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The Thaw

Eficacia probada

The Thaw

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  • Título original: The Thaw
  • Nacionalidad: Canadá | Año: 2009
  • Director: Mark A. Lewis
  • Guión: Mark A. Lewis, Michael Lewis
  • Intérpretes: Val Kilmer, Kyle Schmid , Martha MacIsaac
  • Argumento: El Dr. Kruipen descubre el cadaver congelado de un mamut en sus investigaciones; y con el algo que podría acabar con la humanidad.

65 |100

Estrellas: 3

The Thaw (también conocida como Frozen) nos muestra como el reputado y controvertido Doctor en Biología David Kruipen, interpretado por Val Kilmer, desentierra por casualidad el cadáver de un mamut, perfectamente conservado bajo el hielo del norte canadiense, en el transcurso de sus investigaciones sobre el cambio climático. Sin embargo, dicho descubrimiento es el principio del fin de la humanidad. Una especie de insectos parasitarios aguardaba congelada la oportunidad de reclamar la tierra, devorando a toda la humanidad. La llegada, a la base de operaciones del Dr. Kruipen, de tres estudiantes y la hija de este parece que solo empeorará la extensión de la infección parasitaria. Demostrándose, una vez más, que el peor enemigo de la raza humana puede ser el propio hombre.

Desde la fría Canadá, y de la mano de un desconocido Mark A. Lewis, llega una clásica película de bichos. Cuando digo bichos me refiero a los insectos, en su concepción más asquerosa y realista: como pequeños parásitos que se arrastran debajo de la piel para depositar sus huevos el calor de las entrañas del receptor. Así que olvidaos de Arac Attack e Infestation y dad la bienvenida a la versión madura y correcta de Están Dentro.

Como se observa en su argumento, tenemos conceptos muy poco novedosos entre las manos: Un descubrimiento bajo el hielo que trae una amenaza mortal para nuestra civilización, una localización aislada con gente atrapada que empieza a sentirse acechada y contagiada por pequeños bichos escurridizos…
Pues que nadie tenga ideas esperanzadoras, porque el desarrollo de la trama se ciñe esencialmente al clasicismo de la historia. Es decir, personajes muy típicos y poco profundos, suspense predecible, pocas vueltas de tuerca, escenas visualmente correctas pero muy formales y un terror poco novedoso, aunque parcialmente efectivo.

Sí que me sorprendieron gratamente, los títulos de crédito iniciales. Estos se abren como videos descargados de Internet y declaraciones tanto reales como falsas, atestiguando el fin del mundo por alguna circunstancia relacionada con el calentamiento global y con mucha información contradictoria. Estos primeros instantes de película se rubrican con un primer plano de una herida infectada por uno de estos escarabajos del pino prehistóricos. Y es esta escena la que promete asco sin fin y escalofríos naciendo en la medula espinal, durante el resto de lo que queda de cinta. Desgraciadamente esto no es así. Las apariciones escabrosas están muy dosificadas. No digo que incorrectamente, porque es obvio que el director quería contar “una historia de gente atrapada”. Sin embargo, casi todas las escenas de sospechas, dudas y conversaciones entre los distintos protagonistas, entre los que no destaca ninguno, a excepción de Val Kilmer…y poquito; se hacen muy aburridas y poco aportan a la historia. Otro film que nos lleva del punto A al B en linea recta y despacito, con alguna escena explicita y repugnante de por medio, que dependiendo de la repulsión que el espectador sienta por los insectos elevará su tensión en mayor ó menor medida.

A mi, fueron estos momentos los que me aportaron algo de alegría. Los adecuados efectos especiales, mezclando CGI y el clásico látex; así como la planificación de tales escenas me parecieron lo más trabajado de The Thaw. Junto con algún bello paisaje canadiense, la fotografía aceptable y la sensación de aislamiento; estos cuatro elementos consiguen levantar una película que podría haberse ahogado en las aguas del telefilm olvidable. A destacar un clásico y gran momento de “amputar para sobrevivir”, sorprendentemente logrado.

Para el final me reservo dos hechos que me dejaron un poco perplejo con respecto a esta producción:

Primero, ¿por qué se vende en algunos foros y páginas, The Thaw, como un alegato en contra de las razones que han provocado el cambio climático? En concreto, el ser humano. Decir que esta película contiene un mensaje ecologista porque debido a la subida de temperatura media en el planeta se deshiela un cadáver de mamut que contiene a los parásitos definitivos…pues me parece una mezcolanza de conceptos poco valida. Me suena a ecologismo de salón que poco hacer por solucionar los problemas reales que el hombre provoca en la naturaleza. Entiendo que pueda ser una percepción personal, pero entiendo el guión de Mark A. Lewis como un divertimento y nada más. La ecología necesita un marco más profundo para invitar a la reflexión. Aunque insisto en que pueda ser mi percepción personal.

Segundo, el giro final que intenta tomar la película vía dar la vuelta a las motivaciones del personaje del Dr. Kruipen. No voy a entrar en detalles por no fastidiaros el visionado de The Thaw; pero basta decir que se trata de un giro poco creíble y de poca calidad; muy usado en los telefilms para justificar su metraje. Tal vez los personajes no daban para más y los actores tampoco permitían mucho juego; pero las situaciones de sospecha, de tensión e indefensión que la constante amenaza de los escarabajos cabroncetes provocan podrían haberse trabajado mejor en lugar de regalarnos un final tan mediocre. Quizás así hubiésemos tenido una película aceptable en lugar de pasable, pero, no nos engañemos, estamos ante una producción modesta.

En definitiva, una propuesta interesante para una tarde tonta. No exige mucho, solo dejarse llevar por los picores que sufriréis cuando los dichosos bichos correteen por la pantalla, y cierta predisposición a ignorar los numerosos fallitos propios de una producción modesta (actores flojos, guión bidimensional, tópicos a go-go).
Moviéndonos en esos parámetros tenemos una cinta eficaz y entretenida que no inventa pero se deja ver.

Lo mejor: Las escenas "protagonizadas" por los insectos

Lo peor: Lo poco que se aleja de los tópicos

Infectados

El fin de la humanidad según los hermanos Pastor

Infectados (Carriers)

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  • Título original: Carriers
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Àlex Pastor, David Pastor
  • Guión: Àlex Pastor, David Pastor
  • Intérpretes: Chris Pine, Piper Perabo y Lou Taylor
  • Argumento: Cuatro jóvenes viajan hacia una remota playa del Golf de México huyendo de una pandemia vírica que amenaza con acabar con la raza humana.

73 |100

Estrellas: 4

Infectados (Carriers)

La primera vez que escribí sobre Carriers, estando todavía la película en fase de postproducción y sin título definitivo en castellano, cometí el error de afirmar que se trataba de una, a priori, interesante propuesta de zombis/infectados.
Alguien tuvo el acierto y la amabilidad de corregirme y darme a entender que en Infectados (título definitivo en castellano) no había zombis y que, en todo caso, podíamos hablar de una película únicamente de infectados.

Pues bien, ahora por fin he tenido la oportunidad de ver Infectados y os puedo asegurar que, efectivamente, no tiene nada que ver con una película de zombis al uso. Incluso me atrevería a decir que ni siquiera estamos ante una película estrictamente de infectados (a pesar de que, cómo no podía ser de otra manera teniendo en cuenta el título de la película, infectados sí los hay).

Sin embargo creo que el meritorio salto de los hermanos Pastor al largometraje debemos contemplarlo, ante todo, como una película de supervivientes. Un, por momentos, desgarrador drama en el que vuelve a colocarse al ser humano en una situación límite de subsistencia, y en cuyas circunstancias deja nuevamente al descubierto las miserias de aquel, su crueldad, sus debilidades y, sobre todo, su fragilidad. Infectados describe un camino cuyo único destino posible es la pérdida de todo aquello que nos hace humanos, que nos hace reconocibles como tales.

El argumento de Infectados cuenta la historia de cuatro amigos (dos de ellos hermanos con una relación muy estrecha) que se dirigen hacia una playa del Golfo de México escapando de una pandemia vírica que amenaza con extinguir la raza humana.

Las carreteras secundarias transitadas por los protagonistas de Infectados nos resultan, cuanto menos, familiares. Es relativamente sencillo buscarle antecedentes o referencias, tanto cinematográficas como literarias, a la historia universal de tintes apocalípticos que nos cuenta Infectados. La originalidad, a simple vista, no es su punto fuerte.

Sin embargo los hermanos Pastor demuestran el talento necesario para convertir lo que en principio parecería todo un handicap (la falta de originalidad), en una propuesta distinta a lo que muchos aficionados al género esperábamos y no por ello menos atractiva y turbadora.

Los hermanos Pastor centran todos sus esfuerzos en las secuencias dramáticas, en las que situaciones extremas de supervivencia pondrán a prueba las convicciones morales, las creencias, la resistencia física y psíquica, y en último lugar la cordura de quiénes se ven obligados a decidir entre abandonar a los suyos y seguir adelante, o permanecer al lado de aquellos a quiénes aman y garantizarse así una muerte segura.

Son momentos de una elevadísima intensidad emocional que los hermanos Pastor acometen con decisión y aplomo. Son secuencias ásperas, secas, dolorosas, rodadas la mayoría de ellas a plena luz del sol, desprovistas de artificios inútiles que intenten enfatizar de alguna manera el mensaje y que, en definitiva, logran transmitir toda la agonía, el desasosiego, la amargura, y la fragilidad de cada uno de esos incomodísimos momentos y de cada una de las personas afectadas. Más allá de lo que cuenta la película, su verdadero mérito está en cómo lo cuenta; y en dichos instantes es cuando Infectados encuentra su verdadera razón de ser y deviene un gran acierto.

Por desgracia, el hecho de que el debut de los hermanos Pastor deambule por un género tan marcado cómo es el de las pandemias infecciosas decididas a finiquitar la humanidad, provoca que sea tan decisivo hablar de lo que puede ofrecernos Infectados cómo de los que no está dispuesta a ofrecernos. En otras palabras, se me antoja importante aclarar qué es Infectados, y qué NO es Infectados.
Los hermanos Pastor rechazan casi de facto cualquier indicio de truculencia o violencia explícita. Quién espere de Infectados una película repleta de acción con infectados corriendo tras los pasos de los últimos supervivientes, sencillamente se está equivocando de película. Nada de esto está presente en Infectados. Incluso cuando los hermanos Pastor toman la decisión de ceder un mínimo espacio a ciertos mecanismos de horror puramente físico (en contraposición al horror psicológico al que se someten los protagonistas de la película durante la mayor parte de su metraje), su película acaba resintiéndose y mostrando sus peores registros (ver la forzadísima escena de las sábanas y la secuencia del hotel/residencia de lujo).

Y a estas alturas, con todo lo afirmado hasta el momento, ¿todavía cabe la posibilidad de plantearnos si Infectados da realmente miedo? No olvidemos que nos enfrentamos al fin de la humanidad. A mí, personalmente, una determinada escena protagonizada por un padre y su pequeña hija, me causó auténtico pavor.

Infectados es un magnífico drama psicológico, bien interpretado, mejor rodado y que nos ofrece una interesante y personal mirada sobre un género cuyos márgenes de maniobrabilidad son, ciertamente, muy estrechos.
Excelente puesta de largo la de los hermanos Pastor.

Lo mejor: La intensidad que los hermanos Pastor imprimen a cada una de las secuencias dramáticas de la película.

Lo peor: La secuencia del Hotel/Residencia de lujo.

The Signal

Radiografía humana del apocalipsis

The Signal

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  • Título original: The Signal
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: David Bruckner, Dan Bush, Jacob Gentry
  • Guión: David Bruckner, Dan Bush, Jacob Gentry
  • Intérpretes: Anessa Ramsey, Sahr Ngaujah, AJ Bowen, Justin Welborn, Scott Poythress, Cheri Christan
  • Argumento: Una señal electromagnética, de orígen desconocido, y que se propaga a través de la televisión y el teléfono, está causando una oleada de violencia desatada y sin justificación.

75 |100

Estrellas: 4

Tras una premisa tan sencilla y bajo la labor de tres directores que se hacen cargo de las tres partes distintas que conforman la película, se esconde una extraordinaria joya que conserva intacta la capacidad de sorprender desde su primer fotograma.

The Signal

Fotografiada con un estilo sucio, enfermizo e hiperrealista en todos sus tramos, la historia de The Signal nos sumerge en un universo de violencia de masas y de terror apocalíptico, aderezado con impactantes estallidos de violencia que nos golpean con una fuerza casi olvidada y que nos transporta a los magistrales años 70 ("Perros de paja" -"Straw Dogs", 1971,- "Zombie", -"Dawn of the dead", 1978- ).

Como ya he apuntado anteriormente, The signal consta de tres partes, dirigida cada una de ellas por uno de los tres directores que figuran en los títulos de crédito.
Las tres partes tienen como nexo común tanto a los distintos personajes protagonistas que se van adueñando de la trama, como a la historia en si misma. Por lo tanto, no estamos ante una película de episodios, en la que cada parte sea independiente del resto.

Sin embargo, las tres partes sí presentan unos rasgos de identidad propios y muy distintos entre si. Y es aquí donde la película, sobre todo en su segundo tramo, sufre un ligero desequilibrio, provocando que el resultado final acabe resintiéndose.

Pero vamos por partes (y nunca mejor dicho…).
El arranque de la película es espectacular. Magistral. La protagonista femenina de la historia abandona el lecho de su amante y se dirige en busca de su marido. Rápidamente nos damos cuenta de que la civilización, tal y como la conocemos, se está desmoronando tras cada uno de sus pasos. La violencia injustificada asola calles y edificios. Las señales procedentes de televisores y teléfonos sumergen al hombre en un estado de irracionalidad absoluta, siendo la agresión, el ensañamiento y el asesinato, las únicas salidas que les quedan a los afectados.

El deambular de la protagonista a lo largo de los corredores del edificio en el que reside, con las víctimas de la violencia desatada agolpándose a un lado y a otro resulta, sencillamente, aterrador. Y lo mismo sucede con la brutal y feroz reacción de su marido ante un anecdótico desacuerdo con uno de sus mejores amigos.
En definitiva, uno de los mejores inicios de una película de terror que he visto en muchísimo tiempo.

El segundo tramo de la película (el más largo), introduce varios elementos novedosos.
Por un lado, un demencial humor negrísimo tiñe toda la trama, atenuando, en cierta forma, la sensación de terror real que nos había dejado la primera parte.
Por otro lado (y el más problemático), el director intenta hacernos partícipes, en primera persona de la locura y la irracionalidad en la que se ven inmersos los principales pesonajes de la película. ¿De qué forma? A través de una serie de imágenes que difícilmente podremos distinguir si se tratan de la cruda realidad o si, por el contrario, son fruto de esa enajenación mental sufrida por cada uno de los protagonistas de la historia. Por ejemplo el momento en que uno de los personajes charla tranquilamente con una cabeza que ha sido seccionada del cuerpo de su propietario momentos antes, argumentando que la cabeza tiene la capacidad de seguir viviendo durante unos minutos después de ser apartada del cuerpo. Por supuesto esa supuesta charla no pertence al plano de la realidad, sino al de la locura del personaje.

Lo que podía haber sido un recurso original y extraordinario, acaba relegando la trama a una cierta confusión de la que no resulta sencillo salir indemne.

En el tercer y último tramo se procede a una resolución esperada de la historia, consecuente con todo lo que hemos visto hasta entonces.

En definitiva una película totalmente recomendada pese a un ligero desequilibrio argumental en su segunda parte.

Lo mejor: Una propuesta arriesgada que, por momentos, resulta fascinante.

Lo peor: Un irregular segundo acto.