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El nido

Toxicidad familiar

El nido

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DIVERSIÓN:
TERROR:
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  • 3/5

El nido

Hijo del mítico realizador de televisión, del que no solo ha heredado el nombre y el apellido sino también un profesional cuidado de la imagen, El nido supone el debut en el largometraje de Hugo Stuven. Y hablo del cuidado de la imagen porque la factura es uno de los grandes valores de esta película: una fotografía perfecta y algunas decisiones en sus planos realmente hermosas, pero sin alardes subrayados.

Apoyada en sus compases iniciales sobre los pilares de dos películas —Nunca te sueltes, de Alexander Aja, y El bosque, de M. Night Shyamalan—, tras sus primeros diez minutos la cinta planea en busca de corrientes de aire menos evidentes para hablarnos de los traumas familiares y de cómo estos, muchas veces, se transmiten de padres a hijos.

En el corazón de un frondoso bosque, lejos de cualquier rastro humano, hay una cabaña en la que habita nuestra protagonista, una sensacional Michelle Jenner. No vive sola: le acompaña su madre (Luisa Gavasa), que permanece encadenada a un extraño sistema de raíles que le permite caminar por la cabaña, pero que le impide llegar al exterior; y su hijo Óscar (Dylan Radley), un crío de nueve años, al que controla mediante explicaciones sobre el mundo exterior y el mal que en él habita.

Lo mejor: Michelle Jenner lo da todo y sólo por eso ya merece un visionado. El empaque general es sumamente elegante.

Lo peor: Sobre todo hacia el final, el guion muestra falta de seguridad y se reitera en sus explicaciones.


La Silla

El infierno no siempre tiene puertas. A veces solo tiene reposabrazos.

La Silla

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DIVERSIÓN:
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  • 3.5/5

La Silla

¿QUÉ SERÍAS CAPAZ DE HACER EN UNA SITUACIÓN LÍMITE?

Un hombre. Una silla. Una mala decisión. Y ya está.

Y sí… nosotros también pensamos: “¿De verdad una película entera con un tío atado a una silla?”. Pues sí. Lo que parece una premisa mínima termina convirtiéndose en una pesadilla asfixiante donde cada minuto aprieta más la garganta.

Lo mejor: Su tensión constante, el trabajo de Jaime Lorente y una subtrama que termina desembocando en un final inesperado.

Lo peor: Algunas decisiones narrativas tensan un poco la credibilidad.


La casa en el árbol

Trans-gresión

La casa en el árbol

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DIVERSIÓN:
TERROR:
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  • 3/5

La casa en el árbol

Todavía una rara avis en el terror patrio, La casa en el árbol se suma a los escasos slasher españoles que han alcanzado la gran pantalla. Lo hace con una propuesta arriesgada en su guion, que abraza con igual ímpetu el horror más sangriento y una historia de superación con una potente perspectiva de género y militancia LGTBI+. Pero que nadie empiece a hablar de cuota woke: la película no se limita a incluir en su reparto a un personaje transexual, sino que lo vuelve indispensable para que toda esa violencia nos invite a reflexionar sobre los cambios, los traumas y la aceptación.

Tras ser repudiado por su familia por tener una novia trans, Jesús (Claudio Portalo) viaja a la cabaña en lo alto de un árbol donde vive su pareja, Ale (Sandra Escarcena). Esa noche, mientras ella investiga unos sonidos abajo, Jesús cae desde lo alto de la casa y muere en el acto. Ale, mientras pide socorro desesperada, observa una presencia enmascarada en el mismo lugar desde el que su novio ha caído. Un año después, Ale regresa al bosque con la intención de ajustar cuentas con ese enmascarado. El enfrentamiento será a muerte.

Lo mejor: Tiene ganas de ofrecer algo distinto, pero no pierde de vista el subgénero al que pertenece.

Lo peor: Su atronadora banda sonora, lo estirado de su narrativa y a máscara del asesino, que no es que esté mal, pero a ratos se antoja algo boba,


La ahorcada

El fantasma de los celos

La ahorcada

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DIVERSIÓN:
TERROR:
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  • 3/5

La ahorcada

Confieso que afrontaba La ahorcada con reticencias. Su tráiler parecía un batiburrillo de lugares comunes del género, regular en su montado. Tampoco me entusiasmaba su protagonista, Eduardo Noriega —al que bauticé en su día como Eduardo Nollega—, actor al que rara vez veo acertado. Pues bien: me llevé una sorpresa más que grata. La ahorcada no inventa la pólvora, pero sabe fabricar con ella un cohete que se eleva por encima de los últimos productos de género de Filmax (que, seamos justos y agradecidos, es la casa que más apuesta por la fantasía patria).

Noriega interpreta a un seductor empedernido que, cuando su ex tiene la custodia de sus dos hijas, aprovecha para llevarse chicas a su casoplón. Una noche, a punto de coronarse con una nueva conquista, descubre a una de sus recientes amantes ahorcada en el viejo árbol de la finca. Fran intentará fingir que no ha pasado nada y no comentará el suceso con sus hijas. Pero la ahorcada, desde el más allá, hará lo imposible por obligar a su otrora amor a pagar caro su desdén.

Lo mejor: Crea una premisa sobrenatural que funciona y entretiene, aderazada la dosis justa de muerte.

Lo peor: Sus primeros compases no le hacen justicia. Su último acto es simpático pero era innecesario.