Puñaladas traperas

10 slashers para una década

Puñaladas traperas

A raíz de la reseña de la igualmente famosa que infame “Inocentada Sangrienta”, mi compañero Manu y un servidor convenimos que nuestra afición por el slasher tenía que verse cristalizada en forma de monográfico sobre tan denostado subgénero, sin prejuicios, sin análisis sesudos que vayan en contra de la diversión descerebrada representada por iconos de la talla de Michael Myers o Leprechaun.
Ni cortos ni perezosos nos planteamos echar la mirada hacia atrás y comentar sobre un buen puñado de películas que nos hubiesen llamado la atención en los últimos diez años. Por supuesto, se trataría de un especial sesgado por nuestros gustos personales y que no pasaría de mero repaso de slashers que por una razón u otra nos habían hecho pasar un buen rato a ambos. Diez asesinos, o alguno más, con los que pasar un buen rato entre cuerpos de escándalo y montañas de vísceras. Diez asesinos que han pasado con mayor pena que gloria por nuestras pantallas desde 2004. Diez asesinos que sirven como perfecta introducción al género desde su perspectiva moderna, que desgraciadamente se ve demasiado sesgada por un pasado, los setenta y los ochenta, de peso y calidad difíciles de recuperar.

Dadas estas directrices ya os podemos anunciar que no hemos redactado una especie de top ni hemos tenido la intención de abarcar lo mejor del subgénero. Por ejemplo nos hemos dejado en el tintero cintas que a buen seguro os escandalizará su ausencia. Somos conscientes de que el remake de “Las Colinas tienen Ojos” es un peliculón, que “Scared” es una slasher exótico como pocos o de que “All the Boys Love Mandy Lane” merece una buena dosis de alabanzas, pero deseábamos sacar a la luz títulos más personales, a la par que dejar la puerta abierta a vuestras propuestas y recomendaciones. Más peliagudo sería el tema de lo que mi estimado compañero y el que suscribe consideramos un “slasher”; precisamente la lista de marras vendría a definir de forma muy clara nuestra visión, que vuelvo a insistir tiene un interesante y divertido tufillo a serie b, el sesgo que en realidad ha sido el abono para el verdadero slasher.

Así pues, aquí van The hills run red, Rest Stop, Dark Ride, Black Christmas y Home Sick – seleccionadas por el gran Manu –; y Behind The Mask, Hack!, Stitches, El Aprendiz de Satanás y The Orphan Killer – mi selección personal –.

Esperamos poder compartir impresiones e incluso descubrir alguna joya oculta gracias a vuestros comentarios y opiniones. ¡Os esperamos!

Jessabelle

Apariciones sureñas

Jessabelle

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Jessabelle

Poco o nada nuevo aporta este título al cine de género. Se trata de una cinta que en su totalidad transcurre en los paisajes mil veces conocidos del terror sobrenatural y cuyo misterio, escondido, se antoja bastante predecible con el transcurrir de los minutos… Esto, que generalmente es un lastre, se presenta con una naturalidad y nobleza disfrutable, dando a la reseña los suficientes argumentos para, lo digo desde ya, hacerla superar el aprobado.

Jessie (Sarah Snook) pierde a su novio en un accidente de coche; también, a consecuencia de éste, se ve postrada en una silla de ruedas. Así que, hasta que recupere fuerzas, se traslada a vivir con su padre a su lóbrega casa familiar. Pero la convivencia nunca fue fácil con él: bebe mucho, no es especialmente cariñoso y no le gusta remover el pasado. En cambio, para Jessie, el pasado es un enigma a resolver pues no conoció a su madre y arde en deseos de reconstruir, aunque sea mentalmente, la figura de su progenitora, fallecida tras el parto. El encuentro casual de unas cintas de video que le grabó su madre durante el embarazo le ayudarán a descubrir un misterio familiar que ronda la casa y que se presenta en forma de enigmática figura femenina.

Lo mejor: Da lo que ofrece y cuenta con una buena ambientación.

Lo peor: No aporta nada nuevo en cuanto a terror. Las tonterías americanas de siempre.


The Well

Una travesía por el desierto

The Well

Todo lo que queda de The Wallace Farm son unos cuantos edificios huecos y abandonados. La joven de diecisiete años, Kendal, apenas puede recordar cuando el valle de Oregon era todavía una tierra exuberante. Ha pasado una década desde las últimas lluvias, y la sociedad en general se ha secado y ha sido arrastrada por el viento. Kendal y los pocos supervivientes que quedan, sueñan con escapar. Cuando un hombre codicioso reclama lo poco del preciado recurso, el agua, que todavía permanece bajo tierra, Kendal deberá decidir si obedecer y callar, o valientemente luchar por las pocas personas queridas que le quedan.

Este es el argumento de The Well, película independiente de corte postapocalíptico que supone el debut en la dirección de Thomas S. Hammock, más conocido por estar al mando del diseño de produccion en películas como Tú eres el sigueinte, V/H/S 2, o Seducción Mortal. Ahora Hammock se atreve con un film postapocalíptico, del que también es co-guionista, y que por su localización - el árido y polvoriento desierto en el que se ha convertido el valle de Oregón – puede que a muchos os remita al gran Mad Max patrullando las solitarias carreteras de su australia natal. Pero en The Well no tendremos un exceso de testosterona, ya que el papel protagonista recae en una jovencita llamada Haley Lu Richardson, rostro habitual en la televisión americana (apareciendo en algunas series y un par de TV-movies familiares), pero con escasísima experiencia en la pantalla grande. De hecho The Well fue su primera película… y su primer personaje protagonista; a eso le llamo yo estrenarse con buen pie.

Calles Salvajes

Justicieros juveniles

Calles Salvajes

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Calles Salvajes

Me resulta difícil valorar esta película sin ser subjetivo. Aún así, creo haberme resistido y he puesto las notas que merece, pese a la tentación de hacer lo contrario.

Muchos seres humanos son poco atractivos para el extraño, pero el centro del universo para sus parejas sentimentales. Sirviéndome de la comparación, alguien apasionado de los ochenta, la música rock, las bandas sonoras con sintetizador, las películas sobre la venganza y las chicas con actitud como es quien escribe este artículo, considera a Calles Salvajes un sublime producto, ya que aúna todo ello con maestría y sobre todo, honestidad. Nada es más odioso que un cineasta(s) que tratá de otorgar a su obra una pretenciosidad que no casa con lo que ofrece. En Calles Salvajes, Danny Steinmann no tropieza con esa piedra: él ofrece algo que parece exploitation, huele a exploitation y se inspira en exploitation. Sin titubeos. Sin falsas ínfulas. Sin cinismo. Y es por eso, aparte de por ofrecer toda esa ristra de elementos gloriosos arriba citados, que quiero recomendar esta película.

¿Qué tenemos en Calles Salvajes? Por un lado a Linda Blair, la niña de, para muchos, la mejor película de terror de la historia (El Exorcista) ya hecha toda una mujer, aunque haga de adolenscente por exigencias del guión. También a una scream-queen de primer nivel como es Linnea Quigley (El regreso de los muertos vivientes, Pesadilla en Elm Street 4, Night od the Demons y productos todavía menores). Y a un gran actor, nunca reconocido lo bastante, como es John Vernon. Ellos tres se reparten los papeles menos bidimensionales, ya que el resto no se apartan de los estereotipos del género: matones sin un ápice de humanidad que piden a gritos a lo largo de todo el metraje una muerte lenta y cruel.

Lo mejor: Exploitation sin tapujos ni falsas pretensiones

Lo peor: Quienes no aprecien el género verán excesivos desnudos y violencia gratuita