Scarecrowd

Espantajo a secas

Scarecrowd

El granjero Tony Maio se convierte en un feroz mutante debido al impacto de un meteorito en la Tierra. Disfrazado de espantapájaros para ocultar su apariencia, comienza a matar a la gente para satisfacer su sed de sangre.

El autor de “Scarecrowd”, el italoamericano George Nevada, dejó la restauración para dedicarse al cine tas la muerte de su padre, el cual llegó a trabajar como secundario a las órdenes de Freda y Bava. Con cuarenta mil dólares en el bolsillo terminó en 2015 su ópera prima: “Scarecrowd: The Musk”, un homenaje, en sus propias palabras, a las viejas cintas slasher provenientes de la tierra de sus raíces familiares. Incluyendo, para gozo de los más peques de la casa, todo el gore y humor que el muchacho ha mamado viendo VHS tras VHS. Los resultados son los que podéis catar en un entrañable tráiler lleno de pus, vísceras y filtros grindhouse. En resumen, un muestrario de tonterías rubricadas por una banda sonora que, a pesar de tocar buena fibra en cuanto a su ascendiente italiano, está varios peldaños por debajo de lo que el “revival” de calidad nos está ofreciendo sonoramente en la actualidad.

Devil's Domain

Satán dice LOL

Devil's Domain

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Devil's Domain

En mis tiempos góticos fui un gran seguidor del catálogo de “Cleopatra”, una distribuidora y productora que durante la primera mitad de los noventas pegaba muy fuerte dentro de la cultura underground, tanto reeditando clásicos punk o progresivos – “The Adicts”, “Vibrators”, “Hawkwind”, “Chrome”, “Gary Numan” – como lanzando algunos de los grupos más potentes dentro del panorama internacional oscuro: “The Wake”, “Children on Stun”, “Electric Hellfire Club”, “Christian Death”, “Shadow Project”, “Rosetta Stone”, “Nosferatu”, “Sex Gang Children”. Pero los tiempos han cambiado mucho desde aquellos días ajenos a internet, y esta distribuidora californiana ha devenido en un jugoso catálogo antiguo de grupos y poco más. Asediada económicamente por el consumo de música a través de medios ilegales; por no hablar de nuevos sellos emergentes con una escudería bastante más viva. En otra vertiente, demuestra esta decadencia la reciente incursión que “Cleopatra”, todavía dirigida por Brian Perera, ha realizado en el mundo del séptimo arte, lo hacen con dos obras que pasarán a los anal–es de la historia por su casposo resultado: “Devil’s Domain” y “The Black Room”.

Lo mejor: Demostrando una sutileza equivalente a la bomba de neutrones, es normal reírse a ratos.

Lo peor: El círculo perfecto: mierda abundante durante todo su perímetro.


Don't Hang Up

La venganza de Cara Anchoa

Don't Hang Up

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Don't Hang Up

El acierto principal de este subproducto nacido a la sombra de las torturas y las voces en off de “Saw” es el utilizar algo tan actual y de dudoso gusto como son las ciber bromas como motor de su trama. Los defectos, por otro lado, son tan variados que merecen ser enumerados con más detalle en esta corta reseña cuyo primer párrafo acabáis de digerir…

Dos estúpidos adolescentes norteamericanos se entretienen gastando bromas telefónicas, hasta que una de sus víctimas les responde amenazándoles con matar a sus amigos y familiares si no deciden seguir su macabro juego.

Lo mejor: Las víctimas te caerán mal desde el comienzo.

Lo peor: Lineal en todos los sentidos.


Bates Hotel

De niño a Mujer

Bates Hotel

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Bates Hotel

Por si teníamos poco con los remakes de cine innecesarios, la televisión ha decidido sumarse a la moda de revisitar los clásicos y hacer de ellos un vehículo para mantener pendiente a una audiencia cada vez más ávida de experiencias que traspasen la duración de un largometraje.

“Hannibal”, “Fargo”, “El exorcista”, “Scream”, “Una serie de catastróficas desdichas”, “Spring breakers”, “Westworld” o “La niebla” son algunos de los títulos que han probado o probarán suerte en los próximos meses en esto de venderse a la audiencia. Los resultados, hasta ahora, son desiguales y van desde lo sensacional (Fargo) a lo mediocre (Scream). Lo que es indiscutible es que, en la mayoría de las ocasiones, al escuchar que se adapta a formato serie un título popular, todos nos llevamos las manos a la cabeza… y cuando este título resulta ser un clásico del cine de todos los tiempos el listón puede ser insalvable. Me lanzo al ruedo a comentar la precuela de la enorme “Psicosis” anunciando, desde ya, que pese a los errores, el resultado es de interés creciente temporada a temporada.

Lo mejor: 2 actores que lo dan todo y un trasfondo dramático bien explotado. Constantes guiños al universo de Hitchcock.

Lo peor: sus 2 primeras temporadas son prescindibles. La ausencia de terror.