico, de las sagas Puppet Master y Hellraiser… aunque para mi no es ese su mayor pecado. El señor Carr, bajo seudónimo, firmó uno de los peores finales, para una cinta de fantasmas, que he visto en mucho tiempo: 13 Fantasmas.
Tampoco es pródigo el libreto a la hora de dar sustancia a los personajes; increíble que centrando un largometraje tan solo en cinco personajes, estos sean tan-tan-tan planos, especialmente la heroína principal, que no solo es intrascendente si no también repelente. Y esto si que es realmente un problema: sin poder solazarnos con la tensión y miedo provocados por un coche asesino en toda regla – ya os dijo que al final da pena el animal –, encima tener que aguantar diálogos entre cascarones vacíos.
Ver el miserable espectáculo es cargante, pero les tuvo que resultar igual de adormecedor a los actores puesto que su ánimo está bajo mínimos delante de la cámara.
Pero existe una excepción que confirma la norma: Oded Fehr (The Mummy o las últimas entregas de Resident Evil) interpreta acertadamente al repelente jefe del depósito. La verdad que sus borderías son lo único que anima a terminar Hybrid; pese a todo, el personaje está bastante desaprovechado y eso que su afición a la caza mayor resulta muy consecuente con la orientación final del film.
Nada que reseñar a nivel técnico, los efectos especiales son escasos pero están diseñados decentemente aun sin haber sacado provecho a la capacidad mutante del vehículo: amantes de los coches de carreras, época o diseño abstenerse con Hybird.
La banda sonora, sonido, fotografía, edición e iluminación acordes con un proyecto de mínimo presupuesto. Elemento coherentes pero repetitivos dado lo reducido de la ubicación física donde transcurre el metraje.
En definitiva, una pena que no se haya sacado partido de una historia que en su simple planteamiento y la resurrección del subgénero (¡¿pero cuántos hay?!) de los coches asesinos, podría haber dado mucho de sí. Sobre todo contando con un director, que considero tiene mucho que contar todavía, y un guionista cuya sola experiencia a la sombra del terror de serie b, bien podría haberle ensañado ya lo que funciona y lo que no. Película sin pulir (y casi sin terminar) solo recomendable para aquellos que sepáis poner mucho empeño a la hora de ver cine basura y a los fanáticos de motores que se alimentan con sangre;
Yo al menos le tomé cariño al coche de marras (”¡Mata a esos peleles! ¡Mátalos a todos!”).
Lo mejor: El coche asesino de las profundidades abisales
Lo peor: Personajes planos interpretados por actores sin carácter
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 27/07/11 | CATEGORIAS: Críticas , Monstruos
TAGS: coches asesinos, serie b
Orcs!
Rebajas en la tienda de disfraces
- Título original: Orcs!
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
- Director: James MacPherson
- Guión: Jason Faller, Anne K. Black
- Intérpretes: Adam Johnson, Maclain Nelson, Brad Johnson
- Argumento:Dos estúpidos guardabosques y una manifestante ecologista se enfrentan a una tribu de sanguinarios orcos, despertados de las profundidades de la mina de un parque nacional.
LA VALORACIÓN:
35 |100
Estrellas: 2
Cal es un guardabosques amargado y cínico, pero de orgulloso bigote, cuyo único sueño es poder retirarse a Hawaii y pasar el resto de su existencia bebiendo piñas coladas a la par que contempla las exóticas danzas de las bailarinas nativas. Mientras tanto, en el Parque Nacional de la Roca Columpio – eficazmente derribada hace varias décadas para seguridad de los visitantes -, los días pasan despacio para Cal, sin ser valorado siquiera por sus hoscos compañeros.
Pero como si de cuento fantástico se tratase, todo cambia radicalmente cuando una mañana de verano se presenta el guarda novato Hebie, el cual es asignado a Cal como aprendiz. Cuando las fuerzas de la amistad y el compañerismo colisionan no muy aparentemente, en ese preciso instante, una tribu de orcos decide salir de sus cuevas para aterrorizar el humilde parque. Las masas de acero y músculo surgen de las entrañas de una mina, donde se habían dedicado años y años a preparar la aniquilación de los habitantes de la superficie.
Por suerte para la humanidad, esa malvada tribu de caóticos y salvajes orcos se las tendrá que ver con nuestra pareja de guardabosques preferida; acompañados por una eficaz activista antisistema experta en el uso de arcos – y antiguo ligue de Cal -, lucharan por y para el código ético de los guardabosques. Así pues, tres valientes héroes emprenden la gloriosa gesta de destruir a un ejercito de bestias sanguinarias tan solo con su inteligencia y una exigua provisión de armas y… y… y bueno, ya os imaginaréis como acaba la historia.
Orcs! es una comedia de acción, con toques de terror, directa a DVD. Sirva este breve estamento para resumir el alcance, limitaciones y – escasas – bondades de un producto yankie cuya razón para existir cuesta percibir. Orcs! viene de la mano de un director absolutamente desconocido, James MacPherson, y de unos guionistas, Jason Faller, Anne K. Black, que en su haber solo pueden presumir de otras obras, para el mercado doméstico, con remedos de dragones creados por ordenador como mayor atractivo (¿). El único rostro ligeramente “popular” es el de su protagonista: Adam Jonson, participe en Frozen o The Maze entre otras.
Si a nivel de rostros conocidos estamos de capa caída… imaginaos el envoltorio que adorna el paquete: banda sonora repetitiva – y que suena inquietantemente a la de otras producciones –, montaje defectuoso, lagunas arguméntales lo suficientemente profundas para convertir el desierto de Los Monegros en un vergel, planos más cerrados que las piernas de una monja, maquillajes y vestuarios traídos por los pelos, diálogos realizados al azar por una máquina de combinar palabras… sin ser especialmente cruel, lo dejaremos en un “bajo nivel general”, mucho más políticamente correcto.
Con todo lo dicho, poca defensa se puede hacer de una película ideal en caso de buscar la siesta veraniega perfecta; a lo sumo se puede reconocer que resulta “simpática”. ¿Por qué? A pesar de la poca química que existe entre Cal y Hebie, los interpretes consiguen mantener el tipo un punto por encima de lo habitual para este tipo de producciones; así que enfundados en sus uniformes y luciendo bigotitos es imposible no tomarles algo de cariño – aunque solo sea por pensar: “pobrecillos, ¿cómo se habrán metido en este despropósito? –.
Pero el factor más importante para la sonrisa cómplice es el concepto que subyace detrás de esta, recordemos, humilde cinta: plantar una tribu de orcos en un entorno moderno para realizar el enésimo Feast de los últimos años.
No quiero entrar en el camino de desgranar lo que significan los orcos dentro de la fantasía occidental, pero apuntando a ciertas escenas, que podemos contemplar a lo largo del reducido (menos mal) metraje de Orcs!, parodias directas (en absoluto graciosas) de otras pertenecientes a El Señor de los Anillos; la intención de bromear cariñosamente con una figura muy querida para los amantes del fantástico parece ser el “leitmotiv” de esta cinta. Desgraciadamente, y por mucho que sea loable, el resultado final es más un insulto para los seguidores de la fantasía épica antes que otra cosa.
Seré escueto para variar: la caracterización de los orcos es mala, además bien podrían haber sido cualquier otra figura clásica de la fantasía o del horror (vampiros, zombies o bomberos psicópatas).
A efectos de guión o narrativa, no importa su procedencia lo más mínimo, y el que vayan casi todos con casco (para ahorrar en maquillaje) tampoco debe importar mucho por lo visto. A este último respecto os pediría que observaseis la primera imagen de la reseña. Bien, es un orco, ¿cómo se os queda el cuerpo?
También es cierto que estos defectos no deberían evitar que alabemos, al menos, las intenciones del equipo detrás de esta película, recordemos “one more time”, independiente.
Resumiendo:
1.- La comedia no funciona, en todo caso pueden resultar simpáticos ciertos momentos aislados – el blandísimo final y los guardabosques -. Amén de que es difícil sonreír cuando los fallos arguméntales se multiplican tal que fuesen “gremlins” en un parque acuático. Un guionista que se digna, sin estar hasta las cejas de amanitas, a mostrar unos orcos a plena luz del día para acabar, media hora más tarde, usando la debilidad a la luz – natural o artificial – como excusa para quitarse a los orcos de en medio… en fin, o es un chaval de doce años o nos está tomando el pelo descaradamente.
2.- La acción resulta difícil llamarla de tal forma. Sin ser una aberración de proporciones bíblicas como lo visto en La Sombra Prohibida (J. L. Alemán has conseguido que Cthulhu se revuelva en su sueño acuático, ¡con la fe que teníamos en ti!), la épica batalla final es la antitesis de la planificación. Pero fijaos que aquí la comedia involuntaria hace acto de presencia para deleitarnos merced del *abuso de la cámara lenta, algunos momentos de cámara rápida – os juro que no me lo estoy inventando – y de los disparos sin ton ni son (todo un reto contar los orcos acribillados). Que tal ridículo esté perpetrado a posta, cuesta creerlo… más bien parece una consecuencia directa del escaso presupuesto.
3.- El terror… el terror… ¿¡¡¡qué terror!!??
Avisados estáis, aunque seamos justos… ¿alguien esperaba algo apoteósico?
Lo mejor: El concepto orco
Lo peor: El bajo nivel general
The Tunnel
Bajo las grandes ciudades habitan monstruos

- Título original: The Tunnel
- Nacionalidad: Australia | Año: 2011
- Director: Carlo Ledesma
- Guión: Enzo Tedeschi, Julian Harvey
- Intérpretes: Bel Deliá, Andy Rodoreda, Steve Davis
- Argumento:Un equipo de televisión se sumerge en los túneles subterráneos de Sydney en busca de una historia, sin saber que la historia también le busca a ellos.
LA VALORACIÓN:
78 |100
Estrellas: 4
1.-HECHOS:
Hace ya un tiempo que me había prometido a mi mismo que no iba a volver a ver ninguna película que estuviera rodada en formato semi-documental o mockumentary o “supuestas” historias reales estrenadas con la excusa de “metraje encontrado por la Policía de…”, en vez de currarse un guión de película y rodarlo como tal. Hace poco caí en la trampa de RE-CUT, y me cabree un rato (aunque no es tan horrible como “alguien” me dijo, las he visto mucho peores). Pero es que THE TUNNEL es diferente, de hecho ha sido diferente desde un principio.
Digo desde un principio porqué tal vez sea esta la primera película estrenada bajo el brumoso concepto del crowfunding, o financiación en grupo; lo que viene a significar que una película (o proyecto, o Fundación…pero relacionado con Internet) basa su producción y desarrollo en la ayuda de aficionados entusiastas que decidan colaborar con unos eurillos para llevar a buen puerto un fin común. Desde que se dió a conocer THE TUNNEL dejó bien claro que esa era su principal fuente para poder terminar la película. A cambió ofrecía uno de los 135.000 fotogramas de la película, aparecer en un póster especial (el que hemos subido) y sentirse partícipes de “algo especial”. Una vez visto la película tengo que decir, honestamente, que me hubiera gustado formar parte de este proyecto…Otra de las recompensas de la película, pero esta para todos, ha sido el lanzamiento legal del torrent para que todos la pudiéramos ver al mismo tiempo. No sé, tal vez el asunto merezca un debate más sesudo acerca de la propuesta, pero a mi me parece un acierto tremendo por parte de la productora; sobre todo teniendo en cuenta que se va a estrenar en cines (por ahora solo en Australia) y saldrá a la venta en edición especial de 2 DVD’s.
Hablemos de HECHOS….Un hecho es que bajo el suelo de Sydney yace una de las redes subterráneas de ferrocarril más grandes del mundo, tan grande que cuenta con su propio lago de 1 kilómetro de largo y 10 metros de ancho;otro hecho es que los túneles datan desde mediados de los años 20 del siglo pasado, y que han servido desde como granja para cultivar setas hasta como refugio durante la II Guerra Mundial; y otro hecho es que desde principios de los 90 hasta hoy en día el Gobierno de Nueva Gales del Sur ha considerado varias maneras para aprovechar ese agua y los enormes túneles abandonados como recipientes para contener agua reciclada, pero por una razón u otra los planes siempre se han quedado en agua de borrajas. (FUENTE: http://en.wikipedia.org/wiki/St_James_railway_station,_Sydney). Ahora nos movemos a la ficción….
2.-FICCIÓN:
Ficción es, eso es evidente, por mucho que nos digan que la policia no ha querido pronunciarse sobre el suceso de la desaparición….bueno, espera, que me adelanto. Los principales protagonistas de la película son un equipo de televisión que, sin mucho convencimiento, se pone tras la intuición de una presentadora que ha olido algo turbio tras el cierre de la última intentona del Gobierno de Sydney para convertir los túneles abandonados en plantas para reciclar el agua. La noticia va tomando más interés cuando van apareciendo indicios de “sin techo” desaparecidos (escalofriante la entrevista con uno de ellos), cuando representantes del Ayuntamiento se hacen los orejas de forma poco usual, y, que demonios, sólo es bajar a los túneles media hora, grabar un poco, editarlo y darle a conocer a la gente algo que no conocen.
Pero no es así. Para empezar no consiguen el preceptivo permiso y se tienen que colar por un tunel abandonado, es decir, tirar de mapas y perderse un poco. Luego el técnico de sonido comienza a escuchar ruidos extraños que no deberían estar ahí, encuentran restos evidentes de que ha habido gente viviendo hace poco en los túneles, pero ni rastro de ellos. Y entonces desaparece el citado técnico de sonido, en una secuencia tremenda, y el “sencillo” reportaje adquiere tintes de juego de supervivencia contra algo desconocido, grande, y cruel….
3.-RESULTADO:
El resultado podría haber sido una más, sino fuera por el planteamiento técnico y narrativo que el director y los guionistas utilizan. Alternando entrevistas con los reporteros con partes del metraje del reportaje, añadiendo escenas supuestamente intrascendentes de los momentos previos y, lo más novedoso desde mi punto de vista, el punto de vista externo de cámaras que están cerca de los hechos (de tráfico, del Metro, de la Policía…) que consiguen que, sin apenas darte cuenta estés tan metido en la historia que realmente te creas que estás viendo un reportaje del Canal Historia, eso sí, con bicho. De hecho, los actores lo hacen de forma tan creible que me recuerda a la protagonista de REC, con la diferencia de que la actriz española venía de presentar los 40 y se le notaba a kilómetros, y los que vemos aquí son actores, no muy conocidos, pero actores y marcan una diferencia.
Paradójicamente, lo mismo que le da ese matiz de autenticidad y genuino terror, hace que se resienta, especialmente en el ritmo, que no esté muy compensado. Comenzamos conociendo cuales fueron los pasos que llevaron al grupo de periodistas a meterse en la boca del lobo, de forma cronológica, y eso tal vez lleve a más de uno a cansarse a la media hora cuando piense: “¿cuándo coños comienza la chicha?”, y en el momiento que comienza es como si le metieran el óxido nitroso de las pelis esas de coches: que todo comienza a pasar un poco demasiado deprisa. En el momento es lo que corresponde, y para claustrofóbicos como yo hay momentos realmente angustiosos: baterías que se acaban, cámaras que se caen y dejan entreveer “algo” que merodea cerca de los protagonistas sin que ellos lo sepan, pasillos angostos que desembocan en callejones sin salida, agujeros en los que no entrarias ni por un trio con Taylor Momsen y Kelli Scarlet, y todos los recursos necesarios como para que se te encoja el corazón y te sorprendas a ti mismo diciendo: “Por ahí no, por ahí no, por diosss!!!”. Ese contraste tan marcado entre la primera mitad de la película y la segunda hace que quede algo descompensada, pero lo importante es que la espera merece la pena, es decir, a-co-jo-na.
Parte de la culpa, que no se me olvide, la tiene la excelente fotografía (a pesar de ser cámara al hombro no llega a agobiar), y la BSO que alterna ruidos cuasi-industriales con largos momentos en los que solo se escuchan jadeos, pasos a la carrera y algo siniestro que se va acercando…
Por lo tanto, en lo que a película de tensión con bicho, cumple con creces (mucho más de lo que honestamente esperaba); como “falso documental” sale mejor parado que la mayoría de lo que estamos acostumbrados a ver, de hecho llega a ser muy, pero que muy verosimil. Resumiendo: un triunfo por parte de la productora y los crowfunders que confiaron en la idea.
Lo mejor: La credibilidad, la ambientación y la tensión de la última media hora.
Lo peor: Cierta lentitud en la primera mitad de la película.
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 23/05/11 | CATEGORIAS: Críticas , Monstruos
TAGS: falso documental, independiente, monstruos














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