violación

Una joven prometedora

Los cazadores cazados.

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La campana del infierno

Venganzas y matasuegras

La campana del infierno

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

La campana del infierno

Hoy toca revisar clásicos. En concreto un título relativamente poco conocido del fantaterror europeo que nacio con mal pie. Su director murio, el último día de rodaje, al caer desde lo alto del campanario que aparece en varios instantes de la cinta. Una muerte que truncó una carrera prometedora, la de Claudio Guerín, y otorgó a “La campana del infierno” la etiqueta de *película maldit*a. Es interesante revisar el título porque el tiempo ha convertido lo que era una narración inicial confusa en modernidad. Además, la potencia de alguna de sus escenas, demuestra lo transgresora que fue la década de los 70 a la hora de impactar al público.

Con un reparto internacional que encabeza el actor Renaud Verley, estrella fugaz del cine francés de la época, y la actriz Viveca Lindfors, curtida en secundarios del cine de terror y cocinera del pastel que con empeño buscaría el zombi de Creepshow, la película nos transporta a un pueblo de la costa gallega al que regresa, después de varios años internado en un psiquiátrico, Juan (Verley). Esta visita despierta el recelo de Marta (Lindfors), tía y albacea de la fortuna del protagonista. Desde el primer encuentro Marta ve, en las constantes bromas de su sobrino, una posible amenaza para ella y sus tres hijas.

Lo mejor: Mantiene el interés incluso cuando es predecible. Crea una Atmósfera inquietante que funciona de maravilla

Lo peor: Alguno de sus giros se ven hoy en día muy tontos. Las escenas con animales.


Juegos sangrientos

Las chicas son guerreras

Juegos sangrientos

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Juegos sangrientos

“Blood Game” es un survival (aunque algunos lo definan como un slasher) muy poco conocido dirigido por la aun menos conocida Tanya Rosenberg. De trama simple pero bien resuelta, nos cuenta la difícil situación de un equipo femenino de béisbol que se verá obligado a luchar con todas sus fuerzas para defender sus propias vidas.

Babe and the Ballgirls son un equipo de béisbol formado por exuberantes mujeres que se ganan la vida jugando partidos de exhibición por todo el país. Esta vez les toca jugar en un apartado pueblo de vaqueros. Cuando ellas ganan el partido, los chicos quieren tomarse la revancha a su manera.

Lo mejor: Bosque y chicas

Lo peor: Muertes demasiado suaves y final descafeinado.


Sesión salvaje

Del olvido al corazón

Sesión salvaje

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Sesión salvaje

Presentada en el festival de cine de Sitges, no se nos ocurre otro festival mejor para este producto, el documental “Sesión Salvaje” es una carta de amor de sus directores al cine español que les fascinó en su infancia; a esos títulos que uno no veía, generalmente, en una pantalla grande: pero que se batían en duelo por captar la atención del público, junto a las grandes producciones de los estudios, en las estánterías de los videoclubs. Cine que se suele denominar como “de género”, aunque es una nomenclatura, a mi juicio, parcial que tal vez respondiera mejor a la calificación de Serie B o incluso de letras más bajas hasta llegar a la Z. Películas que, si acaso, acompañaban a las cintas populares en las sesiones dobles de los cines de barrio y cuyos títulos y portadas prometían sensaciones fuertes sin tapujos ni concesiones.

Acompañados por la voz de un Raphael de serie B (un cantánte que imita los caracolillos y las imposturas vocales del original) abre “Sesión Salvaje” su viaje por el nacimiento del cine de entretenimiento español. Comienza con la formación de sus creadores. Curtidos en las coproducciones de mediados de los 60, principalmente con Italia. El spaguetti western, fue la cuna del denominado chorizo western (cine del oeste made in spain), en donde se da justo homenaje a la figura de Joaquín Romero Marchent ( este año también Tarantino, desde su “Érase una vez en Hollywood” ha querído dignificar al director madrileño). Desde ese punto, el documental, a traves de más de 20 entrevistados, desgrana la lucha contra la censura franquista, nuestra aportación al fantaterror europeo, el nacimiento del cine de destape y como este termina dando origen al porno, el criminal que da nacimiento al cine kinki y la comedia española astracanada protagonizada principalmente por Ozores, Pajares, Esteso y muchas chicas ligeras de ropa.

Lo mejor: Sus secuencias y su cariño hacia las cintas de la que habla.

Lo peor: A veces salta a sitios extraños que se salen del tema. Su postproducción es algo pobre.


Julia

¡Dales caña, Julia!

Julia

Julia fue drogada y violada por Piers y sus amigos, quienes luego la dieron por muerta. Pero Julia ha sobrevivido, y se las arregla, como puede, para regresar a casa. Más tarde Julia escucha, por casualidad, una conversación acerca de una terapia cuyo objetivo es que las víctimas de violación sean capaces de revolverse contra sus atacantes. Una mujer misteriosa, Sadie, le presenta al Dr. Sgundud, quien enseña a Julia a respetarse nuevamente a sí misma a través de la humillación que ejerce sobre una serie de hombres a los que conoce de forma casual. Julia decide, finalmente, utilizar los métodos del Dr Sgrundud para vengarse de quienes la violaron.

Los amantes del género rape&revenge estamos de enhorabuena. Julia, dirigida por el debutante Matthew A. Brown y protagonizada por Ashley C. Williams (una de las protagonistas de The Human Centipede), parece reunir todos los elementos del subgénero: mujer violada y dada por muerta, resurrección (en terminos estricatamente físicos y psíquicos)… y catarsis final a modo de cruel y sangrienta venganza. Dolor y muerte al violador. A destacar el hecho de que los acontecimientos de Julia se alejen de la América profunda y de los dominios del redneck o “paleto sureño”, y abrace, tal y como ya ocurría en la reciente secuela del remake (bufff) de I spit on your grave, un paisaje urbano que también nos remite al clásico de Abel Ferrara, Ángel de venganza (Ms. 45, 1981). Las primeras reseñas de Julia, tras su paso por el FrightFest, han sido muy positivias, hasta el punto de situar la película de Brown por encima del mencionado remake de I spit on your grave.