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The Girl Next Door

Cuando la realidad supera a la ficción

The Girl Next Door

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  • Título original: The Girl Next Door
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Gregory Wilson
  • Guión: Daniel Farrands, Philip Nutman
  • Intérpretes: Daniel Manche, Blanche Baker, Blythe Auffarth.
  • Argumento: Tras la muerte de sus padres en accidente de tráfico, Meg y Jenniffer son acogidas por Ruth Chandler. Meg será objeto de todo tipo de torturas y abusos por parte de los Chandler.

68 |100

Estrellas: 4

The Girl Next Door

Sylvia Likens tenía 16 años cuando sus padres, trabajadores en un circo ambulante, decidieron dejarla a ella y a su hermana menor Jennifer (aquejada de poliomielitis), al cuidado de Gertrude Baniszewski, una divorciada ama de casa a cargo de seis hijos (muchos de ellos de padres distintos), con serias dificultades para llegar a fin de mes y con diversas dolencias, incluido un severo asma, que mermaban considerablemente su salud.

Gertrude Baniszewski no tardó demasiado tiempo en descargar toda su ira y frustración sobre la mayor de las hermanas. Sylvia Likens fue encerrada, atada, golpeada, torturada, vejada y violada en el sótano de la casa de los Baniszewski. Los autores de los constantes abusos fueron tanto la propia Gertrude Baniszewski, cómo sus vástagos, algunos vecinos amigos de los críos, e incluso la propia Jennifer, obligada, en varias ocasiones, a golpear a su hermana mayor.

Finalmente, tras casi tres meses de cautiverio, Sylvia Likens murió víctima de las constantes palizas y la inanición.

No, no se trata del argumento de La Chica de al Lado (The Girl Next Door) película dirigida por Gregory Wilson en 2007, basada en el relato homónimo de Jack Ketchum, y que a su vez tomaba cómo punto de partida el caso real de Sylvia Likens.

No he tenido la oportunidad de leer la obra de Ketchum, pero por lo visto, el escritor norteamericano se limitó a cambiar la mayoría de los nombres propios, alterar la realidad de los padres de las niñas (en la novela los padres de Sylvia y Jennifer, rebautizadas para la ocasión con los nombres de Meg y Susan, mueren en un accidente de coche), reducir el número de hijos a tres, y finalmente centrarse en los aspectos más truculentos y macabros de la historia, lo cual supongo que tampoco le resultaría demasiado complicado a tenor de la crueldad que se desprende de las declaraciones vertidas en el posterior juicio tanto por los hijos de Gertrude Baniszewski, cómo por algunos de sus cómplices más directos (durante dicho juicio, Gertrude Baniszewski siempre negó los hechos de los que se la acusaba).

Imagino que una historia cómo la de Sylvia/Meg puedes ser abordada desde diversos puntos de vista y asumiendo diferentes grados de implicación y explicitud. Pero también supongo que, sea cual sea el camino escogido finalmente, siempre llegaremos a un punto sin retorno al que parece inevitable abocarnos: el daño físico (y psíquico) que condenaría a una niña de 16 años (aunque en la película redujeron la edad a 13 años) a un insoportable y agónico proceso de degradación y dolor que culminaría, irremediablemente, con su muerte.

A partir de aquí, los diferentes matices a la hora de explicar la historia, sí son importantes.

Curiosamente, también en el 2007 Tommy O’Haver firmaba An american Crime, basada en lo hechos acaecidos en el hogar de los BAniszewski durante el trágico verano de 1958 (sin pasar en esta ocasión por el filtro de la novela de Ketchum). El resultado arrojado por An american Crime era una mezcla de drama y thriller judicial, esforzado en describir el perfil psicológico de los torturadores (en especial el de la madre, una mujer enferma, agobiada por las deudas, y terriblemente decepcionada con la vida que había llevado hasta el momento. Y magníficamente interpretada por Catherine Keener en una labor que llegaba a “humanizar” la figura de Gertrude), que se mostraba excesivamente timorata y contenida a la hora de materializar el calvario sufrido por Sylvia.
Por supuesto, el de Tommy O’Haver es un punto de vista tan válido cómo cualquier otro a la hora de acercarse a la historia de Sylvia y Jennifer; sin embargo, cómo consecuencia de esa tonalidad o ese punto de vista asumido por Tommy O’Haver, las imágenes de An American Crime nunca llegaban a incomodar seriamente al espectador.

La propuesta del tandem Ketchum/Gregory Wilson es diametralmente opuesta a lo ofrecido por An American Crime. Ellos toman el camino más recto, el más directo. Quizás también el más obvio, el más evidente. The Girl Next Door, tras un breve preámbulo en el que la luz y el calor del verano del 58 toman todo el protagonismo (excelente la ambientación de la época y el contraste que estas cálidas imágenes suponen en referencia a lo que nos depara posteriormente la película), se sumerge de lleno, y con todas las consecuencias, en la terrible oscuridad del sótano en el que permaneció cautiva Sylvia/Meg. Y en el interior de ese sótano el dolor es palpable, doloroso para el espectador (valga la redundancia), desnudo, arisco, difícil de soportar.

Lejos de las molestias que se tomaba An american Crime por ofrecernos un perfil psicológico de los opresores, en The Girl Next Door Gertrude Baniszewski (rebautizada con el nombre de Ruth Chandler) es presentada cómo la mismísima encarnación del diablo (con un maquillaje que recuerda a la Bette Davis de ¿Qué fue de Baby Jane?), y su prole, lejos de dar en ningún momento la sensación de verse influenciados o arrastrados por la maldad de su madre (algo que sí ocurría en An American Crime en un determinado momento de la película), son poco más que una pandilla de auténticos malnacidos que experimentan placer y regocijo ante el dolor ajeno.

De este modo, gran parte de los personajes de The Girl Next Door son planos, uniformes. Se definen por una única característica: su ilimitada maldad. Una maldad cruda, cruel. Una maldad que empuja a un niño de apenas 10 años a solicitar a gritos que el castigo afligido a Sylvia/Meg no cese.

Afortunadamente Gregory Wilson tiene el acierto de incluir el personaje del joven David, vecino de los Chandler, amigo de los hijos de la familia, y que siente una especial atracción por Meg. A través de su mirada, de sus temores y de sus dudas (por muy censurable que en ocasiones pueda resultar su pasividad) tenemos una oportunidad de identificarnos, al menos, con uno solo de los personajes de The Girl Next Door.

La película de Gregory Wilson es una película realmente incómoda. The Girl Next Door es una patada en el vientre de la que resulta difícil recuperarse. Y su capacidad de consternación procede, única y exclusivamente, de la brutalidad y sadismo que desprenden algunas de sus imágenes. Una niña de 13 años, indefensa y asustada, aparece durante la mayor parte del metraje colgada, atada por las manos, desnuda, y sometida a un infierno de palizas, humillaciones y abusos sexuales sistemáticos perpretados, en su mayoría, por jóvenes cuyas edades van de los 10 a los 18 años.

Todo ello mostrado con una sequedad formal fascinante. El gore es prácticamente inexistente. Por más que hablemos de torturas y actos de salvaje violencia, que nadie espere nada que se acerque, ni remotamente, al Hostel de Eli Roth (por poner un ejemplo harto conocido).
Gregory Wilson no implica a la cámara en proceso de dolor de Sylvia/Meg. En su lugar sitúa al espectador a una distancia prudencial, suficiente para ser testigos impasibles (e impotentes) del sufrimiento de Sylvia/Meg, sin necesidad de ahondar en los detalles más escabrosos o buscar artificios que enfaticen el ya de por sí tremendo dolor que desprenden cada una de las secuencias de violencia de The Girl Next Door.

Personalmente creo que la forma más óptima de acercarse a la historia de Sylvia y Jennifer Likens hubiera sido una mezcla de la descripción de personajes (sobre todo el de la madre) de An American Crime, y la energía y contundencia de The Girl Next Door. Pero esto pertenece al campo de la especulación, así que os recomiendo darle una oportunidad a este intenso y desolador drama que es The Girl Next Door.

Lo mejor: La intensidad y crueldad de sus imágenes.

Lo peor: Los opresores son personajes demasiado planos.

Furia de Titanes

Perseo se las vuelve a ver con la siseante Medusa

Sé que Furia de Titanes (Clash of the Titans) no se ajusta al contenido habitual de este blog. Sin embargo, no lo he podido evitar. Furia de Titanes, dirigida por Desmond Davis en 1981 y protagonizada por Harry Hamlin, es una de mis películas de infancia. En realidad esta apreciación podría extenderse a cualquiera de las películas de aventuras y fantasía tocadas por la mano maestra del genial Ray Harryhausen: El Viaje Fantástico de Simbad, Jasón y los Argonautas, Hace un Millón de Años....

Louis Leterrier (El Increible Hulk, Transporter 2) es el director del remake de Furia de Titanes, que cuenta la épica historia de Perseo, nacido cómo un dios pero criado cómo un humano. Incapaz de salvar a su familia de Hades, y al no tener ya nada que perder, Perseo se ofrece a liderar una misión peligrosa para derrotar al dios del inframundo, antes de que éste pueda arrebatar los poderes a Zeus y pueda desatar el infierno en la tierra.

Furia de Titanes está protagonizada, entre otros, por Liam Nesson, Ralph Fiennes y Sam Worthington, el action-hero de moda en Hollywood tras co-protagonizar Terminator: Salvation y ser el protagonista de la esperada Avatar, de James -el rey del mundo- Cameron.

Tras ver el trailer un servidor arde en deseos de reencontrarse con el Pegaso, el Kraken y por supuesto con la siseante Medusa. La película se estrenará en España el próximo 31 de Marzo.

The Blackout

Parecidos más que razonables

No empieza con demasiado buen pie The Blackout, ópera prima del estadounidense Robert David Sanders. La película está cobrando más protagonismo por el inoportuno parecido de su cartel promocional con el póster de Feast (imágen superior).

En cualquier caso deciros que The Blackout es una producción de bajo presupuesto que cuenta la historia de un grupo de propietarios de un edificio de apartamentos que, durante un apagón general en la ciudad de New York, se ven asediados por una monstruosa criatura que se mueve entre las sombras.

Todavía no tiene fecha de estreno. Espero que el póster que véis en la imagen superior no sea el definitivo.

Legion (2)

Trailer y fecha de estreno en España

Supongo que os acordais de Legión, el debut en la dirección del especialista en efectos visuales Scott Stewart, que contaba con la participación, entre otros, de Dennis Quaid y Paul Bettany.

Para aquello que seáis de memoria frágil (igual que un servidor), recordaros que Legión cuenta la historia de cómo Dios, tras perder su fe en la humanidad, envía a sus legiones de ángeles para borrar al hombre de la faz de la tierra. Un grupo de personas, atrapadas en un restaurante de carretera, intentarán hacer frente a la amenaza con la inesperada ayuda del arcángel Miguel, quién mantiene la esperanza de que el hijo no nacido de una de las camareras suponga la última esperanza para la humanidad.

Ahora os traigo el trailer en castellano y una fecha, que parece ser ya definitiva, para su estreno en las salas de cine españolas: el 9 de Abril de 2010. Es una propuesta de lo más apetecible...

Puppet Master: Axis of Evil

Los muñecos asesinos vuelven a cazar nazis

El veterano David DeCoteau (director, entre muchas otras, de la "mítica" Creepzoides, 1987) dirige la décima entrega de Puppet Master, la no menos "mítica" serie de la Full Moon de Charles Band.

El título de esta última entrega, Puppet Master: Axis of Evil. Y su argumento nos sitúa en un hotelucho de mala muerte, durante la Segunda Guerra Mundial. El joven Danny Coogan sueña con unirse al ejército. Siguiendo el asesinato perpetrado por agentes nazis de un cliente del hotel, Mr. Toulon, Danny encuentra el misterioso cajón de un misterioso anciano repleto de tétricas marionetas e inicia una batalla por su cuenta. Descubre que los nazis Max y Klaus, junto con la bella saboteadora japonesa Ozu, planean atacar una planta secreta americana de manufacturas. Después de que su familia sea atacada y su novia secuestrada, estará en mano de Danny desatar el poder de las maléficas marionetas para parar este creciente desastre.

Nunca he sido un gran seguidor de esta saga que inició su andadura allá por el año 1989. He visto un par de título, pero no me preguntéis cuáles. De todas formas nunca es tarde para apuntarse a la movida de los muñequitos diabólicos. Quién sabe...

1er. Aniversario Almas Oscuras

Revista conmemorativa del primer aniversario de Almas Oscuras

Gracias. Estaba convencido de que esta era la primera palabra con la que debía inaugurar el post dedicado al 1er. Aniversario de Almas Oscuras.

Gracias a todos los que habéis sentido en algún momento de vuestras vidas la curiosidad de pasearos por Almas Oscuras. Gracias a todos los que habéis colaborado al crecimiento del blog con vuestros relatos y vuestras reseñas. Y gracias a todos los que habéis contribuido con vuestros comentarios a que Almas Oscuras fuera un ente vivo y en constante evolución.

El pasado mes de octubre se cumplió el primer año de vida de Almas Oscuras (cómo siempre, llego tarde a los sitios). Un año de noticias, de películas, de reseñas, de relatos… pero sobre todo de nuevos amigos con los que ha sido un verdadero placer hablar y polemizar sobre aquello que más nos gusta y nos une: el cine de terror.

Para conmemorar la efeméride he creado una revista en formato .pdf que funciona a modo de resumen del año, en la que se incluyen algunas de las películas más comentadas del blog junto a vuestros comentarios sobre las mismas. Podéis descargar la revista de Megaupload (a continuación os dejo los enlaces). Os recomiendo el archivo en el que la revista aparece por “pliegues”. Espero que os guste.

Y seguimos adelante con un nuevo año en el que se preparan muchas sorpresas. Espero seguir teniéndoos a todos muy cerca.

Enlaces a la revista de Almas Oscuras:
Revista Almas Oscuras. Dobles páginas (recomendado)
Revista Almas Oscuras. Página a página.

Growth

Un escalón mortal en la evolución

Con la mirada puesta en la reciente y divertidísima La Plaga (Slither, 2006), o en la ya clásica -y sensacional- El Terror Llama a su Puerta (Night of the Creeps, 1986), ahora nos llega el prometedor trailer de Growth, una nueva tuerca al género de los parásitos con muy malas intenciones.

Dirigida por el norteamericano Gabriel Cowan, el arranque de Growth nos sitúa en el año 1989. Una avanzada investigación en parásitos llevada a cabo en la Isla de Cuttyhunk obtiene como resultado un salto en la evolución humana. Las pruebas iniciales atribuyen a las personas afectadas por el parásito en cuestión unos altísimos índices de fuerza física y mental. Pero cómo no podía ser de otra manera, algo sale mal, y tres cuartas parte de la población de la isla desaparece sin dejar rastro.

Veinte años más tarde Jamie Akerman regresa a la isla junto a su novio y su hermano, dispuesta a vender la propiedad de su madre desaparecida y marcharse de allí lo antes posible. Sin embargo, una nueva cepa del parásito parece emerger con fuerza y vuelve a amenazar la subsistencia de todos los habitantes de la isla.

El trailer de Growth promete diversión y unas dosis de gore nada desdeñables para una serie B que todavía no tiene prevista una fecha de estreno oficial.

Stag Night

Los túneles del metro neoyorquino tienen ojos

Stag Night

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  • Título original: Stag Night
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Peter A. Dowling
  • Guión: Peter A. Dowling
  • Intérpretes: Breckin Meyer, Brita Scott Adkins, Joe Suzanna Urszuly
  • Argumento: Un grupo de jóvenes se encuentra atrapado en los túneles del metro de la ciudad de New York. Un clan de caníbales intentará acabar con sus vidas.

50 |100

Estrellas: 3

Stag Night

Las posibilidades son prácticamente infinitas.
Reunir un buen número de tópicos y clichés, agitarlos con un mínimo de rigor y entrega, y acabar obteniendo un producto final que se asemeje, más o menos, a un película de terror, es una tarea aparentemente sencilla. En cualquier caso, el éxito o el fracaso final de la propuesta dependerá de su capacidad de entretenimiento y diversión.

Cuatro amigos celebran la despedida de soltero de uno de ellos. Tras un violento intercambio de pareceres con el portero de un local de streap-tease deciden subirse al metro de New York para trasladar la fiesta a otro lugar.

El desencuentro posterior con un par de chicas que viajan en el mismo vagón coloca a los protagonistas de Stag Night es una situació que nos resulta, cuanto menos, familiar: bajo el manto de oscuridad imperante en los túneles del metro neoyorquino, son asediados por un grupo de caníbales con aspecto de homeless hipervitaminados.

Peter A. Dowling, escritor y director de Stag Night, ha decidido debutar en esto del cine con una película de género que arranca con el piloto automático puesto y que no lo abandona hasta lo títulos finales de crédito.

Su propuesta es muy clara, diáfana. Por un lado un grupito de potenciales víctimas en el que no falta absolutamente nadie: el chico sensato y responsable, la chica decidida a seguir sus pasos, un par de salidos que ante una situación de lo más peliaguda no se les ocurre otra cosa que dar rienda suelta a sus deseos carnales (sic... a eso le llamo yo presentar una firme candidatura a ser los primeros en desaparecer), un patán dispuesto a poner siempre en peligro al resto del grupo, y un entrañable padre de familia que no duda en enseñar, a la menor oportunidad, una foto de su preciosa hija... y que esperemos que tenga firmado un suculento seguro de vida.

Por otro lado una pandilla de caníbales desarrapados que juegan con el factor campo a favor y que cumplen con diligencia aquello que se espera de ellos: eliminar de forma cruel, dolorosa y sangrienta con todo aquel intruso que cometa el estúpido error de invadir su territorio.

Stag Night no es más que el típico juego del gato y el ratón en el que a nosotros, cómo espectadores, tan sólo nos queda el aliciente de augurar el orden en el que irán cayendo cada uno de los desdichados protagonistas (y en esta ocasión la tarea resulta sumamente sencilla).

Al principio de la reseña hablaba de mezclar tópicos y clichés. Peter A. Dowling recoge el escenario subterráneo de películas cómo Mimic (Mimic, 1997), Creep (Creep, 2004), o la más reciente (y reivindicable) El Vagón de la Muerte (The Midnight Meat Train, 2008); y arroja en él a los pariente urbanitas de los mutantes de Las Colinas Tienen Ojos (The Hills Have Eyes, 1977) o Km. 666 (Wrong Turn, 2003).

A pesar de lo trillado del tema, el resultado final no es todo lo penoso o decepcionante que cabría esperar. Stag Night cuenta con algún elemento a su favor. Una correcta ambientación del subsuelo neoyorquino, actuaciones que logran salir airosas del trance (por muy poco...), y alguna que otra muerte ciertamente meritoria. Lástima que en determinadas secuencias de acción a Peter A. Dowling le tiemble excesivamente la mano al mover la cámara y acabe ofreciéndonos una acentuada sensación de mareo, por un lado tan molesta, y por otro lado tan habitual en el reciente cine de horror.

Pero por encima de cualquier otra, la mayor virtud de Stag Night es su ajustada duración. Apenas 80 minutos en lo que no dejan de suceder cosas y que no dejan margen para el aburrimiento. Sin embargo, esa escasa duración también provoca que ideas que podrían elevar el interés de la propuesta (una sociedad subterránea que mantiene una estrecha relación con los caníbales) no encuentre un mayor desarrollo.

Con todo, y pese a que la mediocridad y el hecho de que Stag Night muy probablemente no perdurará en nuestra memoria durante mucho tiempo, el debut de Peter A. Dowling acaba erigiéndose en un digno entretenimiento terrorífico, disfrutable y perecedero a partes iguales, y que al menos no supone una pérdida miserable de tiempo. Recomendable... a no ser que tengáis algo mejor que hacer.

Lo mejor: Entretiene... que no es poco.

Lo peor: La puñetera manía de marearnos con los incontrolados movimientos de cámara.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Stag Night" en VOSE.